jueves, 9 de junio de 2016

7666. DE AMORES, NOVIAZGOS Y MENTIRAS.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

TIEMPO SIN SOL

Con la mirilla apenas visible,
escudriño tu vida cual ladrón furtivo,
desando el camino a tiempo  andado,
me prodigo en reclamos ante tu impasible encanto,
ante tu ropaje de amazona, que embiste,
que al mirar nunca perdona o consiente
que el tiempo se le acumule en el cuerpo.
Hoy el día no avisa sol en el cielo,
no hay tiempo de lluvia incluso;
¡solo es un día nublado más, solo eso!
por ello la vida no ha de parar.

eliseo.

Escucho a viejos conocidos expresar muy satisfechos... ¡nuevamente tengo novia...! otros me dan la buena nueva...: "bueno es que después de mi separación y divorcio, estoy rehaciendo mi vida con una nueva persona...";  "a mi edad y me siento como de 20..."

Y la lista puede incrementarse de manera sustancial, personas necesitadas de ser escuchadas construyen un mundo ideal e inverosímil en que habita la fantasía que no funciona en la vida real.

Por principio de sentido común, el mundo del noviazgo solo sucede en la etapa adolescente y primera adultez; es una figura propia de las etapas del escarceo, exhibicionismo, y, ensayo y error. El noviazgo es la invitación a ofrecer pequeños acercamientos a lo que hacen los adultos. Es la etapa en que se vale que todo esté en duda, que nada sea totalmente cierto, mientras ambas partes entiendan que parte del cortejo es tratar de halagar, presumir de manera sobrada las cualidades, y ocultar en lo posible los defectos. Los novios son personas inconscientes, abiertamente irresponsables del sentido de obligatoriedad que viven los esposos o quienes viven en unión consensuada, que legalmente se llama unión libre.

Cuando una persona me comenta que nuevamente... como hace años, anda de novio o tienen novio o novia, me produce una ternura que me alienta a  mandarles con mi psicóloga o sexóloga, que de esto sabe largo rato; claro, no lo hago por evitar que me miente la madre acusándome de amargado que no sabe lo que es amar y ser amado; y en estos temas ya sabemos... ¡toooodos somos unas eminencias mentirosamente experimentados con la práctica!

Es muy complicado explicarles la mentira y auto-engaño en que viven al suponer que se puede regresar la vida y ser novios, una vez que se ha pasado a la edad adulta y que se ha vivido con otras personas parte de ella en la intimidad; lo que regularmente se tiene son relaciones más o menos afortunadas; más o menos difíciles. Una persona de 40 años puede iniciar una relación con una de 18 años y, esta tienen que pasar por el rasero de las relaciones que salen del formato de novios, salvo en el caso en que la persona mayor se someta a vías de comunicación no propias de su edad; es decir actuar como novio, que es actuar de manera inconsciente e irresponsable, y poner cara de tonto o tonta según sea el caso. No hay duda que pueden unirse con cariño y muchas promesas de amor, es algo probable; pero lo que les une no son las tonterías del noviazgo, tiene que ser una combinación de lo que conoce la persona mayor y es inevitable en su trato, con la frescura de las pequeñas y grandes fantasías de la persona joven.

Cuando dos personas entradas en años, se les dice de la tercera edad inventan que son novios; no creo que anden mariguanos, simplemente se están engañando como forma de anestesiar la realidad...¡la vejez asusta y evade la capacidad de pervivir y disfrutar en el altar de Eros y Narciso! en lugar de aceptar que están viviendo una relación a la que tratan de darle lo posible de sus vidas, prefieren repetir la eterna mentira... ¡es que andamos de novios...! madre mía... ¡parece mafufada..., no lo es, es evasión de su realidad; es temor al confesor cínicamente descarado llamado espejo y calendario biológico!.

¿Por qué tememos a reconocer nuestra realidad...?

