viernes, 17 de junio de 2016

7700. PALITO.

 Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Palito.
El mes de octubre de 1962 fue terrible para el planeta por la crisis de los misiles nucleares que la URSS pretendía instalar en Cuba con intenciones estrictamente decorativas (decían ellos), pero el tío Sam se puso necio en que no hacían juego con el alegre entorno tropical de la isla, y el mundo quedó al borde de una guerra atómica; pero eso pasó desapercibido para los tíos Catalina y Pedro, pues un grave drama sucedía en el seno de su familia: habían descubierto que Silvita (su hija mayor, chamaca de prendas intelectuales superiores, físicamente del montón), andaba de novia de un señor que le llevaba 25 años (17, ella; 42, él), que además tenía un defecto terrible, era casado. Después de varias escenas de ópera china y telenovela mexicana, contrataron a la mejor agencia de detectives de entonces (‘Bufete Policial Valente Quintana’, San Juan de Letrán 6, despacho 104; “No aceptamos asuntos conyugales”, rezaba la publicidad del mejor detective que ha tenido este país… dicen), para que la siguieran a sol y a sombra durante todo el día. Silvita sólo en su casa no estaba bajo la atenta mirada de algún detective, pero afuera toda la noche, quedaba un vigilante; sin embargo, don Valente, advirtió a mi tío que tenía que cuidar el teléfono pues “esas cosas del amor”, no conocen barreras y le recomendó ponerle una grabadora, sin decir nada a su hija, cosa que él aceptó sin dudar y cuando llegó a su domicilio con el aparato y el técnico que lo instalaría, tía Catalina preguntó de qué iba la cosa, le explicó el tío… y ella se opuso, firme, tajante, definitivamente, diciendo “eso, no”, “nomás, no” y diversas variantes sobre su simple “no”. Y por eso el mes de octubre de 1962 era inolvidable en la familia, no porque el mundo por poquito se nos evapora entre bombazos atómicos, sino porque se esfumó el matrimonio de los tíos Catalina y Pedro (por cierto, Silvita, como a los dos meses, conoció a un joven y olvidó a su galán otoñal). Caramba.

Ya entró ayer a la Cámara de Diputados el paquete de leyes anticorrupción aprobado por el Senado (no sea así, hay que ser optimistas), para su ratificación (o modificación, previa aceptación del Senado… este era un gato con los pies de trapo). Al mismo tiempo han sucedido dos cosas interesantes:

Por un lado, los que desde la iniciativa privada impulsaron y presentaron como iniciativa ciudadana la ley “3 de 3” (que ha logrado achicar la iniciativa presidencial del Sistema Nacional Anticorrupción, de mucho mayores alcances), están que trinan porque no quedó en la ley que en automático sean públicas las declaraciones de los funcionarios del gobierno, por lo que debe usted tomar nota de que el Congreso, si quiere ser verdaderamente respetable, está para aprobar sin chistar las iniciativas ciudadanas como se las manden (y uno creyendo que en el Poder Legislativo se decide por voto de la mayoría)…

Por otro lado, hay una creciente escandalera en contra de, precisamente, la “3 de 3” (declaraciones patrimonial, fiscal y de conflictos de interés), y ayer hasta se hizo una manifestación en el Ángel de la Independencia, afirmando los asistentes, estar en contra de la corrupción pero “no queremos cacería de brujas ni persecuciones paralizantes”. Aparte, los que se oponen han dicho cosas como que entregar las 3 declaraciones es un exceso “inaplicable en la práctica”; que “presentar sus declaraciones es inadecuado para los fines de prevenir y sancionar la corrupción”; que “lejos de contribuir a la transparencia, generará opacidad y desviará la atención de los procesos realmente relevantes para detectar y sancionar la corrupción”; que no quieren “ideas generadas a espaldas de la sociedad”; que las declaraciones “quedarían escondidas en montañas de papeleo innecesario”; que “cuando se pongan a analizar la forma en que podría operar se  darán cuenta que va a ser completamente intransitable”; tacharon lo de la “3 de 3”, de “ocurrencia”, “despropósito”. Aseguraron que intentarán “se revierta” en la Cámara de Diputados.

¿Sí sabe usted quienes son los que están tan indignados y declaran su oposición a la “3 de 3”?... los empresarios. Sí, la madrugada en que se aprobó la “3 de 3”, un diputado independiente propuso que también los empresarios que contratan con el gobierno, entreguen sus tres declaraciones (que quedarán en los archivos de la dependencia con que contraten, lo que es una manera muy discreta para que no sirva de nada, pues lo funcionarios de gobierno, las entregaran en la instancia que oficialmente correteará corruptos, en tanto que los empresarios lo harán en las oficinas de sus cómplices… cuando hagan transas, si no, pues no son cómplices).

Así están que trinan los de Coparmex (Confederación Patronal de la República Mexicana), y el CCE (Consejo Coordinador Empresarial); todo esperaban menos que alguien tuviera seso suficiente para entender que no hay funcionario corrupto sin empresario corruptor (y los que dicen que los “obligan” a dar diezmo, son unos calzonazos, mentirosos, porque les encanta dar y enriquecerse con la complicidad de funcionarios que no raramente adquirieron la maña gracias a los empresarios).

Ojalá los diputados no propongan quitar eso y si lo proponen, ojalá el Senado se amache. Va ser interesantísimo que se filtren algunas declaraciones fiscales de empresarios que bien conocemos los del peladaje, que en los papeles están quebrados y llevan vida de mandarines… ¿pues cuánto se roban de impuestos?, porque la especialidad empresarial mexicana (del todo desconocida en el mundo desarrollado), es el lograr ser rico y mantener quebrada a la empresa.

Igual de interesante será cuando en Tepito estén vendiendo la información y ver qué pusieron en sus declaraciones de bienes porque, de veras, ¿cuánto se roban de impuestos?

Se atreve López a asegurar que no será posible ni en el 20% de los casos de los empresarios, encontrar coherencia entre sus declaraciones fiscales con las de bienes.


Jamás esperaron que se les volteara el chirrión por el palito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: