jueves, 2 de junio de 2016

7636. DEFENDAMOS LO QUE NOS CORRESPONDE, LO QUE ES NUESTRO.

Por Arturo CEJA ARELLANO.
Periodista y poeta.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI
         
La Asociación de Periodistas del Valle de Zamora (ASPEVAZA), anunció la celebración del “Día de la Libertad de Expresión”, el próximo 7 de Junio del presente año, en la plaza principal, desaprovechando totalmente que Zamora es uno de los pocos municipios de Michoacán, que cuenta con su “Jardín de la Comunicación”, inaugurado éste de manera oficial, un día 7 de Junio del año de 1996 (hace 20 años), por el entonces alcalde, C.P. Julio Castellanos Ramírez; la Síndico Municipal, Rosa Hilda Abascal Rodríguez; profesor Francisco Elizalde García (donador de la estatua); Arturo Ceja Arellano, cuando fungía como presidente de la entonces floreciente Asociación de Periodistas; y el profesor Jaime Arcadio Garibay Hernández, Secretario de la misma, como se hace constar en la publicación realizada por el periódico El Diario de Zamora, el martes 11 de junio de ese año.


Hace dos décadas que el júbilo estalló y se desbordó entre el gremio periodístico, que hizo suya la estatua en reconocimiento a los comunicadores de ésta región, incluyendo Prensa, Radio y Televisión, sumándose a éste acontecimiento compañeros periodistas que militaban en la Unión de Periodistas “Francisco Zarco”, como: Raúl Pichardo Franco, Manuel Chávez Ramírez, Eleuterio Méndez Licea (Ya fallecidos, pero cuya memoria ha quedado plasmada en los anales de nuestra historia). Deseábamos contar con éste espacio para celebrar de manera cívica el Día del Periodista y fortalecer nuestra identidad.


Para ese entonces se hablaba con insistencia de la creación del Jardín de la Comunicación, que ha sido hasta la fecha, admiración de comunicadores de otros municipios de la geografía michoacana, siendo catalogada en aquella época, la Asociación de Periodistas del Valle de Zamora, como la mejor organizada y de mayor trascendencia de Michoacán, no obstante a que, históricamente los gobernadores de ésta entidad solamente tenían ojos y oídos para periodistas de la capital michoacana.

Y fue desde ese entonces, que cada día 7 de Junio se celebra allí el Día de la Libertad de Expresión, a la que asistieron alcaldes como: Eduardo Curiel Del Río, Samuel Arturo Navarro Sánchez, Guillermo Gómez Vega, Pablo Gutiérrez Galván, José Alfonso Martínez Vázquez, Rosa Hilda Abascal Rodríguez, entre otros.

Acudieron directores de la UNIVA, UNIVER, UVAZA (Universidad de Zamora) ITESZ, UPN, Seguridad Pública, Casas de la Cultura de Zamora y Jacona, Banda de Guerra del Tec, alcaldes de Jacona, Tangamandapio, Chilchota y Tangancícuaro; quienes dieron relevancia al acto protocolario de cada año.

El Jardín de la Comunicación se constituyó pues, como nuestro gran orgullo. Tarde se nos hacía para que llegara el 7 de Junio y acudir todos de manera armónica, con mucha unidad y alegría. Allí estábamos todos, aunque no fuéramos parte del programa; pero sí éramos parte de LA GRAN FAMILIA PERIODÍSTICA, a tal grado de que las comidas las hacíamos por cooperacha, con nuestros propios recursos; aunque habrá que reconocer que siempre hubo amigos solidarios que nos ayudaban a que éstas resultaran más gratificantes.

La nueva mesa directiva de la Asociación de Periodistas del Valle de Zamora, se ha desmarcado de ésta tradición de los comunicadores, ignorando el gran esfuerzo realizado por quienes en su momento se dieron a la tarea de formar el Jardín de la Comunicación, al organizar por segunda vez en los 20 años que lleva de antigüedad ese espacio, la celebración del Día de la Libertad de Expresión, en la plaza principal, dejando atrás uno de los logros más importantes de ASPEVAZA.

Lamentablemente, hay quienes no le tienen amor a Zamora, mucho menos cariño, ni respeto al Jardín de la Comunicación y su estatua El Pregonero; el que aclaro, ¡No es un mono gritón! Como lo han catalogado de manera por demás irrespetuosa.

