martes, 12 de abril de 2016

7431. CON MI DOLOR A SOLAS.

Por Rafael Ceja Alfaro.
Docente y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Me quise escapar esta tarde con mi fuerte dolor en el hombro derecho, donde me dice el doctor que traigo afectado el “manguito”, no entiendo en que parte si yo en mi totalidad soy un manguito, chupadón, en fin.

Pasa todo y todo pasa, como dice una canción que alguna vez escuché “Hasta la ciruela pasa” y así mismo pasó la juventud dejando un cúmulo de experiencias, anécdotas, errores, aciertos y otra vez errores, pura experiencia pura. Pero también cúmulos de achaques y problemas que por abuso de juventud no supimos controlar, ante un golpe, torcedura o dolorcito con un Mejoral, Aspirina o cualquier analgésico y muchas veces con un refresco de cola, digo refresco negro, quedaba peor que nuevo.

De joven, en una caída te paras “de volada” miras para todos lados para saber si alguien te vio por aquello de la vergüenza, te sacudes las rodillas y las pompas y ¡vámonos pa adelante! Menos joven te caes y volteas para todos lados para ver si te vio alguien y viene a ayudarte, si no, tardas quince minutos en ponerte de pie, al tratar de sacudirte y enderezar las rodillas y sacudirte también las… bolsas traseras del pantalón, sientes las arenitas y piedritas que se te clavaron en las palmas de las manos, más o menos las sacudes mientras le soplas para evitar los ardores y ni quien se acerque.

Después de hacer inventario de posibles roturas y fracturas intentas dar un paso para checar la verticalidad y ver si no hay mareos y si puedes caminar, de ser así de inmediato a buscar una sombrita y descansar.

Para evitar esa posibilidad me quedé con mi café en la mano izquierda porque es el hombro derecho el que traigo chueco y con un añejo achaque y me acomodé a escuchar música con tan buena suerte que me topé con un video de Chavela Vargas cuando se presentó en Bellas Artes y ¡Pura selección!

Al menos el dolor físico se minimizó con Chavela y el cafecito, los desestrezantes llegarán el 27 de mayo para festejar mi cumpleaños, si llego. Yo creo que sí. Se arrancó doña Chavela con “ponme la mano aquí Macorina”, siguió con “El preso número 9” y ahora escucho “Tata Dios” con su característico estilo, fuerte como su carácter, como sus declaraciones. Recuerdo una vez en una entrevista le preguntaron por qué si ella nació en Costa Rica dice que es mexicana, a lo que la señora contestó: “Los mexicanos nacemos donde nos da nuestra chingada gana”, así lo dijo Ella.

“Cuando tú te hayas ido me envolverán las sombras, cuando tú te hayas ido con mi dolor a solas, evocaré este idilio de las felices horas. Cuando tú te hayas ido amor, me envolverán las sombras.”

“En la penumbra vaga de la pequeña alcoba, cuando una tibia tarde te acariciaba toda, te buscarán mis manos te buscará mi boca y aspiraré en el aire aquel olor a rosas” eso dice la canción que ahora escucho.

Se dicen muchas cosas y chismes, deporte preferido del monstruo de mil cabezas, se han dicho de este personaje que dejó huella musical por donde le tocó pasar y fue admirada y querida, tanto por su sensibilidad de ser humano como por sus interpretaciones.

Cuando todos la consideraban acabada un tal señor Pedro Almodóvar se la llevó a España y con su voz, su gabán y su guitarra conquistó a los hijos de la Madre Patria. Ya casi termina “Lamento Borincano” y dice ahí en YouTube que sigue “El Andariego”.

El dolorcito se pasea por todo mi hombro derecho, la música danza por mis oídos y los recuerdos por toda mi cabeza, bonita tarde músico/masoquista. Pude haberme ido a Purépiru, a Camécuaro o a Las Adjuntas, pero como el dolorcito se agudizará me encabrestillaron y yo me encabrestillé, el dolor siguió y en casa me quedé.

¡Oigan ésta! “Ojalá que te vaya bonito, ojalá que se acaben tus penas, que te digan que yo ya no existo y conozcas personas más buenas” acompañada de la guitarra de Don Antonio Bribiesca es todo un agasajo.