Porque somos la especie que ha inventado la medición del tiempo, con esto nos hemos esclavizado a  vivir en función de él; por eso sabemos que los adultos se miden en cada país por leyes sociales, aunque el sentido de responsabilidad se dé en diferentes edades. Por ejemplo en México a los 18 se es adulto con libertades de "gente grande"; mientras que en los Estados Unidos hasta los 21 años se puede actuar como tales, por ejemplo para comprar alcohol y cigarros.

Somos la especie que se ha atado al tiempo y el temor de su paso; por eso nos gusta mentir y mantener una idea de invencibles ante le paso de los años; por eso cuando una persona de 50 años se aparea o se relaciona con una de 20 genera varios tipos de manifestaciones sociales...: si es mujer... asalta-cunas...; si es hombre rabo verde; luego vienen las frases a cual más de pendejas..."es que podría ser su hijo(a)"; "se lo robó del asilo...”; “parece su bebé, lo va a terminar de criar...".

Todas estas son expresiones sociales propias de una necesidad de control sobre las personas, sus apetitos, deseos y posibilidades; reflejan los temores con que se nos ha educado; de esta manera nos cuidamos de no ser diferentes, no pensar diferente, y de preferencia repetir los patrones de conducta que se no han inculcado.

Al final de cuentas  la lección que recibimos es que podemos ser como los demás, chismosos como los otros, censores como la sociedad es con nosotros, y joder al que se deje; o por el contrario asumir el riesgo de ser nosotros con nuestras necesidades, atrevernos a decirle a la persona que nos resulta atractiva que lo es a nuestros ojos y sentidos; y que siendo de edad adulta, nos nace el deseo de intentar una relación emocional con los límites que nosotros mismos propongamos. No es tema de novios, si en cambio de personas adultas que desean unir intereses emocionales y físicas.

Pero desde luego dejémosles su espacio a los novios en su estadio adolescente y de adultez joven, ellos son los clásicos practicantes de todo, pero sin la seriedad que una relación, llamada estable conlleva.

Los viejos ha años que dejaron de ser novios, son personas que organizan o desorganizan sus vidas en función de  relaciones con otras personas buscando encontrar razones para seguir viviendo. Ninguna mujer asalta cunas, tiene una relación con una persona más joven y ya; una chica no fue al asilo a robar viejitos, tiene una relación que quiere con alguien mayor que ella porque le parece adecuada; y realmente eso de que andan buscando a su padre en la relación, creo que es una salida muy pobre a un sentimiento que se centra mucho en dos elementos: admiración y deseo. Por tanto la idea de que se busca al padre es reconocer al tabú de lo prohibido... ver al padre como sujeto erótico. Así es que dejemos un poco de lado la idea de que es por el lado paterno que se quiere a una persona muy mayor al lado de una mujer joven. Es solo una relación que se complementa a su manera..., con sus argumentos.

Obvio, la sociedad argumentará que los desadaptados somos nosotros; yo en particular, y usted que me lee; que ella, la sociedad tiene todo el derecho a ser chismosa, intrigante, sancionadora, y sobre todo correctora; de esa forma, dicen, se evita el libertinaje y el libre albedrío; de esa forma, jamás seremos libres; esa es la idea social, esa es la meta real del grupo por encima del individuo.

Querida amiga, amigo, más que novios, las personas como usted y yo, aspiramos a una relación que en algún momento de nuestra vida hemos imaginado, soñado, esperado..., y que en ocasiones sucede..., se cumple. Así es que mande al carajo los "trajes a la medida" que le impone la sociedad, y pruebe de vez en cuando uno más grande... ¡qué puede pasar además de que se le verá un poco flojo o apretado..., nada que no tenga solución! dejemos el mundo de las mentiras simpáticas para los novios-novillos; para los adultos, las relaciones que buscan con el riesgo de equivocarse y pagar las consecuencias.

Carlos Marx lo decía de manera clara... "sigue tu camino, deja que la gente hable"


Le abrazo con cariño.

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