La historia de El Pregonero.
La historia reza, que esa estatua fue fabricada en la ciudad de Guadalajara, cuando el profesor Francisco Elizalde García fungía como Director de la XEZM, junto con la estatua o monumento a La Madre, que se ubica en el Jardín Álvaro Obregón, en la esquina de Madero y Corregidora. La misma, hizo lucir por mucho tiempo el edificio que ahora alberga al Grupo Radio Zamora, en la 5 de Mayo. Estaba ubicada en el centro de una pequeña fuente.

Al adquirir las radiodifusoras el Grupo Radio Zamora, propiedad del licenciado Arturo Laris Rodríguez, (XEZM, XEGT y XEQL, así como la FM), fue modernizado el edificio, siendo trasladada la estatua allá por Chaparaco, donde se encuentra la antena principal, lugar donde duró algún tiempo abandonada entre la maleza.

Fue entonces que el profesor Francisco Elizalde García, quien fue miembro honorífico de ASPEVAZA, la rescató de ese lugar, llevándola a una quinta que poseía en Jacona, allá en El Realejo, frente al Aga, a donde acudí un día con el Viejo Búho, pues pretendía regalarme una camisa que le había autografiado el extinto periodista Manuel Buendía. Grande fue nuestra sorpresa que los ladrones le habían saqueado todo: camisa, cuadros con fotografías y pintura, artesanía, y muchas cosas más.

De pronto vi que entre la maleza destacaba un enorme cuerpo muy maltratado, que en su mano derecha sostenía un cuerno y con la mano izquierda hacía hueco en su boca como si estuviera gritando. ¡Era El Pregonero! Para el que no existía un lugar digno.

Alguna pláticas se tuvieron con alcaldes jaconenses para que fuera construida una pequeña glorieta en la Calzada, en el retorno y ser instalada allí, pero  tales pláticas no fructificaron, dado el desinterés que mostraron los ediles.

Por principio de cuentas le pregunté qué significaba lo que él llamó “El Pregonero”, el que advierte, el que avisa, el que informa a viva voz, me dijo.

Me explicó: “existe un gran mito creado por personas de las que nunca se supo de manera oficial su identidad, ni procedencia, que narraban que se trató de un personaje que vivió en Zamora por allá, en épocas de la Revolución Mexicana, quien fue contratado para acudir a las esquinas principales de la ciudad, siendo uno de los espacios más importantes “El Caracol”, que se ubica por la calle Guerrero oriente, rumbo a la 5 de Mayo.

Lo contrataban para que soplara lo más fuerte posible un cuerno de res, que ya manipulaba con anterioridad con mucha destreza, con el que llamaba la atención y atraía a la gente, que acudía por las tardes en buen número, para ser informada sobre una compañía norteamericana estaba contratando gente para ir a Estados Unidos, a fin de instalar el tendido de la vía del ferrocarril. Otras más los contrataban para levantar las cosechas del campo.

Ya después, aunque no lo contrataran, se le quedó la costumbre de llamar a la gente para darles a conocer las noticias más importantes que se iban dando con motivos de la Revolución Mexicana y luego la Revolución Cristera que se vivió principalmente en Jalisco y Michoacán. Los contendientes contrataban hombres y mujeres para pelear y morir, no había de otra, había que entrarle porque no había casi nada en qué trabajar, que no fuera en el campo, huertas o en las haciendas, donde eran esclavizados de manera cruel. ¡Qué más daba ir a sortear plomazos!

Cuestionamientos burlescos.
Para quienes me han abordado para cuestionarme acerca de ¿quiénes se disputan la instalación de la estatua de El Pregonero y la creación de la Glorieta de la Comunicación?, les recordaré que la historia está escrita y para quienes no tienen la capacidad de hacer “periodismo de investigación”, les diré que ese día le dije a don Francisco Elizalde García: --Tata, regálame esa estatua.

Lentamente, dándole un “pausoso” y sutil sorbo a su cuba de Bacardí, con espantoso silencio don Panchito me observó fijamente, para luego esbozar un ¡Já! Que le hizo elevar sus hombros y dejarlos caer con indiferencia. Y siguió su silencio, para enseguida dibujar una leve sonrisilla. Dándole tremenda “chupada” a su cigarro Raleigh me dijo: --Tarugo, ¿por qué crees que te regalía esa estatua? –Porque la voy a sacar de aquí para regresarla a Zamora y colocarla en un lugar público, muy público, le respondí.

--“Sí te la doy, pero ve y dile a Julio (el alcalde zamorense) que te dé chanza o te la instale de plano, en el centro de la glorieta de Morelos; y que allí sea el Jardín de la Comunicación”, me señaló, al tiempo en que me dijo que llevaba ya algún tiempo pensándolo. –Dile que yo le mandé decir eso… dijo con seguridad.