“Cuando lejos te encuentres de mí, cuando quieras que esté yo contigo, no tendrás un recuerdo de mí, ni tendrás más amores conmigo” ¡Tómalas! ¡Si les digo! A ver, ¿Qué les parece si llegamos a ese momento difícil de mi cumpleaños nos echamos una tarde bohemia con sus respectivos desestresantes y bonita música seleccionada, ricas botanas? Y hasta podremos decir “Borrachera que no terminamos”.

Retomando este escrito ya en esta noche de domingo les platico que en los ratos que tuve de escape busqué una biografía de Doña Chavela y la verdad que yéndome corto, no me alcanza la columna para contarles todo lo que la Señora hizo y los homenajes y reconocimientos que POR EL MUNDO le hicieron. Pero algo que les haga saber porque tal vez como yo no lo sepan.

Su nombre completo fue María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano y nació el 17 de abril de 1919 en San Joaquín de Flores, Heredia, Costa Rica, Centro América. En este mes cumpliría 97 años.

Resulta que según los datos de sus biógrafos tuvo una vida de pura subida, sobre todo en su infancia, niñez y juventud. Sus padres se divorciaron cuando era aún muy niña y se la “regalaron” a unos tíos (De ella) y como dicen que cuando Dios da, pues le dio poliomielitis. Por angas y mangas a los 17 años de edad, se vino a vivir a México y se nacionalizó. Aquí nunca ha sido difícil arreglar tus papeles, somos generosos y nada interesados y se hizo mexicana. Trompetilla para Trump.

Dice su biografía: “Vestía como hombre, fumaba tabaco, bebía a la par con don José Alfredo, llevaba pistola y su característico poncho rojo. Todo un hombre” “Con su guitarra y su ronca voz cantaba como un hombre ebrio” como que este biógrafo no le hace mucho favor, mereció que le contestará la famosa frase de “La Hippie” “Soy más hombre que tú y más mujer que tu tiznada madre”.

Sigue diciendo: “Fue compañera de parranda de José Alfredo y se dice que cuando éste murió, llegó la Doña “Hasta atrás” tomando, llorando y cantando, cuando de pronto cae al suelo y la quieren levantar, les dice la viuda de José Alfredo (No dice cual) “Déjenla, que está sufriendo tanto como yo”.

También dice que doña Chavela a los 80 años se lanzó en paracaídas, se ve que los tenía bien puestos, me refiero a los paracaídas porque cayó bien.

Fue conocida y reconocida en el Mundo de Las Artes por pintores, escritores, poetas, artistas de cine y teatro, el más famoso que a ustedes se les ocurra de aquellos tiempos, Ella los conoció y trabó amistad. Les cantó canciones a compositores de la talla de José Alfredo, lógico, Cuco Sánchez; Boleros de Álvaro Carrillo, Agustín Lara, Gonzalo Curiel y los más sobresalientes de la época.

Cantó o interpretó muy a su estilo corridos como: Heraclio Bernal, Felipe Ángeles, El Corrido de Cananea, Benjamín Argumedo, Benito Canales, Lucio Vázquez, Los Dos Hermanos, Valentín de la Sierra y Valente Quintero.

Se “aventó” muy a su estilo “Abril en Portugal”.

Fue premiada y condecorada más en el extranjero que en el país que tanto quiso, como suele suceder en el País de Los Cangrejos. Como recientemente pasó con la conmemoración de Don Alfonso García Robles, Primer Premio Nobel Mexicano, que sus paisanos zamoranos no le reconocen méritos “Porque nomas nació aquí pero nunca vivió en Zamora”.

Me pongo a pensar si se queda aquí sus máximos logros hubieran sido como Investigador del Colmich (Nada despreciable), tal vez intelectual del Café Madero, quizá dando clase en algún Instituto de Estudios Superiores y hasta con una taquería. Qué bueno que don Alfonso salió a encontrarse con la gloria en alguna parte lejos del canasto cangrejil.

Total, que me pase una tarde ATM con doña Chavela que nos dejó material para rato, digo para aquellos que nos gusta su forma de interpretar la música mexicana.
Por hoy aquí le paramos y nos vemos la próxima semana. Si Dios…

Rafael Ceja Alfaro.

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