viernes, 15 de abril de 2016

7437. REMEMBRANZAS DE Z DE ZAMORA.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Remembranzas de Z de Zamora.

Me siento desnudo, toda mi vida y la de mi familia se quedó en una casa destruida”.
Armando García Salazar;
Líder otomí que lucha contra la imposición de la autopista Toluca-Naucalpan,
luego de que su casa fuera destruida en forma prepotente y sorpresiva el lunes pasado. (Foto)


Z de Zamora cumplió 25 años, ayer fue un día especial. Lo anoté en mi agenda mental y lo olvidé hasta que ayer por la mañana recibí nuestro periódico. Ayer también encontré después de mucho tiempo a Arturo Ceja, otro de los que aprendimos el oficio de reportear de la mano siempre afable de don Delfino Niño Vázquez (q. e. p. d.) y que coincidimos en aquellos tiempos de difíciles comienzos.

También encontré en Z de Zamora al recientemente fallecido Raymundo Rivera, al polémico Rafael Mora, y si mal no recuerdo a doña Tere Pereyra. Don Delfino me enseñó los secretos del periodismo, porque era él el que dirigía la nave aunque formalmente el director era David Niño, el primogénito de don Delfino.

Después de un año en Z me fui a Guía con el respetable Carlos Wagner y Arturo Sierra, mi trayecto en guía también fue breve, un año o dos, seguí durante 6 años en El Sol de Zamora y otros tantos años trabajé con Jorge Humberto Mena en Papiro, otro periódico que dejó huella y que se maquilaba en los talleres de Z, al morir Papiro me quedé con Raymundo Reyes González, el actual director de nuestro periódico. Con él hicimos realidad el semanario Acción Deportiva, hermano de Z de Zamora.

Por circunstancias de la vida dejé de trabajar de tiempo completo en Z de Zamora, pero nunca dejé de ser parte de él, cosa que tengo que agradecer a nuestro director. Mi vida periodística ha estado ligada a Z de Zamora durante los últimos 25 años, algunos de ellos han sido difíciles, sobre todo los últimos años cuando nuestro Z ha sobrevivido con dificultades económicas, a pesar de todo Raymundo Reyes sigue firme en sus convicciones de seguir haciendo de Z de Zamora la voz de los sin voz, un reducto de la libertad y  verdad; la frase de otro Z,  “libre como el viento”,  le viene bien a nuestro periódico.

En los momentos difíciles lo único que le digo a Raymundo es que debemos insistir en nuestro propósito: poner nuestro granito de arena para crear conciencia y generar opinión sustentada, sin renunciar jamás a nuestros valores.

Le deseo a Raymundo muchos años más de vida para nuestro Z de Zamora, un periódico en el que nací al periodismo profesional, en donde me formé como reportero y en donde seguiré hasta que Abba y Ray Reyes me lo permita.

A través de Z de Zamora conocí a muchos personajes de nuestra ciudad, como el inolvidable Nahún Armas Morales, cubrí temas candentes (cómo olvidar la lucha de los vecinos de la calle Circunvalación que impidieron que se colocara una antena en su vecindario), y estuve presente en juntas de Cabildo maratónicas para dejar constancia del comportamiento de los regidores y alcaldes; muchas veces al notar mi presencia los integrantes del Cabildo votaban para que la junta fuera “privada”, así que luego de una rápida votación me echaban de la sala.

Dicen que en el transcurrir del tiempo nada se pierde, todo queda grabado en la historia, no la que construyen los farsantes que viven del pueblo, sino en las páginas de los medios honestos que, como Z de Zamora, ayudan a conservar la memoria de nuestra región. ¡Qué viva Z de Zamora!

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