sábado, 7 de mayo de 2016

7538. SINGAPUR: CÓMO CURAR EL CÁNCER DE LA CORRUPCIÓN.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Singapur: cómo curar el cáncer de la corrupción.

"No digo que todo lo que hice estuviera bien. Sin embargo, todo lo que hice tuvo un
propósito honesto".
Lee Kuan Yew (1923-2015)


Si la cabeza y el corazón están enfermos, ¿cómo estará el resto del cuerpo? Lo que es válido para un ser humano lo es para la sociedad. La cabeza representa a los gobiernos, el corazón, sus intenciones. En nuestro país enfermo no podemos engañarnos respecto del origen de la enfermedad: gobernantes corruptos y sin valores producirán instituciones corruptas y el cáncer que se genera en lo más alto de la cabeza poco a poco enfermará a todo el cuerpo, es decir, a toda la sociedad.

Nuestro país es un claro ejemplo de cómo la corrupción se ha extendido desde lo más alto (los presidentes de la república y sus partidos), hasta lo más bajo (policías y empleados de gobierno mal llamados “servidores públicos”; como ocurre con las enfermedades crónico degenerativas, el cáncer poco a poco se extiende al resto de los órganos más importantes, a cada una de las células.

En You Tube circula un vídeo que narra el caso de Singapur, un país con graves problemas económicos, de corrupción gubernamental y de tráfico de drogas.  Las cárceles estaban sobre saturadas, los políticos y empresarios eran tan corruptos o más que sus homólogos mexicanos, pero en pocos años el país se transformó ¿Por qué? Los corruptos criminales, políticos, gobernantes, policías, militares, empresarios y traficantes de drogas fueron fusilados sobre la base de pruebas contundentes.

Los corruptos que quedaron huyeron del país, los drogadictos callejeros también huyeron porque el gobierno les advirtió que no se toleraría la vagancia bajo amenaza de ser sometidos a penas de cárcel y trabajos forzados.  Copio la parte medular textual del vídeo:

“El Partido del Pueblo advirtió a través de los medios de difusión que la única solución para curar al país del cáncer que lo corroía era una cirugía drástica: extirpar los órganos dañados. Después de haber realizado la limpieza en el país, se reorganizó el sistema político, judicial y penal y se convocó a elecciones. El primer ministro se postuló como candidato a la presidencia y ganó las elecciones con casi el 100% de los votos Hoy Singapur es uno de los países más seguros y desarrollados para vivir. Es más seguro que Estados Unidos, Gran Bretaña, Saudí Arabia, España o Israel. Al aterrizar en Singapur, el documento de desembarque tiene una leyenda en letra roja bastante grande y una explicación sobre la pena de muerte vigente en el país por posesión de drogas. Con cero tolerancias, el poseedor de droga es fusilado o condenado a cadena perpetua con trabajos forzados.

Un surfista brasileño ingreso a Singapur con una tabla de surf llena de cocaína. Obviamente encontró su propia muerte. La madre del traficante apareció en la televisión brasileña pidiendo al presidente Lula que intercediera por su hijo pero no tuvo éxito. Ni la madre, ni Lula, ni las protestas de los derechos humanos impidieron la ejecución de la ley.

En los hoteles, hay una “Guías de la Ciudad”, etc., es una página que explica que la policía de Singapur garantiza la integridad física de cualquier mujer durante 24 horas al día, pues anteriormente, en Singapur, se vivía sin ley ni orden, y las mujeres solas eran violadas o asesinadas con frecuencia. Pero ahora eso se acabó.”

Investigando un poco acerca del origen de esa transformación, encontramos que el cerebro del cambio radical del país es un hombre llamado Lee Kuan Yew (foto), primer jefe del gobierno de esa nación y Padre de la patria quien falleció hace poco más de un año.

Lee fundó el Partido Acción Popular (PAP), le dio a los ciudadanos un sentido de pertenencia, promovió el ahorro y la inversión, mantuvo impuestos bajos, invirtió en educación y gobernó con mano dura, inflexible para erradicar la corrupción. En el corazón de Lee había intenciones honestas que guiaban sus actos, eso es lo que hace la diferencia entre los hombres.

¿Se puede cambiar a nuestro México? Se puede con gobernantes honestos y dispuestos a combatir la corrupción.

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