miércoles, 24 de febrero de 2016

7334. “LOS GAYS”

Por Arturo CEJA ARELLANO.
Periodista y poeta.
Desde Jacona, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

DI’ARINA Y DE MAÍZ
“Los Gays”

Candelaria Pérez, diputada de Tabasco y el boxeador filipino, “Many” Pacquiao, le tundieron duro y tupido a los “gays”, refiriéndose a ellos de manera despectiva, pero sobre todo satanizándolos por su  forma de vida, por la forma de vivir que, claro está, ellos no la eligieron, sino la a veces cruel naturaleza.
         
No hay que olvidar que se trata de seres humanos con sentimientos encontrados, con preferencias meramente contrarias a las que se supone deberían tener, tanto hombres como mujeres. Hay quienes descubren su “otro Yo” ya muy avanzada su edad, por lo que su calvario es más cruel, más difícil.
         
Creo que nadie tiene (tenemos) el suficiente valor moral como para satanizarlos, para hablar de ellos, porque realmente desconocemos qué es lo que sienten, ni cómo lo sienten.
         
Ha de ser muy difícil para algunos salir a la calle para exponerse a las risillas burlescas de gente sin escrúpulos, sin valores como para poder señalarlos.
         
Y estoy hablando de hombres y mujeres, la mayoría de ellos con apariencia normal con el sexo que les correspondió al nacer; y que de pronto aparecen con parejas del mismo sexo.
         
Realmente resulta muy difícil aceptarlo, principalmente el matrimonio entre personas del mismo sexo, porque estamos acostumbrados a que el hombre contraiga matrimonio con una mujer; sin embargo, las preferencias sexuales de pronto han detonado. Como comúnmente se dice: “Decidieron salir del clóset” y gritarle a la sociedad que sus preferencias son diferentes, que hay hombres a quienes les atrae el hombre, y mujeres que prefieren a mujeres, aceptándose entre sí. Y hay quienes tratan de ocultarlo.
         
Pero bueno, como que no cuento con los elementos suficientes como para disertar sobre éste tema tan difícil. Lo que sí puedo sugerir es que haya respeto entre todos, porque somos al fin y al cabo, elementos de una sociedad que busca sobrevivir.
         
Como que la diputada Candelaria Pérez y el boxeador Many Pacquiao, se pronto estallaron por algún trauma que se cierne sobre ellos. Una vez dado el madrazo, como que alguien los hizo reaccionar y pidieron disculpas. Ya pá qué. “Palo dado ni Dios lo quita”. La cosa es que ambos personajes tienen aspiraciones políticas, por lo que ahora se desviven en disculpas a granel.
         
Y mire usted que existen políticos y funcionarios públicos que de pronto, ni siquiera tuvieron que salir del clóset, no obstante a ser casados y tener hijos. Sin embargo, ello no quiere decir que contemos con autoridad como para hablar de ellos por su forma de vida, con cambios totalmente bruscos, pues no sabemos –repito- qué es lo que sienten.
         

El respeto por delante sobre todo.

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