viernes, 8 de julio de 2016

7777. EL QUINTO MUNDO ESTÁ CERCA II.

REPORTE Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

El Quinto Mundo está cerca II.

Somos parte de la Tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.
Cosmovisión indígena.


La vocación pacifista del pueblo Hopi (Hopituh Shinumu), ha sido parte fundamental de su historia, de su espíritu; lo mismo que otros pueblos, en su cosmovisión existe un ser, un mesías llamado Pahana que vendrá a sembrar la semilla de la sabiduría, semilla que está siendo sembrada ya. Una de las características de las profecías Hopi es que no son inmutables, la humanidad decidirá si continúa por la senda del materialismo de la promiscuidad sexual, de la corrupción, que la llevará a la destrucción, o si vuelve al camino de la espiritualidad que implica aprender a compartir y respetar a todos los seres vivos.

Martín Gashwaseoma, uno de los indios Hopi que ha hablado ante los medios, afirma que las señales del fin del cuarto mundo son inequívocas.  Las señales se refieren a la guerra que se extiende por el planeta y por existencia de líderes ambiciosos, egoístas y locos por el poder, así como guerras internas. Los desalmados son parte de las profecías Hopi, son seres humanos que perdieron la razón, el espíritu, la locura desatada por las ambiciones de poder es evidente en nuestro país, pero también en el mundo.

Los políticos mexicanos son ejemplos de los desalmados (seres sin alma) anunciados por los Hopi, sólo piensan en su bienestar, sólo piensan en acumular poder y riqueza sin importarles nada más, si no tiene alma recurrirán a la violencia y al uso de las armas, de la guerra: “Ellos desaparecerán, ya que son solo recipientes huecos que cualquier cosa puede usar”.

La locura no será sólo de los ambiciosos desalmados, muchos perderán la razón en su afán de acumular poder y riqueza: “Solamente aquellos que regresen a los valores de las viejas maneras serán capaces de encontrar paz mental. Porque en la Tierra hemos de encontrar alivio de la locura que estará a nuestro alrededor”.

Los Hopi tienen una profunda vida espiritual, todas sus acciones son precedidas por la oración, actividad que es junto con el silencio y el trabajo, el centro de sus vidas. Lo mismo que otras comunidades indígenas, para los Hopi la Tierra y todo ser vivo es sagrado, por lo que el concepto de “propiedad privada” es ajeno a ese pueblo.

Lo que ese y otros pueblos indígenas enseñan es la necesidad de rescatar el sentido espiritual de la vida y el respeto por la Madre Tierra; el deseo de posesión es contrario a la voluntad de dar, de compartir, otro de los valores fundamentales de los Hopi y de las comunidades indígenas.

Por esa razón las comunidades indígenas y lo que representan enfrentan la fuerza de gobiernos y corporativos que están obsesionados por el control total de los pueblos para despojarlos de sus recursos naturales. La lucha entre estas dos fuerzas determinará el destino de la humanidad, si se imponen los desalmados la humanidad seguirá la senda de la autodestrucción porque el egoísmo lleva a la muerte, sólo el retorno a los valores ancestrales podrá impedir la destrucción de la humanidad.

El llamado del Papa Francisco en su encíclica Laudato Si, representa la última oportunidad de salvación, si el ser humano no se transforma desde dentro, nada podrá impedir el Apocalipsis, la purificación o el fin del cuarto mundo.

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