sábado, 16 de abril de 2016

7446. TE AMABA... HOY NO... ¡PERO...!

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

HORAS DEL ALMA

Apenas la penumbra llega
anunciando las horas sin recato,
en recuerdo de tu amor y sin pensarlo
me postro a tu recuerdo y abro los brazos,
rezo o imagino una oración sentida,
me abrazo al encanto de tu rostro,
lo imagino y lo atraigo, y sin dudarlo,
a ti me adhiero sin más lucha.

eliseo.

Uno de los grandes errores que estamos acostumbrados a mantener como si realmente fuera una verdad absoluta, es la de creer lo que se nos ha enseñado en la adolescencia: que un día nos enamoraremos de la persona ideal: regularmente los hombres encontrarán una mujer bajo la forma de princesa..., ni que decir de las mujeres, invariablemente que la cantidad de príncipes está a la orden de la necesidad.

Así es como  generacionalmente se ha ido enfermando a la sociedad con la falsa esperanza del amor eterno, la  falsa promesa de que... ¡se casaron y vivieron felices para siempre!

Hoy, por desgracia tenemos la tendencia contraria a ese tipo de esperanzas y sueños, cada vez es menos posible mantener un sentimiento amoroso como forma de vida en pareja; por el contrario, es más común que se reconozca que hay que mantener una relación muy profunda en el plano de las relaciones solidarias como forma de vida en pareja. Desde luego esto nos lleva a aceptar que las relaciones emocionalmente amorosas deben tener expectativas menos ambiciosas... ¡nada es para siempre!..., ¡todo, hasta el amor tiene fecha de caducidad!..., ¡nadie puede mantener una forma de querer, sentir y ser como al principio!..., ¡hagamos lo que hagamos, es imposible detener el tiempo y los sentimientos; absolutamente todo se va deteriorando..., hasta la intensidad al decir... te amo, te quiero, te deseo, te extraño, te necesito...! todo, absolutamente todo se modifica; eso es lo que nos falta por aprender y llevar con nosotros de manera normal, sin hacer tanto escándalo.

Por desgracia no hay solución al respecto; es falso afirmar que esto se resuelve con pastillas de viagra, con recetas de brujos, con hierbas medicinales casi milagrosas, o con lecturas motivacionales, de esas que te convencen de que... "tú eres el corazón del mundo, sin ti no sale el sol "; ya se sabe que abundan ese tipo de lecturas. Al final, la solución no es nada de lo anterior... ¡porque no la hay!

No hay soluciones necesarias y deseadas, porque aún no se inventa el ser humano capaz de ofrecer una forma de sentir de tipo permanente y lineal, es decir que nunca cambie y se mantenga en el tiempo. En cambio somos una sociedad de mentirosos prestos a decir las frases conciliadoras que nos resuelven esa forma de vida tan intencionalmente  sostenida con esa mentira del suponer que amamos más que nunca, que queremos como nunca pensé que se pudiera querer así..., y una lista de formas de conciliación con la otra persona, de tal forma que ambas partes se quedan con la satisfacción de haber dicho y escuchado lo que se quiere escuchar.

Pero, digámoslo, no es de amor de que se vive en pareja o se convive con alguien de manera regular, es de aprendizajes sobre la marcha para mantener un sentimiento de tolerancia, para reconocer la importancia de contar con alguien con quien compartir estados de ánimo solidarios deseados por ambos; no hay que engañarnos, aun no nace quien se sienta feliz de escuchar charlas enfermizas, negativas, destructivas, y sentir que se está feliz con eso, desde luego que la vida no funciona así, nadie es feliz con lo que no desea, y, sobre todo que se le impone; es como si dijéramos la estupidez de que amamos hasta  los defectos de la otra persona. Imagínese usted el tamaño de enfermedad de quien se atreve a decir que ama hasta los defectos del otro.

Si no hemos entendido esta parte de la vida y las relaciones humanas, no sabemos por tanto que no se vive de amor y por amor; en cambio sí que se vive con el gusto de escuchar, entender, comentar con alguien con quien además nos une un sentimiento de deseo físico y emocional con quien pervivimos. Esto no indica que tenemos que ser formalmente diplomáticos y formales, pero algo de ello nunca viene mal, sobre todo si se le mezcla con el gusto de saber que con esa persona tenemos permisos morales para romper las formalidades, y entrar en el terreno del coqueteo, la búsqueda, la manifestación del deseo físico y emocional. Esas son las ventajas de la pareja y su intimidad cuando aún mantiene la idea de que nada es para siempre, pero que de momento se es y se tiene lo que es posible, al margen de la propaganda que se alimenta de la mentira clásica esa de que el amor es para siempre; o que se puede cumplir esa frase de prometo amarte toda la vida.... o el final que nunca termina, muy al estilo peliculesco... se casaron y vivieron felices para siempre.

Con esto no afirmo que hay que vivir con el Jesús en la boca por el temor a que se nos vaya el amor..., ese se va en cualquier momento, pero hay que entender que ahí seguiremos nosotros con alguien que espera que, a veces cierto, a veces no tanto, se le diga que se le quiere, se le desea, al margen de las muy prefabricadas frases de te amo tanto... te deseo tanto... (Dos de las grandes mentiras, pues nadie se muere de deseo de lo que se tiene a la mano, y nadie espera acumular cantidades inmensas de amor para quien se tiene a su lado para dárselo a pequeñas dosis..., como si fuera medicina...una cucharada pro varias veces diarias).

No, no es de amor y por amor de que se vive..., es algo más fuerte, es el deseo de ser parte de alguien de mil formas... una de ellas puede ser el amor... pero solo una parte.


Un abrazo y hasta luego.

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