jueves, 31 de marzo de 2016

7484. ALGUNOS ERRORES DE LA PSICOLOGÍA.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

CONVOCATORIA

Desde la desgastada palestra
del recuerdo y las ganas de soñar,
antes de que la vida se dirima
que pase la cuenta inexorable,
que indique que no hay mas;
convoco a los espíritus terrenales,
esos que un día dijeron amarme,
y que indudablemente amé,
les convoco sin distingo, sin prisa,
les invoco con cariño y ternura,
tan solo por haber podido amarles.

eliseo.

En días pasados le cité a un psicólogo del norte de Europa (finlandés) de nombre Ben Furman, entre las ideas que me interesan de sus tesis es la de que hay que darle menos importancia a las frases hechas en materia científica; sobre todo si se trata de las ciencias sociales; por ejemplo, nos recalca una de las grandes equivocaciones que se repite sistemáticamente en la visión de occidente en materia de la formación de la personalidad del individuo: desde eso de que "infancia es destino" a partir de la referencia teórica del modelo masculino que argumenta la necesidad inevitable de la figura paterna en la infancia, como condición para lograr una vida relativamente estable en el futuro.

Mentira. El único sostén medianamente serio de esta afirmación es reconocer que se argumenta a la sombra de un modelo masculino dominantemente machista que se asume como indispensable para que la persona adquiera el tipo de personalidad necesaria y deseada: un hombre o mujer emocionalmente sanos.

Argumento: Para que esto sea cierto se requiere de una estructura social y emocional sana, donde los hombres, sin distingo, tienen que ser sanos, actuar con cordura y sentido común; ser los modelos casi ideales, quizá al estilo de lo propuesto por el sociólogo alemán Max Weber, que argumenta que para que la sociedad se sienta bien guiada busca siempre a modelos ideales para seguir, emular, mimetizar. 

Obvio, eso apenas lograría destapar la realidad en que se cimenta la falacia de la figura paterna como condición para el sano desarrollo del infante. Le pongo en perspectiva la tesis de la figura paterna: Históricamente el hombre ha sido dominador y creador del grupo humano que ha terminado en identificarse como familia; antes era un clan, en que su formador era vigilante, controlador, organizador y patriarca (en mi último libro por salir lo explico), le pertenecía de origen la manada. 

Si esto se mantiene en el actual jefe de familia, entonces cada miembro va a imitar su comportamiento de manera mecánica y por conveniencia seguramente; pero no olvidemos que parte de lo que va a aprender es , su capacidad de destruir, maldecir, atropellar, maltratar, gobernar regularmente con la fuerza física; y, en suma, ofrecer uno de los ejemplos menos recomendables para los aprendices.

Aterricemos más el ejemplo. Vea usted el espejo que representa la realidad de hoy en el promedio de las familias en que... "¡se tiene la figura masculina presente adulta!". Dígame, o al, menos piense usted en el tipo de hombre que se tiene en esas casas, elabore una idea promedio del tipo de hombre, de esta forma podemos establecer el grado de salud que representa como posibilidad para los niños. Le ayudo un poco; en todo Latinoamérica se tiene un tipo masculino promedio con poca cultura y educación integral y solidaria; muy poco enfocado a la idea de formar, aconsejar, actuar con sigilo y prudencia; y con muy poco sentido común. Se tiene una figura estresada, perseguida por los problemas económicos, enferma por el mercado que le indica que no vale mucho si no compra todos las chucherías que se le presentan merced a la propaganda; es pues una figura mediocrizada, alcoholizada; que en México, a la menor provocación grita y mienta la madre a todo lo que no puede controlar, le pega a su pareja simplemente como forma de lastimar a quien puede hacerlo, o para evitar que le reclame su mediocridad existencial, expresada es salarios de miedo, educación lastimosa, y cultura de vergüenza. 

Nadie puede sentirse orgulloso de fregarse un día de trabajo para salir con 75 o 100 pesos en el bolsillo..., que son esperados por las caguamas..., las cocacolas y  tacos..., las sabritas, antes de llegar a casa...; no es posible que se piense que esto puede generar un clima saludable en su personalidad, como para prodigarse a los miembros de su familia que le esperan y le ven como lo que culturalmente es... el señor de la casa; el símbolo masculino por excelencia.

Contéstese usted mismo ante este marco referencial... ¿Que encuentran los niños y la pareja en esta figura que se repite en el promedio de las familias  (millones) en todo el sub-continente latinoamericano, y más específicamente en México; muy simple, encuentran una figura que desearían no emular, no imitar en lo posible, evadir, salir de ella si se puede. Pero como se les ha dicho que deben honrar a su padre, la mejor manera de hacerlo es imitándole.  Aquí  hemos encontrado una de las explicaciones de por qué tenemos tantos hombres golpeadores, maltratadores de la mujer y de los niños... ¡te pego porque así me enseñaron a mí..., porque así me educaron..., por que los hombres mandan..., porque solo las viejas y los putos se dejan pegar!

Aquí es donde Ben Furman afirma que no hay que seguir con el chacoteo de la figura paterna en casa, nos dice que lo que necesita todo infante es una lista de posibles figuras enseñantes o modelos a lo largo de toda la vida en formación...: personas que, a sus ojos toman decisiones y resuelven problemas mientras va creciendo; estos personajes son los que se encuentra cerca y puede distinguirles y ver sus actitudes; un tío, un primo, un sobrino puede ser mejor ejemplo y modelo a seguir que un padre, dependiendo los actos que realiza cada uno; luego los profesores, los líderes del barrio, de su grupo de juego y convivencia; los guías espirituales, sacerdotes de culto; las personas con quienes inicia los ensayos de emancipación llamados noviazgo.

Si no entendemos que este proceso  de enseñanza es el que va a marcar la vida de las personas una vez que se sienten en condiciones de decidir por ellos mismos, entonces no hemos entendido mucho de la condición humana.

La figura paterna es un símbolo más de control del modelo masculino, que una necesidad aportadora de la formación del carácter sano de la persona, es una mentira taimadamente elaborada desde la academia y cómodamente aceptada para facilitar la explicación de por qué "diosito nos hizo a los hombre superiores a las mujeres..., pues nos dio un pajarito siempre admirado y envidiado por las niñas..." ¡pendeja idea de pensar que somos superiores por un ponche pajarito, que ah, como jodimos presumiéndolo cuando fuimos niños ante la mirada desesperada de las niñas!

Furman nos dice que hay que darle menos importancia a esos estereotipos, pero hay que ser conscientes en que la vida es un continuum, que no somos el resultado de una imitación sistemática de una figura, sí en cambio el resultado de una lista de personas y eventos que nos han formado y deformado a lo largo de todo a una vida... toda una vida.

La siguiente vez que alguien le presuma sus consejos y lecciones psico-sociales, no se preocupe, su vida no va a cambiar a partir de ello, o por eso, simplemente será una charla más del resto de eventos que han de definir lo que usted es y va a ser el resto de su vida. Un buen psicólogo no lo sabe toso; por su inteligencia y sus palabras parece saberlo todo, pero ni él o ella lo sabe, es apenas un (a) profesionista decente; en cambio uno de los tantos charlatanes que abundan, siempre se podrá reconocer por su abuso de frases hechas, como respaldo a su ignorancia o cortedad de conocimientos.

De cualquier manera, bienvenido sea el debate del conocimiento, que es lo que nos distingue del resto de los seres vivos..., y nos hace menos bestias, cuando la ignorancia nos acerca tanto a esa figura.

Un abrazo y hasta siempre.

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