miércoles, 13 de julio de 2016

7804. JESÚS NO TENÍA PROPIEDADES.

REPORTE Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista,
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal  de CACCINI

Jesús no tenía propiedades.

Conozco a Cristo, pobre y crucificado y eso me basta.
San Francisco de Asís.

Es conocido que el Maestro Jesús no tenía propiedades, sabía que los seres humanos somos peregrinos, en Lucas 9:58, Jesús afirma: “Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza”. La iglesia ha ignorado esta parte fundamental del Evangelio que es en el fondo la raíz de todos nuestros males: el deseo de posesión, la ambición desmedida.

 El comunismo cristiano es una forma de vida que floreció después de la muerte y resurrección de Jesús, en los Hechos de los Apóstoles (Hechos 2: 44-45), se lee: “Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno”.

Esa forma de vida y los principios que la sustentan quedaron en el olvido, la Iglesia se dedicó a acumular riquezas, no sólo como institución, algunos sacerdotes son terratenientes, pero a pesar del pésimo ejemplo de sus jerarcas, algunos cristianos aún viven en comunidad. Las comunidades indígenas cristianas en donde no existe a propiedad privada son el mejor ejemplo de vida comunitaria.

Nada de esto aparece en la entrevista al cardenal Javier Lozano que utilizó una abstracción “el pueblo” para salirse por la tangente en el tema del Centro de Salud. Hábilmente el prelado hizo uso de la demagogia (¡también la usan los sacerdotes!) al afirmar que todo en conjunto es del pueblo de Zamora, no de la Iglesia eh, eludió la historia antigua, el Evangelio) que debería de ser la sustentación de su discurso y se posicionó en la historia oficial: “…se desconocía, incluso desde la Constitución del 17, la personalidad jurídica de la Iglesia y por tanto la capacidad de poseer bienes inmuebles”.

Dijo el cardenal que “no se trata de pelear, sino más bien de reivindicar para Zamora y los zamoranos, algo que siempre ha sido precisamente de ellos, por eso decimos que no hay necesidad de pelearse, porque todo es del pueblo”. Señor cardenal, si es del pueblo, ¿Por qué no se toma en cuenta al pueblo? ¿Por qué no se escucha a los inconformes que no quieren perder el Centro de Salud? ¿Por qué no se escucha al pueblo que ha sido tratado con olímpico desprecio por el cura Raúl Ventura? El pueblo es utilizado por jerarcas y gobernantes para hacer de las suyas, para acumular riqueza y poder. No se vale que exista un gobierno rico y un pueblo pobre, lo mismo podemos afirmar de la Iglesia, no se vale que exista una Iglesia rica y un pueblo pobre, es una contradicción. Si la Iglesia fuera congruente vendería todas sus riquezas y repartiría lo obtenido entre los pobres.

La Iglesia jerárquica no quiere oír hablar del joven rico, aquél del que Marcos nos dice que se acercó a Jesús para preguntarle qué hacer para alcanzar la vida eterna. Jesús le dice que cumpla los mandamientos: “Maestro -dijo el hombre-, todo eso lo he cumplido desde que era joven.' Jesús lo miró con amor y añadió: 'Una sola cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.' Al oír esto, el hombre se desanimó y se fue triste porque tenía muchas riquezas.”.

Hoy en el planeta más de la mitad de los seres humanos son pobres, un porcentaje considerable de ellos no tiene para comer, nada parece conmovernos ante la tragedia de millones de personas que viven en la miseria, no sólo no nos conmueve, somos cómplices de gobiernos que promueven y utilizan la pobreza para sus fines perversos: mantenerse en el poder y acumular riqueza.

A la mayoría de los cristianos, comenzando por los altos jerarcas,  no nos interesa tener un tesoro en el cielo, preferimos acumular riquezas en la Tierra, a la Iglesia también.

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