miércoles, 16 de marzo de 2016

7424. TEÓLOGO REBELDE.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Teólogo rebelde.

Amad a esta Iglesia, permaneced en esta Iglesia, sed vosotros esta Iglesia.
San Agustín (354-430)
Obispo y filósofo.


La tesis sobre el significado del poder y la fuerza expuesta ayer: (El poder y la fuerza son diferentes, la fuerza es coercitiva, es violenta, es doctrinaria y requiere un móvil, una causa, un punto de apoyo (Arquímides dixit), un ejemplo de la fuerza es el ejército, las armas, los partidos políticos, los gobernantes. El poder es silencioso, invisible, no requiere de móviles ni de argumentos, no necesita puntos de apoyo, el poder es energía espiritual, como quiera que deseen llamarle: Dios, Universo, Prana, Chi, Tao, y lo más importante, el poder está en tí…pero no quieren que lo sepas”) fue expresada antes y sigue siendo un tema importante aunque dejado al margen por la ola que impone el pensamiento único. Uno de los autores que profundizan en este tema es el filósofo inglés David Hawking.

Una de las características más relevantes del pensamiento único es su dogmatismo. Imponer el pensamiento único es una de las consignas del sistema, el sistema oligárquico que controla los medios masivos de difusión y cuya estructura inspirada en los cárteles, o familias de la mafia siciliana, es global. Estructuralmente, el sistema se extiende en una red de poderosos corporativos que controlan a los gobiernos de las naciones y la conciencia de las masas, penetrando la intimidad del hogar a través de la televisión, que aunque sea el medio privilegiado, no es el único.

En México, el sistema ha encontrado obstáculos serios que frenan la imposición del pensamiento único, contra ésos obstáculos el sistema ha lanzado su aparato legal y policiaco, la represión económica, policiaca, social a las normales, esencialmente si son indígenas también va en el mismo sentido el ataque a las comunidades indígenas, a la educación laica, gratuita.

La iglesia a la que autores contemporáneos ha bautizado como un gran corporativo, El Vaticano S. A., es otro de los aparatos dominados por el pensamiento único, en donde vibra el poder del Espíritu es en  la otra es la verdadera Iglesia, la iglesia de los pobres, y como quedó demostrado en la visita de Francisco a nuestro país, en las iglesias indígenas.

Una de las víctimas de la doctrina del pensamiento único es el teólogo suizo Hans Kung, quien cuestionó el dogma de la infalibilidad del Papa, fue castigado y obligado a guardar  silencio por el Papa Juan Pablo II, en 1979; el teólogo suizo tiene actualmente 88 años, desde hace tres años Kung esperaba que el Papa Francisco le levantara la sanción, pero el castigo permanece.

En una carta al Papa Francisco, Kung recuerda los pendientes que tiene el Papa Francisco, señalados por él desde hace más de tres décadas: el entendimiento entre las distintas confesiones; el mutuo reconocimiento de los ministerios y de las distintas celebraciones de la eucaristía; las cuestiones del divorcio y de la ordenación de las mujeres; el celibato obligatorio y la catastrófica falta de sacerdotes, y, sobre todo, el gobierno de la Iglesia católica.

En su artículo semanal en La Jornada de ayer miércoles, Carlos Martínez García toca el tema en un análisis profundo y que podría invitar al lector a investigar por su cuenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: