lunes, 7 de marzo de 2016

7387. CRÓNICA DE UN MODELO FRACASADO.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI


CONTRA EL OLVIDO

Este viejo amigo, al fin inevitable,
me hace sentir que vivo y muero,
que en ti persisto, que te requiero
de día a día, de tarde en tarde.
Tu recuerdo, al fin el mío, el nuestro,
envejece y se renueva al tiempo,
se resiste a ser invisible, triste,
a oler a viejo, a oler a olvido.
contra todo, contra nada,
antepongo el amor que un día dijimos.

eliseo.

¿Cuánto tiempo de prueba se requiere para diagnosticar lo adecuado o no de un modelo económico para un país? Obviamente el que permita observar  los resultados y su impacto, en el caso de la economía mexicana, y dado que se manejan gobiernos sexenales, bien puede pensarse que en sexenio o dos son una buena referencia para saber si un modelo se mantiene o debe ser modificado.

El problema es que el modelo neoliberal que se implantó en México lleva 30 años de vida, y si fuera por sus resultados, pareciera que , en este momento tendría que ser mero recuerdo, mero dato de la historia de la economía fracasada.

Con Salinas de Gortari (1988-94) se realizó la apertura comercial  mediante la firma del TLC de Norteamérica, con él se le apostó a abrir definitivamente la frontera comercial con los Estados Unidos y Canadá. Si bien hasta ese momento, de cada dólar que se exportaba al mundo, al menos 0.60 centavos iban para el norte; luego de la firma del tratado (1994), la proporción se disparó, hoy representa unos 0.82 centavos de cada dólar que se le vende al mundo. Es decir que, al margen de que el país cuenta con un montón de tratados comerciales, al menos 13 hasta la fecha; el que realmente resulta  significativo es el del norte.

Sin embargo, luego de 30 años de apertura, no tenemos elementos suficientes para afirmar que se acertó en la decisión tomada entonces. Mire usted amable lector, en cualquier actividad que se realiza, los resultados son los que indican lo certero o errático de la medida; en este caso tenemos que los indicadores económicos no son los necesitados; por el contrario, se manifiesta el fracaso de abrir la economía como forma de buscar el desarrollo social y crecimiento económico. Veámoslo.

EMPLEO.-  Se supone que un modelo exitoso  regularmente arropa con sus beneficios a la mayor parte de la sociedad; no es el caso nacional; hoy, marzo de 2016, el 57% más o menos de la fuerza de trabajo ocupada, produce en la informalidad; se agarra de lo que puede a cambio de no ser marginado de la sociedad. Al mismo tiempo, la tasa de desempleo se maquilla de tal forma que no se revele su nivel verdadero; por ejemplo se argumenta que en este momento la tasa de desempleo abierto es del orden del 4.5%; mientras que se oculta en una rubro llamado sub-empleo un 12% al menos.

Bajo ninguna circunstancia  esto puede ser llamado éxito.

TIPO DE CAMBIO.- Se inicia en 1994  con un tipo de cambio que ronda los 2000 dos mis pesos por dólar; hoy se tiene una relación de 19000 pesos por dólar; no olvidemos que Salinas "brillantemente" decidió quitarle tres ceros al tipo de cambio; por eso hoy se adquiere un dólar con 19 pesos mas o menos. Cuando una moneda se devalúa tanto, no se requiere mucha ciencia para saber que no está en su mejor momento.

SALARIO.- Es uno de los indicadores más golpeados; el poder de compra del salario mínimo ha perdido al menos un 75% en este lapso, es decir que con lo que usted gana hoy, le alcanza para comprar apenas el 25% de lo que antes podía comprar. Por ejemplo, el salario de entonces podía comparar lo que hoy se compra más o menos con 250 pesos. Fracaso definitivamente del poder de compra.

