martes, 21 de junio de 2016

7709. LA PAREJA NO MUERE SIN AMOR... ¡NO!

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

AROMA DEL PECADO

Desde el alma inquieta se asoma
escudriña acongojado el cariño,
inquieto con sonrisa de niño,
busca en el pasado su historia,
no la  entiende, le traiciona la memoria,
la culpa le hace pensar en el pecado;
su pasado juega a las adivinanzas
y le planta el mejor de los bocados,
encuadrada en su mente y sin nubes,
cada uno de las rasgos de tu rostro
razón de ser de eso que llaman pecados.

eliseo.

En estos tiempos tan complicados, llenos de incertidumbre económica, de inseguridad y de pocas esperanzas hacia el futuro inmediato y mediato, siempre es menester  tomar en cuenta lo que pasa con las relaciones personales con que vamos organizando el resto de nuestra vida.

Posiblemente sea usted una de esas personas que piensa que nunca le pasará que tenga que confrontarse con la incertidumbre existencial vestida de cansancio de su pareja, decepción, desencanto; o peor aún, reclamos por cuentas por pagar que le ponen a prueba en su relación, y aquellas sacrosantas promesas que nos fabricamos y con que nos acercamos íntimamente: amarnos, respetarnos,  acompañarnos en las malas y en las buenas;  en la riqueza y pobreza, lo que sea que esto signifique.

Bueno, nadie se imaginaba que nuestra sociedad habría de evolucionar de tal manera que seamos de los países mas violentos e inseguros del mundo, la margen de la propaganda irrelevante que realiza la presidencia tratando de tapar el sol, que cada vez nos quema más.

La vida en pareja se inicia con esperanzas y sueños, se prohíbe siquiera imaginar la palabra caducidad o fin de la misma; se arranca con las mejores expectativas posibles; regularmente la relación es bendecida por los mayores en las familias; luego se entra a la realidad cotidiana con sus altas y bajas. Nada que no conozcamos, es una forma de persistir en esta sociedad bajo el formato que cada sociedad les genere por medio de la educación familiar.

Por ejemplo, en el mundo musulmán queda sentado que si se cuenta con poder económico, las relaciones habrán de ser sujetas a su poder de compra y deseos de convivencia: el hombre puede tener la cantidad de esposas que considere necesarias y pueda administrar, la sociedad se lo permite. Claro si es pobre, ni que decir... le irá bien si encuentra el "roto" para el "descosido", muy al estilo mexicano. Pasa lo mismo  en el mundo mormón, se puede tener dos o tres esposas; en algunas micro sociedades indígenas de Oaxaca y Chiapas pasa lo mismo. Obvio, en el formato social de occidente cristiano  y judío  se practica la monogamia, algo ya conocido y aceptado.

Sin embargo, invariablemente las relaciones de las personas que mantienen una convivencia íntima, de manera regular se ven acosadas con la incertidumbre del paso del tiempo y el desgaste de las relaciones. Lo queramos o no, en cada momento que se vive, hay un proceso de desgaste, este a su vez reclama ser tomado en cuenta para reactivar en lo posible la relación, de tal forma que la frescura del tiempo, los años y su huella en la piel, las palabras, y los recursos son imposibles de anular. Por ejemplo, si es usted de las personas que llevan una gran vida emocional, erótica y material; lo más probable es que se le va a notar en todos sus lados; es decir: cada que se exprese con sus gestos afectivos, su pareja va a esperar que no cambie esa forma de comunicarse... le pedirá cada vez más vocabulario cariñoso, atenciones..., ¡detallista, aunque suele ridículo!.

Por otro lado, si ustedes han tenido momentos increíbles de demostraciones eróticas, encuentros épicos de sexo, sin duda que se van a aproximar más rápido al precipicio de los reclamos: está comprobado que hasta los atletas más dotados del sexo se deterioran más rápido con el paso del tiempo que la media social, por una razón muy simple: su atletismo les permite ser más impetuosos, probablemente grandiosos e inolvidables; pero ingratamente desgastantes. El problema es que en ocasiones se mantiene la ilusión de que esta parte emocionalmente deseada no debe desaparecer; es más, no debe reducirse si quiera. Preludio inevitable de reclamos, reproches, y amenazas de ruptura de la relación sentimental.

La tercera vertiente tiene que ver con lo material; cuando las personas no entienden que los gastos no deben superar los ingresos regularmente, se está fraguando un problema tan grande como los anteriores o más incluso; se asustaría usted al saber el porcentaje de relaciones que se terminan por falta de orden en las cosas materiales: hay más divorcios por lo económico que por lo que pasa en la cama..., o por lo que ya no pasa..., o pasa muy poco. Por ejemplo, los atletas del sexo pueden comprar tolerancia con regalos, viajes, seguridad económica; si se deja de tener ganas de ser cariñoso en la comunicación, con una buena tarjeta de crédito usted regresa a ser considerada la persona más cariñosa posible..., mientras pague la vigencia de la misma...

¡No, las parejas regularmente no mueren de amor o por amor; mueren por cansancio, enfado, vejez, y decadencia económica!

Bien haríamos en acostumbrarnos a grabar los mejores momentos de nuestra vida en común: grabar los actos eróticos que nos hagan recordar que en algún momento fuimos especiales, dinámicos, y en no pocas ocasiones únicos. Grabar las pequeñas charlas sin guión que nos salen en cualquier tarde, para nunca olvidar que siendo simples personas, podemos disfrutar esa simpleza enriqueciéndola con el recuerdo de eso, de lo sencillo que es la mayor parte de nuestra vida.

Al final, la gran lección de vivir tiene que mandarnos a entender que las relaciones de cariño y pertenencia siempre están en riesgo, pero que con cada acto iremos confirmándolas o relajando su cometido o finalidad. Quien no entienda que quien está  a su lado lo hace porque lo desea, así lo ha decidido y quiere defenderlo; quien no lo entienda, regularmente se va a lastimar más de la cuenta.

Quien espere de la relación siempre actos parecidos, nunca supo en lo que estaba entrando: el cuerpo solamente una vez tiene 20, 25, 30 años; con su mente tiene que pasar lo mismo, o crece en esa proporción, o sus exigencias serán el lastre que llevará a la separación, a faltarse al respeto y a buscar la salida fácil... ¡ya no me quieres como antes...; ya no te excito como antes...; ya no me buscas como antes...!

¡Alguien tiene que detenerse y explicar...; que nada es como antes...; que nosotros, nosotros nunca seremos los de antes; que los atletas se cansan y envejecen; que los detalles expresivos pueden aburrirse de usarse; y, que la economía nunca soporta los desordenes de gastar más que lo que se tiene!

No le echemos la culpa al amor, esa idea (el amor) es una sensación tan breve que ni entendemos cuando llega y menos cuando se va..., pero quedamos las personas, ese es el sentido y razón de buscar estar cerca de alguien; así nace la pareja por deseo y sueño, esa no muere de amor ni por amor.

¿Usted amable lector... qué opina?


Un abrazo cariñoso.

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