lunes, 2 de mayo de 2016

7519. MUJERES VERDADERAS: (LA TRAMPA) DE LA IGUALDAD DE GÉNERO.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Mujeres verdaderas: (la trampa) de la igualdad de género.

“Despertemos humanidad. Ya no hay Tiempo. Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista,
racista y patriarcal.”
Berta Cáceres. (1971-2016)
Lideresa Indígena asesinada por defender
los Recursos naturales de su pueblo.


El bombardeo mediático por la celebración del 10 de mayo comenzó hace semanas. El paradigma de la madre abnegada se promueve intensamente pero la pregunta es ¿Las mujeres tienen algo que celebrar? No sólo en México sino en todo el planeta se persigue a las mujeres que se oponen o denuncia al sistema. El asesinato de Berta Cáceres a principios de marzo pasado es apenas el último hecho lamentable que se registra contra las mujeres.

En nuestro país las mujeres están indefensas ante la ola de violencia, ¿harán algo las mujeres que están en el poder para castigar a los criminales? La mafia no tiene género. Es igual si son hombres o mujeres, son todos y todas (o casi todos y todas) traidores. El congreso difunde por los medios el hecho inédito de que 37% de los diputados y 33% de los senadores sean mujeres. ¡Se está cumpliendo con la igualdad de género! La pregunta es si la presencia de las féminas ha cambiado en algo nuestra realidad y la respuesta es un rotundo NO. Y la razón de fondo es que al sistema no le importa si son hombres o mujeres, igual no resisten la fuerza del dinero. Las mujeres son igual de corruptas que los hombres, igual o más manipulables si se agrega el factor de su gran ignorancia, aunque también en este punto no hay diferencia entre géneros, y al parecer un requisito para ser legislador es la ignorancia.

Dulce María Sauri,  Rosario Robles, Griselda Álvarez, Amalia García, gobernaron entidades de la república y nada pasó, igual que los hombres el poder las corrompió. Para qué hablar de las mujeres que han tenido o que tienen poder político en nuestra Zamora, no hay diferencia y se podría afirmar que son peores que los hombres porque utilizan su encantos y su falsa sonrisa (y la esperanza de son diferentes) para engañar.

En un mundo en el que nada es lo que parece, hay que saber diferenciar entre las mujeres verdaderas y las mujeres que venden su alma al demonio del poder. Las mujeres verdaderas no se venden por dinero, no se prostituyen. La igualdad de género es una trampa, una estrategia más de la partidocracia para engañar vilmente a los incautos. ¿Cambiará algo si Hillary Clinton llega al poder en Estados Unidos sólo por el hecho de ser mujer?

Por sus frutos los y las conocerán, dijo el Maestro Jesús. Mujeres verdaderas como Berta Cáceres son las que pueden cambiar el mundo, mujeres verdaderas como Teresa Forcades, Rauni Kilde, Ghis Lanctôt, Jane Burgermeister, Alícia Ninou o la periodista Cristina Martínez, que con Daniel Estulin reveló al mundo la existencia del Club Bilderberg en su libro El Club Bilderberg, Los amos del mundo. Mujeres verdaderas, esas que no se suman al sistema por amor al dinero sino por amor a la humanidad. Las mujeres pueden cambiar al mundo, sí, pero no cualquier mujer, sino las mujeres verdaderas que no han traicionado su esencia.

Cristina Martínez afirma que “La crisis ha sido planificada para instaurar un pensamiento único y un gobierno mundial”, y en este modelo de pensamiento único caben igual hombres y mujeres, los seres humanos se diferencia no por su género, sino por su independencia, por sus actos, por la congruencia entre su forma de pensar y hablar y su forma de actuar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: