martes, 19 de abril de 2016

7460. COMIDA Y VIDA RÁPIDA Y MORTAL.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Comida y vida rápida y mortal.

La suerte de las naciones depende de su manera de alimentarse.
Anthelme Brillat-Savarín (1755-1826)
Gastrónomo y escritor francés.


La premura de la vida moderna nos lleva a ser esclavos del reloj…y de la comida rápida (fast food). La comida rápida o fast food es calificada como comida chatarra por sus efectos en la salud humana. Desde hace años se sabe que la comida chatarra está relacionada con la obesidad y con enfermedades crónicas que crecen exponencialmente hasta convertirse en pandemias que los medios ocultan por intereses económicos. La televisión obtiene millonarias ganancias de la publicidad de la comida chatarra así que nunca o casi nunca tocan se realizan investigaciones que toquen los intereses de las grandes cadenas de comida chatarra.

Las estadísticas muestran que enfermedades como la diabetes, hipertensión y cáncer se han disparado, no es casual la comida chatarra es adicionada con tóxicos potencialmente mortales. Estudios realizados a 9 mil personas entre 2003 y 2010 en Estados Unidos y Europa mostraron la presencia en sus organismos de ácido ftálico DEHP un químico utilizado para aumentar la flexibilidad del plástico.

Las personas que consumen comida rápida con frecuencia acumulan en su organismo altos niveles de este químico utilizado para elaborar productos de PVC. A pesar de que está prohibido el uso de este tóxico en juguetes y productos  para el cuidado de los  niños por considerarse cancerígeno, se utiliza en la industria alimenticia chatarra.

Pero es sólo uno de los muchos aditivos que se utilizan en el fast food. Otro tóxico es el fltalato DiNP, los dos productos se utilizan en empaque de alimentos y en múltiples productos industrializados de uso diario.

La comida rápida se ha impuesto como parte esencial de una cultura consumista en la que se privilegia el menor esfuerzo o la comodidad para cumplir con la tarea de alimentar a los niños. En Estados Unidos la tercera parte de los niños consumen comida rápida, los padres no tienen tiempo para preparar comida y la solución más cómoda es comprar comida rápida.

El fast food es parte de una cultura en donde el tiempo para atender las necesidades personales o familiares es cada vez más escaso, en realidad el fast food es consecuencia de la cultura Fast life o vida rápida. Es parte de la filosofía neoliberal que impone como prioridad la producción y el consumo.

 Ante la amenaza que representa la comida chatarra cada vez más personas practican la Slow life, es un concepto que significa vivir lento y que privilegia la alimentación natural y preparada en casa o por medio de la agricultura sustentable.

Slow life es toda una filosofía de vida que no se limita a la alimentación, implica un cambio de mentalidad, de conciencia. La vida lenta nos hace apreciar cada momento porque estamos plenamente conscientes de que es un momento especial e irrepetible. Tomar el control del tiempo, caminar disfrutando del paisaje urbano o rural, detenerse a mirar el horizonte, charlar sin estar sometido al tic tac del reloj, comer en familia y hacer de la comida un disfrute y una convivencia, un momento especial, es parte del cambio de conciencia.

El paradigma de la vida rápida es la velocidad durante las 24 horas del día con momentos de “descanso” o sedentarismo sentados frente a un televisor consumiendo comida chatarra. Slow life privilegia la actividad consciente y con énfasis en el disfrute de cada momento. Dos formas de ver el mundo, dos estilos de vida que conducen a la salud o a la enfermedad física y mental.

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