EXPORTACIONES.- No hay duda, la cantidad de exportaciones que se mantienen hoy es muy alta, regularmente se están vendiendo uno 30 000 millones de dólares por mes;  al margen de que en este momento se está deteriorando la cantidad, ya que en enero apenas se lograron vender 24,536 millones de dólares (datos oficiales). Aún así, sabemos que la cantidad de ventas al exterior es muy considerable, pues casi se ubica en los 380 000 millones de dólares; sin embargo, es precisamente aquí donde el modelo se derrumba definitivamente. No es posible que se pueda hablar de éxito cuando se vende tanto, pero al mismo tiempo se sigue teniendo tanto desempleo, tanta informalidad, y salarios tan deteriorados.

La explicación está en el tipo de industrialización que se he desarrollado; le cito un ejemplo, para este año mientras se calcula que se puede exportar una cantidad cercana a los 400 000 millones, por desgracia lo que se importa rebasa considerablemente esta cantidad; de hecho se considera que el cierre de año tendrá un déficit de aproximadamente 12000 millones de dólares en balanza de pagos, es decir, que aunque le vendemos mucho al mundo, seguimos comprando mucho mas; por tanto, la idea de mantener este modelo no se sostiene dentro del sentido común y la cordura política. No sirve de mucho pensar que se van a vender mercancías y servicios por unos 380 000 millones, si a cambio se compraran a cambio mercancías y servicios por unos 392 000 millones de dólares. Es el negocio del tonto.

¿QUÉ HACER?

Ese es el chiste del tema; saber hasta donde tenemos que modificar, o definitivamente cambiar de modelo; este, no ha logrado desatascar la economía luego de experimentar por 30 años; por el contrario, nos ha demostrado que no es abriendo el mercado de manera discriminada como vamos a impedir que se nos siga yendo de las manos el control de nuestro presente y lo que quede de futuro; de la misma forma en que no es cerrando el mercado que se van a resolver tantos errores sobre los que se montó la idea de la globalización y la destrucción de los mercados nacionales.

Si bien podemos decir que hay que mantener un sistema de comercialización con el resto del mundo, este no sirve de mucho si no se realiza desde los argumentos con que cuenta el capital nacional; se tiene que realizar con la inversión privada y pública mexicana; es el mejor camino para fomentar la ganancia en manos de los nacionales; es el camino de la independencia del capital externo.

Por desgracia se está actuando de manera equivocada; se sigue desmantelando la estructura económica nacional, dando prioridad al capital extranjero, sin que esto se refleje en los beneficios esperados y necesarios para la sociedad mexicana. No es pues desmantelando la planta nacional en favor de la internacional que vamos a mejorar; nunca, ningún país lo ha logrado de esa manera; no vemos por qué México  habría de ser la diferencia.

En suma se nos quiere engañar presumiendo que somos una potencia exportadora exitosa, corrección; somos una economía exportadora importante sin integración adecuada para beneficiarse de ello; compramos más que lo que vendemos; arrastramos un déficit crónico histórico, y con este modelo, parece que no hay muchas posibilidades de salir adelante.

¿HAY SALIDA?

Si, pero al costo de atrevernos a aceptar que otro tipo de políticos se hagan cargo del gobierno federal. El costo es el riesgo de que no funcione, que se mantenga el pesimismo económico que nos mantiene desde los años ochenta del siglo pasado. Con otro tipo de políticos no hay garantía de éxitos; pero con estos le aseguro que seguiremos siendo rehenes de la mediocridad, el cinismo y la corrupción. Con el cambio no hay pasaporte a la éxito y felicidad; pero no hay duda que con este modelo y clase política, queda asegurada la continuidad de la desvergüenza con que se va destruyendo el sistema social que costó muchos años levantar; mediocre, débil, pero al fin sistema social. Con este sistema lo único  seguro es la inseguridad de casi todo.

Usted use su criterio, sistemáticamente se han burlado de sus decisiones... ¡quizá le guste que así sea, quizá se sienta muy sabio repitiendo al infinito que más vale malo por conocido que…!


Un abrazo y hasta luego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: