jueves, 3 de marzo de 2016

7380. CHISTES, RELATOS, LEYENDAS Y CUENTOS.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ALVAREZ.
Ambientalista y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI
    
LA HISTORIA DEL PISAQUEDITO, DE LOROLENCHO Y DE CASIMIRA
Séptima parte.

Aún no transcurría el tiempo de una hora en que las mujeres reunidas en la casa de Rufina esperaban a comprobar que el gallo Pisaquedito efectivamente ajustara su hora de empezar a cantar al nuevo horario, cuando en la casa de Rufina hizo acto de presencia Micailita la esposa del Sr. Presidente Municipal de Chavinda quien dijo que iba en representación de su esposo para constatar lo que tanto se mencionaba sobre el Pisaquedito,, y como que la llegada de la primera dama del municipio le dio más seriedad al asunto, Rufina se sintió más contenta de que una persona tan importante estuviera en su casa para ser testigo del acontecimiento que las tenía reunidas.

Pues todas las mujeres estaban en gran charla y atentas al reloj cuando se oyó que alguien pronunció ¡ Qué bonitas piernas tienen ¡, ¡ven siéntate a mi lado , chula Casimira¡ y todas voltearon hacia donde se oía que hablaban y para sorpresa de todas, van viendo que ahí estaba el Lorolencho  y más sorprendidas se quedaron cuando constataron que el mentado perico era el que hablaba. El animalito se quedó un rato mirando a las mujeres y sin decir más palabras se retiró a hacer sus ejercicios matutinos en su bicicleta y su gimnasio. Era claro que el mentado perico estaba aprendiendo lo que se decía en la cantina, vaya que aprendía bien.

Pues Rufina no acertaba a pronunciar palabras de disculpa y un color rojizo se apoderó de su ser como señal de que estaba apenada por las insolencias del Lorolencho pero se calmó y pidió que disculparan a su perico.

Miren- les dijo al tiempo que se ponía de pie- lo que pasa es que ya ven que al lado pusieron una cantina y tienen dos mujeres de meseras y pues una se llama Casimira como nuestra amiga aquí presente y ya ven como son esos lugares, todo lo que en ellos se dice y este malcriado y majadero perico se nota que ha estado aprendiendo lo que escucha pero ya pondremos remedio, ¡qué casualidad¡, cómo bien que aprendió eso, pero ya verán como le va a ir muy mal por insolente y majadero, bien dicen que los pericos solo aprenden lo malo y lo que uno desea que hablen, pues eso no, pero este tendrá que aprender el arte del buen hablar

Ya como el perico no estaba todo volvió a la normalidad y el incidente del Lorolencho se olvidó y la atención de las damas se volvió a centrar en el Pisaquedito, el gallo que esperaban cantara a la hora ajustando el cambio de horario

Resulta que la reunión en casa de Rufina estaba resultando toda una convivencia, las mujeres estaban felices, el café no se daba a vasto y algunas iban a su casa a traer más pan, café y azúcar y con las charritas que contaban hasta se olvidó lo del Lorolencho . Los minutos pasaban y se notaba que el motivo de estar ahí ya se les había olvidado, ya ni quien se acordara que iban a constatar que el gallo, llamado Pisaquedito, cantara a las cinco de la mañana ajustándose al nuevo horario que ese día entraba en vigor . Los chistes, las anécdotas y los relatos, eran la comidilla del momento y las carcajadas se oían a una cuadra a la redonda, todo era risa y a algunas hasta lágrimas les salían de tanto reírse, más cuando la abuelita Pina les contó el chiste de cuando la paloma se fue al cielo en la noche de bodas de Teofilita… vaya que eso estuvo gracioso pues como dijo, algo más se fue con la paloma y las carcajadas se dejaron escuchar. Pero también fue motivo de carcajadas cuando a Martina se le ocurrió contar del pintor que puso el letrero “ se pintan casas a domicilio” ni modo que le lleven la casa al pintor y no faltó la ocurrencia de Emerencianita cuando les contó de cuando allá en La Cantera en la boda de Dulcinea, la gallina que iban a matar para hacer mole se fue al escusado…, y luego Marina contó el del perrito llamado Tripas y la pantera que hizo reír a todas más de la cuenta, vaya que los chistes estaban buenos y Licha les contó el de ¿Viste a Jesús?  Pero ya terminando de contarlo fue interrumpida por Casimira quien anunció que faltaban unos segundos para las cinco de la mañana, que pusieran atención y que ya luego si querían seguirían en las charritas.

Pues el momento llegó, faltando unos segundos para las cinco de la mañana ya de acuerdo al nuevo horario, al llamado de verano, las mujeres se dirigieron hacia donde estaba el gallinero y en ese momento, el gallo llamado Pisaquedito, primero aleteó y acto seguido que lanza su bello quiquiriquí y los aplausos no se hicieron esperar y a Rufina y a Casimira se les dibujó una sonrisa de felicidad y todas fueron a abrazarlas. Algo que llamó poderosamente la atención de las presentes, aparte de la exactitud con el horario, fue la forma tan bien que el gallo cantó, verdaderamente que era muy afinado, para nada desentonó ni desafinó, definitivamente que había ajustado el cambio de horario y claro que sí, sí fue exacto. Todavía el Pisaquedito se aventó dos quiquiriquies más, que las mujeres disfrutaron pues era un verdadero deleite escucharlo cantar, ya luego el mentado gallo volvió a aletear y se dirigió junto con sus gallinas y pollas a disfrutar de un sabroso desayuno a base de granos de maíz y trigo y aun las mujeres luego alcanzaron a ver como el mentado gallo, cuando ya terminó su comida, se fue a coquetear con sus gallinas pues ya era momento de hacer todo lo posible para la preservación de la especie.

Continuará.

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