jueves, 5 de mayo de 2016

7530. DE BACTERIAS Y DEPREDADORES.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

De bacterias y depredadores.

Me he dado cuenta de que la mayoría de la gente está demasiado preocupada con su propia vida para dedicar a los demás el menor pensamiento.
Douglas Coupland (1961-?)
Escritor de ficción canadiense.


El círculo vicioso del sistema capitalista-consumista lleva inevitablemente al colapso de las mega-ciudades, el ejemplo más drástico es la ciudad de México (CDMX), una monstruosa urbe que se dirige hacia el peor de los escenarios, pero no es la única ciudad que registra altos niveles de contaminación, prácticamente las ciudades con más de un millón de habitantes presentan síntomas graves de contaminación de tierra, agua y aire, los elementos más importantes para la vida; hasta nuestra pequeña ciudad comienza a experimentar problemas de salud en su sistema respiratorio.

Como lo señaló el Dr. Joaquín Anaya Zamora, compañero columnista, nuestra región está en manos de depredadores a los que sólo les importa el dinero,  cómplices de los talamontes son las autoridades de los tres niveles, poco les falta para destruir nuestros bosques. Que son como nuestros pulmones. La “inteligencia” que supuestamente nos pone sobre otras especies no sirve cuando se impone la ambición y el poder.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) informó que más de 8 millones de personas mueren cada año por la contaminación del aire. Decenas de muertes cada año a causa de otras enfermedades, como el cáncer, no se relacionan con la contaminación.

Además de los contaminantes químicos que afectan la salud de los seres humanos, en el aire de las grandes ciudades como la CDMX pululan cuando menos 120 bacterias, algunas de ellas potencialmente peligrosas, digo potencialmente porque los médicos afirman que con un sistema inmunológico fuerte las personas están a salvo de los riesgos de respirar bacterias.

Un ejemplo sobrecogedor es la región industrial de Tula, en Hidalgo, en donde sólo una refinería y una termoeléctrica producen 33 veces más dióxido de azufre que todo el Valle de México. De acuerdo a información de la Comisión Nacional del Agua por el río Tula corren cada año 409.42 millones de metros cúbicos de líquidos contaminantes con residuos de metales letales para el ser humano (cadmio, níquel, cromo, plomo), causantes de enfermedades renales, hipertensión, hepatitis, gengivitis y cáncer por mencionar algunos padecimientos.

Una sola industria puede generar enormes cantidades de contaminantes. Por ejemplo la cementera Cruz Azul que patrocina al equipo de fútbol de la primera división, emite cada año 990 mil 490 toneladas de contaminantes entre ellos 461 kilos de plomo y 141 de mercurio; otra cementera Cemex, emite 849 mil toneladas de dióxido de carbono, por mencionar sólo algunos de los contaminantes que generan.

La construcción ecológica es una alternativa con poca difusión, construir casas con tierra, arena y fibras naturales como las que se generan en los campos de maíz, trigo, frijol, en vez de quemarlas sería una alternativa razonable, pero como no son negocio para los grandes magnates, no se utilizan.

La concentración de millones de personas en determinados puntos geográficos tampoco ha favorecido mantener la salud de nuestro ecosistema, la vida en pequeños poblados o en ciudades que no rebasen los 200 mil habitantes haría más sano el medio ambiente. En conclusión podríamos afirmar que las bacterias que pululan en el aire de las grandes ciudades son menos peligrosos que los seres humanos, verdaderos depredadores de la Tierra.

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