--Yúpaleee, yo también le sorbí a mi Bacardí para celebrarlo.

Ni tardos ni perezosos, con el profesor Jaime Arcadio Garibay Hernández, quien fungía como Secretario de ASPEVAZA, acompañados por don Jesús Herrera, hicimos el escrito correspondiente, llevándole la solicitud al alcalde Julio Castellanos, quien de inmediato aceptó la propuesta y enseguida pidió al ingeniero Eduardo Curiel Del Río, quien era el de la Oficina Urbanística, o algo así, hiciera todo correspondiente para crear el Jardín de la Comunicación e instalar la estatua lo antes posible, toda vez que faltaban pocos días para el día 7 de Junio, Día de la Libertad de Expresión y pretendíamos  celebrarlo en grande en ese lugar.

El día de su inauguración, personal del Ayuntamiento le sembró pasto y rosas de color de rosa (rosas, rosas…)

Para los sarcásticos cuestionamientos que me han hecho, aquí está la gran verdad. Por eso es que le tengo un gran cariño a éste rinconcito zamorense, nuestro Jardín de la Comunicación.

Ninguneado y no protestamos. El surgimiento de ASPEVAZA.
Ya una vez se llevó a cabo ese acto en la plaza principal, donde colocaron una ofrenda floral en memoria de los compañeros periodistas que ya han fallecido. ¿Qué habrán dicho al no haberla tenido junto a “su Pregonero”?, donde debemos recordar también al gran periodista y mejor amigo: Juan Luis Pichardo Martínez, con quien un día 3 de Marzo del año de 1991, encabezamos la primera reunión con la intención de formar la Asociación de Periodistas del Valle de Zamora, pues pretendíamos que la sociedad nos distinguiera de quienes formaban la Unión de Periodistas, porque nosotros sí nos dedicábamos a trabajar, a buscar la noticia, a generarla, porque así nos era exigido por nuestros directores. O sea, jamás íbamos a cobrar la noticia, ni a pedirle dádivas a nadie.

Tere Chávez, Quique Estrella, Jorge Humberto Mena, Raúl Pichardo Martínez, Juan Ignacio Salazar, José Enríquez, Bertha Guillermina Castellanos, Raymundo Rivera Enríquez, Virginia Orozco, Tere Pereyra, Bertha Cerda (que en paz descansen éstas dos últimas), fueron algunos de los que nos reunimos en esa ocasión, razón por la que no me explico el por qué ahora se abandonará una vez más el Jardín de la Comunicación y  “El Pregonero”, para organizar el acto en la plaza principal.

Solamente quien desconoce la historia y la razón de ser del Jardín de la Comunicación y del Pregonero, quienes no vivieron esos momentos históricos y tan importantes para nuestra agrupación, no le darán el valor agregado que existe en ese espacio, deberían hacerlo suyo para sus celebraciones. No le dan la importancia que tiene para quienes lo vimos nacer.

Los entendería, si pusieran como pretexto que NO nacieron en Zamora; pero creo que podrían RESPETAR nuestras tradiciones, porque Zamora nos ha tendido la mano, nos ha abierto sus brazos. Yo, NO nací, pero crecí aquí y en Jacona, por eso siento que mis raíces se abrazaron a éstos pueblos tan llenos de tradición. NO debemos atentar contra las tradiciones.

Qué bueno recordar a compañeros que ya no están entre nosotros, como: el profesor Sergio Ceja Ochoa, María Esther Aguilar, el propio Francisco Elizalde García, Felipe de Jesús Gómez Reyna, Martín Gallegos, José Luis García, entre otros como don Delfino Niño Vázquez, Alfonso Navarro Rosales, por mencionar algunos.

Don Jesús Herrera posee todo el material fotográfico de la historia que les narro ahora, pues fue el único que estuvo allí con su pequeño hijo David, para imprimir sus gráficas, revelarlas y guardarlas. Es el único archivo histórico que existe de éste lugar, desde la remodelación, la instalación e inauguración, que tuvo lugar un día 7 de Junio de 1996. Hará ya ¡20 años!

Por cierto, el día 3 de Marzo de 2017, la Asociación de Periodistas del Valle de Zamora, cumplirá 25 años de haber iniciado su conformación. Por falta de profesionalismo y exceso de animadversión, no aparezco en el listado de periodistas que participamos en la Constitución legal de la misma, hace 23 años, como asegura el documento leído el día en que se conformó la nueva mesa directiva que encabeza la compañera piedadense, Erika Aguilar Domínguez.

“Cuando se habla con la verdad, no se deja espacio para la mentira”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: