domingo, 10 de julio de 2016

7784. EL AMOR NO ES MENTIRA... ¡SÓLO PASAJERO!

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

UNA CANCIÓN TRISTE

A lo lejos, detrás del horizonte,
el viento visor y mensajero,
anuncia que hoy estás presente
en cada uno de los espacios que habito,
saber que en todo estás y en todo faltas
alienta a seguir con esta espera,
sin un final feliz..., quizá..., lo intuyo,
más con la gracia de no sufrir la espera.
No desespero porque espero amor,
menos aun porque no llegas,
es el riesgo del que espera, vamos,
de vivir es el riesgo.

eliseo.

Muy a menudo nos encontramos con una contradicción entre lo que hacemos y lo que deseamos hacer. No falta la ocasión en que nos ufanamos de que...

¡Yo nunca miento!

Cuando mentir es algo tan normal como respirar; nunca olvidemos que mentir no significa ser malo; mucho menos tratar de que los demás estén mal. Mentir es una forma de alimentar el sentimiento de vida en sociedad, desde luego que no es lo mismo mentir para generar una buena o mejor convivencia, que hacerlo para lastimar, hacerlo con intención  de que alguien salga mal: mentir al vecino para que castigue injustamente a sus hijos; para que dude de su pareja...; recordemos el viejo cuento del niño mentiroso... ¡viene el lobo... viene el lobo...! y cuando lograba la atención de sus vecinos, terminaba riéndose en burla de su ingenuidad...; pero cuando dejó de ser tomado en serio y de  verdad llegó el lobo y le comió algunas ovejas..., muy tarde entendió el valor de la intención de las palabras, y de que hay de mentiras a mentiras, según la intención.

Cuando los enamorados se juran amor, de verdad que es uno de los mejores momentos del ser humano; es quizá cuando de más auténtico se manifiesta, claro, siempre y cuando sienta de verdad cariño por la otra persona. Por ejemplo, cuando juran amarse y espetarse hasta que la muerte los separe, pienso que es un momento tan importante, que con este pensamiento y sentimiento está invocando a todos los poderes de su vida para que esto suceda. Nunca ha sido tan auténtico el ser humano, que cuando se hunde en la mirada del ser amado o deseado, y una vez que nada en ese mar de vida llamado "ojos del otro", jura y se jura a sí mismo amar eternamente, a quien supone le complementa.

Nada de malo tiene esta forma de vivir con una mentira totalmente predecible; lejos de ser mala la intención, de origen hay una esperanza de que todo sea como se está anunciando... ¡te amaré hasta la muerte...! ¡Prometo amarte hasta que la muerte nos separe...!

Cada persona que se manifiesta de esa forma, está aportando un deseo con que acompaña un esfuerzo para que efectivamente suceda esto... amar eternamente. Si esto es así, entonces ¿ porqué esta es una de las más grandes mentiras...? la respuesta es más simple de lo que debiera: sucede que las personas pueden ser responsables de lo que dicen y hacen hoy; pero no pueden controlar el futuro, este está condicionado a eventos que no necesariamente suceden como se espera, por el contrario, lo más común es que nadie pueda controlar lo más básico de su vida: hoy usted sabe lo que debe hacer en el día, trabajar, comprar determinadas cosas, hacer algunos pagos, pero no sabe lo que se le presentará entre estos eventos; sabe que hay actividades repetitivas: trabajar, pagar, cobrar, el resto sale de su control.

Cuando usted jura, promete amar, respetar hasta que la muerte los separe, no solo no intenta engañar... ¡intenta ganarle al tiempo y su capacidad de cambiarlo todo; intenta demostrase que es capaz de vencer a la probabilidad de fracasar! nadie, en su sano juicio, con deseo de amar y ser amado, va a sabotear ese deseo sublime que es sentir, gozar, paladear un instante de amor, que se extiende en lo posible hasta que las capacidades amorosas de quien lo ofrece se agotan.

Por tanto, esa hermosa mentira que alimenta las mejores intenciones del ser humano es preferible a vivir con la certeza de que somos tan listos que no necesitamos de nadie; que si somos sensibles nos hacemos vieja los hombres, y las mujeres terriblemente insoportables por pegajosas, quizá el secreto esté encontrar el equilibrio que nos haga ser lo suficientemente  atentos con nuestra pareja, sin que esto ralle en la grotesca actitud servil que hace pensar que todo lo que se dice y hace es falso, y que realmente se buscan otras cosas más allá del fin último de las relaciones sentimentales: estar bien con alguien a quien le hemos depositado nuestro cariño y confianza.

¡Prometo amarte y respetarte para toda la vida, no significa para siempre...! significa que se va a realizar un esfuerzo para que la relación sea lo mejor posible; y que dure lo más que se pueda. ¡Ese es el acto más bello del ser humano: actuar con conciencia de que pone todo lo que tiene; se da hasta donde le alcanza, y regularmente es el último en recibir la noticia de que su esfuerzo ha terminado... no ha podido dar más!

Cuando las personas asimilan este proceso, entran en una atmósfera de los buenos amantes; no sabemos si bien amados... pero si buenos amantes, ellos ponen todo lo que hay en su capacidad física y mental, lo que no pueden controlar es lo que podrá o querrá poner la otra parte. Eso supera toda posibilidad del primero.

Y en esta vorágine emocional, ¿cuál es el papel que juega usted querida (o) y amable lectora (or)...?

Le abrazo con cariño..., sin promesas, solo porque si.


Hasta luego.

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