miércoles, 2 de marzo de 2016

7368. SÍ SE PUEDE.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Sí se puede.

Los privilegios acabarán, pero el pueblo es eterno.
Conde de Mirabeau (1749-1791)
Político, escritor y orador francés.


Sólo el pueblo salvará al pueblo es una frase que afirma que la solución a los grandes problemas de México y el mundo no vendrá de arriba, ni en la dimensión política (los gobernantes cómplices de los grandes corporativos no harán nada para transformar el sistema), ni en la dimensión social (las élites privilegiadas, el 1% que concentra el poder y la riqueza, optará por atrincherarse en sus cotos de poder antes que perder sus privilegios) y menos aún en la dimensión religiosa o espiritual (los jerarcas no cambiarán su estilo de vida ni fomentaran el cambio en sus feligreses).

La transformación vendrá de abajo, del pueblo consciente, de los creyentes católicos o de cualquier religión que quieran cambiar su estilo de vida y cooperar en el cambio de paradigma hacia una forma de vida sustentable basada en el trabajo solidario, en el respeto a la tierra y en el consumo responsable.

En su encíclica Laudato si, el Papa Francisco señala que para que sea posible salvar a la humanidad es necesario un cambio profundo de conciencia, en el campo religioso se trata de vivir la teología de la liberación ecológica, que es una forma de concebir a la divinidad muy diferente a la que se impuesto desde las estructuras de poder, en el campo político se trata de crear formas de gobierno que no dependan de los partidos políticos.

En nuestro país se multiplican los centros comunitarios que han decidido asumir la responsabilidad de su transformación sin esperar a que la salvación venga de arriba, algunas de esas comunidades son animadas por la sociedad civil como en San Juan Nuevo y Cherán en Michoacán, otras son impulsadas desde las bases católicas como las Comunidades Campesinas de Camino en Oaxaca que crecen a la sombra de la diócesis de Tehuantepec, en Chiapas, además de las comunidades zapatistas de Los Caracoles crecen comunidades impulsadas por la Iglesia, en Jalisco y en otras regiones de nuestra geografía se multiplican los proyectos alternativos.

El comunalismo debe tejer redes solidarias con las comunidades en resistencia que luchan por conservar sus tierras ante el embate de los corporativos y de los gobiernos cómplices, esta conciencia política es vital y se puede y debe promover y los promotores deben ser las personas más conscientes, los que han alcanzado un nivel de desarrollo de conciencia más avanzado.

Las bases eclesiales son la clave para construir y mantener estas redes, sin la fortaleza de las redes solidarias la sobrevivencia del movimiento comunal será difícil, en este sentido la teología de la liberación ecológica es la clave para impulsar el movimiento de concientización, de liberación de los paradigmas consumistas que se han impuesto a través de los medios de difusión.

La encíclica Laudato si puede ser un documento base para la toma de conciencia espiritual, los otros pilares son la resistencia política a través de redes solidarias y la producción sustentable, la aplicación de sistemas de producción comunales financiados por las propias comunidades a través de cajas de ahorro.

En la base está la transformación de una conciencia enajenada, esclavizada por el consumismo, por las ambiciones de poder y la ignorancia programada. Muchos comenzaron a caminar por el sendero de la comunalidad, también en el hogar, en la familia se puede comenzar a crear un sistema basado en la solidaridad, en el consumo responsable y en el cuidado de los recursos naturales.

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