viernes, 8 de julio de 2016

7779. PARECÍA CATARRITO.

Por el Sr. López.
Periodista critico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Parecía catarrito.
Contaba la abuela Elena, la de Autlán de la Grana, Jalisco, que a principios de los años 20 del siglo pasado, llegó al pueblo un auto, primero que se veía por allá, marca Stutz, elegantísimo, que un tipo que vivía en los EUA mandó de regalo a su papá (un ranchero viejo y rico, rico de pueblo). El chofer que llevó el coche le enseñó a manejarlo y dio algunas demostraciones que fueron como días de feria en Autlán, pero en cuanto se fue el chofer el viejo no quiso manejarlo y sentado sobre el capó, andaba en su reluciente máquina, tirado por una yunta de bueyes entre semana, y por sus mejores caballos los domingos para ir a misa, con su mujer y algunos de sus hijos muy serios dentro del automóvil. Decía la abuela que el viejo ese le decía al papá de ella que algo con “tantísimo caballo hasta peligroso ha de ser”. No era tonto.

No calculó bien el gobierno federal las consecuencias de la reforma educativa, que todavía no es educativa. Neutralizando de tan mala manera a la Ma’Baker Gordillo, quedándose con Juan Díaz (su mozo de estoques), como presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), creyeron que tenían resuelta la ecuación. Lástima.

Don Peña Nieto & Cía., pensaron que por ser un millón 700 mil los agremiados del SNTE (pueden ser más, nadie sabe y si saben no dicen), frente a los cien mil de la CNTE (si es que son esos, que pueden ser más, tampoco se sabe), tenían mayoría aplastante, porque en su criterio de jugadores de futbol de pizarrón, teniendo al SNTE, la CNTE iba a parecer una minucia, como hacer pipí junto al Niágara. Sí cómo no.

Por un lado y por razones ya muy dichas, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), no ha dado ni dará su brazo a torcer, no afloja en sus exigencias que no son negociables (de ahí lo difícil de negociar con ellos), y no da muestras de debilidad sino al contrario: se les han sumado maestros de Guerrero, Michoacán, Nuevo León, aparte de Oaxaca y Chiapas y ya despelotaron la CdMx con 30 bloqueos antier, nomás de muestrita (y ahí sí le duele al gobierno federal), sin olvidar que se les van uniendo padres de familia, alumnos, organizaciones civiles, médicos, campesinos, parte de la UNAM y la UAM, los de Ayotzinapa, junto con grupos ajenos a todo -de los que por profesión tienen protestar-, y ciudadanos de esos que nunca faltan, buenos para un barrido y para un trapeado.

Por otro lado, no pusieron atención a su aliado, el SNTE, que ya desde el 19 de julio el año pasado, admitió que el 72% de los maestros “tienen temor e incertidumbre ante la reforma educativa”, como declaró Juan Díaz en Puebla, informando del resultado de un estudio que realizó el SNTE… y decir 72% es decir más de un millón 200 mil agremiados que no confían en la palabra de la autoridad (de que no perderán su empleo con las nuevas reglas y evaluaciones que les están haciendo, que les respetarán sus condiciones de trabajo, que no están en riesgo los derechos adquiridos que tienen, porque los tienen).

La ineptitud, las bravatas de chamaco y necedad infantil del Nuño Artillero (Jairo Calixto, ‘dixit’), de no aceptar el diálogo con la CNTE a menos que de antemano aceptaran la reforma educativa, llevó todo esto hasta Nochixtlán con sus 8 muertos y más de cien heridos. Y ahí fue el punto de quiebre, porque hubo de iniciar el diálogo la Secretaría de Gobernación, con los resultados esperables al negociar con los que tampoco quieren negociar sino que les den todo (y si se puede, poquito más).

Así las cosas y sin poder levantar los bloqueos con la fuerza pública (por fundado temor a un baño de sangre y a desatar algo que el gobierno federal sabe que sería  incontenible en el país y desde el extranjero), teniendo que recular y volver a aceptar aunque sea de dientes para afuera, sentarse a ‘negociar’ con la CNTE, el líder del SNTE, ese su Juan Díaz, les hace saber que no calcula poder controlar el creciente descontento de sus agremiados, que no sólo están a punto de pasarse en masa a la causa de la CNTE, sino que exigen la presentación pública de sus reclamos a la autoridad federal (aunque sea don Nuñito).

Ayer publicó su pliego petitorio el SNTE, que coincide en no poco con el del CNTE, nomás que redactado sin idioma de guerrillero, ‘respetuoso’, pero con cosas de esas que el CNTE ha gritado a los cuatro vientos. Por lo pronto: “(diversificar los instrumentos de Evaluación Docente), tomando en cuenta los contextos para garantizar la igualdad de oportunidades en las comunidades marginadas (…) revisión rigurosa de las etapas de evaluación y en general, replantear todo el proceso (…) respetar invariablemente la dignidad y prestigio profesional de los maestros, especialmente en los procesos de evaluación (…) eliminar del proceso de evaluación la acción sancionadora o punitiva”.

Sí señor, la dirigencia del sindicato que el gobierno federal considera su aliado (y lo es en no poco), no puede arriesgarse a que lo rebase su propia gente. La reforma educativa se hizo mal y con el método equivocado sin tomar parecer a los que son la Secretaría de Educación: los maestros. Ahora, los líderes del SNTE tienen que ondear las banderas que trae su gremio, por ejemplo “que se respete el artículo 10 de la Ley General del Servicio Profesional Docente que establece que los derechos adquiridos por los maestros en Carrera Magisterial”, lo que parece, lo menos, lógico y decente; o “acelerar los procesos de rehabilitación de las escuelas (…) entregar el plan de transformación de las escuelas normales (…) hacer realidad la operación del Sistema de Formación Continua y presentar el modelo pedagógico derivado de los resultados de la Evaluación de Desempeño”; cosas que encima de todo, hacen obvio que la dichosa “reforma educativa” aún no existe (digo, están todavía haciendo el censo de maestros).

Todo apunta a que esto es la tumba política del actual sexenio, anticipo del resultado de 2018… ni modo, ahí para la otra. Pulmonía cuata lo que parecía catarrito.

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