viernes, 6 de mayo de 2016

7533. ENTRE FRANKESTEIN Y UNA CORRUPTA.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Entre Frankestein y una corrupta.

Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.
Paul Joseph Goebbels (1897-1945).
Ministro de propaganda del Tercer Reich
bajo el mandato de Adolf Hilter.


El temible Donald Trump, llamado Frankestein, y la corrupta Hillary Clinton serán las opciones para una farsa llamada democracia en Estados Unidos. Sus adversarios calificaron al virtual candidato republicano como el Frankestein, el monstruo que vocifera contra los migrantes, los derechos de las mujeres y las libertades civiles, con una tendencia hacia el militarismo como solución de los problemas de ese país (y del mundo).

El “Bumeran” de ROAS del jueves cita una frase leída en twitter: “¿Te preocupa que gane Trump? ¡Mejor ocúpate que pierda el PRI!”, pero ya se sabe que los gringos tienen una influencia determinante en nuestra farsa democrática y no sólo por esa razón, otras razones poderosas, como la posibilidad de que se incremente el racismo y la expulsión de mexicanos migrantes, son suficientes para preocuparse.

La semejanza del tragicómico Trump con otro farsante, Adolfo Hitler, cuya huella de muerte y odio ha quedado grabada para siempre en la historia de la humanidad, no es gratuita y abre la posibilidad de que se repita la pesadilla nazi cuyas vibraciones nefastas podrían tener repercusiones en los mexicanos racistas que se sienten diferentes y mejores que el resto de los mexicanos de piel morena.

La virtual candidata demócrata, Hillary Clinton la corrupta, es conocida en Estados Unidos como una mujer que igual que su esposo el ex presidente Bill Clinton, sirve a los intereses del gran capital financiero de Wall Street, los mismos que manejan a la industria militar, así pues la mujer no es precisamente una pacifista. Banqueros, petroleros, y magnates de la industria militar están detrás de la campaña demócrata impulsando con millonarias sumas la campaña de Clinton, lo mismo que sucedió con Barack Obama, de llegar a la presidencia Hillary Clinton tendrá que pagar la pesada factura a sus amos, los Señores de la guerra.

A pesar de que los electores comparten un sentimiento de desconfianza hacia Clinton y Trump, incluso en sus partidos, es más poderoso el miedo que se ha inyectado desde los medios hacia el “socialista” Bernie Sanders, que cuenta únicamente con el apoyo de los jóvenes que no se han dejado manipular por los medios masivos de difusión, pero los jóvenes ni siquiera sumarán los votos suficientes para que Sanders gane la contienda interna ante el poderío económico de la candidata de los Señores de la guerra que al final de cuentas están detrás no sólo de Trump, sino del PRI y de los movimientos de desestabilización de Sudamérica.

La democracia manejada por los partidos políticos agoniza no sólo en Estados Unidos sino en el mundo, ante los nefastos resultados del sistema democrático tergiversado por los partidos, la tendencia hacia el fascismo se acelera, la otra opción son los gobiernos populares, los que buscan volver a la democracia directa dando a la asamblea popular la autoridad para tomar decisiones.

En nuestro país las comunidades indígenas marcan la pauta a seguir volviendo a los gobiernos sustentados en los usos y costumbres, sin partidos políticos, sin aparatos burocráticos corruptos como el ine, un camino difícil pero que parece la única opción para salir del atolladero en que nos han metido las democracias con sistemas representativos.

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