martes, 10 de mayo de 2016

7551. NIÑA..., MUJER..., AMANTE... MADRE.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

AUN QUEDA ALGO...

Cuando la terquedad del tiempo
grosero e irrefrenable me asalta,
apenas hago un pequeño esfuerzo,
retengo en mis manos tu mirada
y no hay más tristezas a cuestas.
En ti pervivo disfrutando acaso,
paso a paso, esto que me dan tus brazos;
sé que algo queda de aquel pasado,
sé que algo somos, por eso insisto.
Te digo, me dices, algo queda de nosotros,
suficiente razón para seguir.

eliseo.

Hace un par de meses se celebró con luces y sombras el día internacional de la mujer; hubo muchas críticas al respecto que, de alguna forma se justifican; entre otras cosas se reclama la desigualdad en el trato en el trabajo y su salario; igualmente la violencia intrafamiliar se ve muy criticada. Todo tiene sustento indudablemente. Pero… ¿acaso no lo tiene el criticar el festejo del día de la madre...? otro invento medio menso de la mercadotecnia?

Curiosamente en el primer caso se da un debate fuerte en que las sacrosantas feministas toman banderas a diestra y siniestra para organizar marchas por la violencia machista en contra de la mujer. Pero luego, pareciera que nos vestimos con la ropa de hipócritas para festejar el día de la madre sin que a alguien se le ocurra cuestionarlo. Durante los 30 años que le dediqué a la academia insistí en el discurso del sentido de vergüenza de hacer semejante tontería de festejar a la madre un solo día el 10 de mayo como respuesta a una convocatoria de un periódico allá por los años de la revolución mexicana. Traté por todos los medios de que entendieran que a la mujer se le debe disfrutar, tratar y respetar cada día de la vida; si se le tiene cariño, dárselo en el momento que se vive; si se le admira... admirarla; si se le desea... manifestarlo; y dejar la tarugada de esperar un día para quererla por niña (30 de abril)... por mujer (8 de marzo), amante (14 de febrero) o madre (10 de mayo).

Sostuve, sostengo que es una total pendejada esperar un día para disfrazarnos de buenos amigos, compañeros, amantes o hijos frente a la mujer y sus diferentes situaciones y roles, por un solo día del año; resulta aburrido y de mal gusto. Todos invariablemente hemos tenido una madre... alguien nos parió; por lo que resulta tonto esperar un día al año para darse cuenta de ello; se puede tener cariño o no a esa mujer; nadie está obligado a amarlas; pero resulta grosero esperar un año para manifestar lo que se siente respecto a ella; total si solo se le ve con respeto... pues que cada día el trato sea algo que se le parezca al respeto; si se le admira... ¿quién gana al decirlo...? ¡tuuu, idiota! tu ganas porque estás en un estado de emociones valiosas que te hacen mas grande como persona, y le haces sentir a la mujer lo especial que te resulta cada día que te amanece y puedes saludarle, preguntarle, vivirle simplemente.

¿Quién no disfruta cada día sintiendo que le da seguridad y protección a una niña?

¿Quién no se ha sentido alguna vez orgulloso de que se le catalogue como un joven caballero con las señoritas?

¿Quién no se ha soñado alguna vez investido en el ropaje de Casanova...?

¿Quién no se enciende en cuanto le piden que jure algo por lo más valioso y lo hace...? ¿"te lo juro por mi madrecita santa"?

Desde luego, de ninguna manera me estoy manifestando en contra de reconocer a la madre; me opongo a los formatos que le asignan un día; creo que el amor, el respeto y el deseo por disfrutar su presencia puede extenderse en lo posible; puede, digamos, ser una manifestación que suceda en los momentos en que se encuentra de humor para decirle que se le quiere, que se le respeta, tan solo porque en ese momento así se siente y vive; tan solo por eso.

Si queremos ser coherentes, podemos empezar por ser sensatos; pero qué curioso, el principal enemigo de esta propuesta es la mujer misma; si, amable lector, aunque  usted no lo crea; hoy la mujer-madre es la principal enemiga de modificar el festejo del 10 de mayo. Está tan condicionada en la actualidad a esperar este día como especial, que lo pelea hasta con la uñas... "¡es cuando me festejan mis hijitos!"... "¡es cuando puedo verlos juntos de nuevo...!" "¡es cuando bailan en la escuela para mi... cuando recitan el poema a la madre!"

Vamos, el secreto se llama sacralización perversamente convenida... los hijos le hacen sentir que es "su madrecita santa"... y ella se lo cree.

¡Ah, la santidad pervertida!

Pobre de la mujer-madre que se amanece una vez al año sintiéndose especial; cuánto debe sufrir 364 días por uno de resurrección; no me parece justo; pero aun no conozco una madre que no afirme que le tocaron hijos muy desamorados porque no le felicitaron en SU día, o le cantaron mañanitas, tardecitas o nochecitas; o al menos llegaron bien "pedos" con el pretexto de festejarla y la pusieron a cocinar para ellos y sus amigotes, con la actitud de que en realidad  andan tomando porque la quieren... ¿y sabe qué...? Regularmente se la cree... y termina cocinándoles..., ¡porque sus hijitos la están festejando!

A esto tan sencillo es a lo que me opongo desde hace mas de 30 años, mal negocio para el mercado, lo sé; y sigo sin encontrar una mujer madre que me apoye... como que aplican la filosofía de la chimoltrufia... lo caido caido...

En fin, al margen de todo esto, nunca dejarán de ser el motivo que hace gira la vida; son mujeres... ¡cómo no amarlas...! bueno no faltará algún tonto tirándole a pendejo que así lo viva... ¡qué tonto..., que... que...!


Le abrazo con cariño... A las mujeres, amigas madres que conozco... muuuua kkkk.

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