sábado, 16 de julio de 2016

7815. LA PERFECTA IMPERFECCIÓN.

Por Izza Glez.
Escritora, y poeta.
Desde, Puerto Vallarta,
Jalisco. México. Para
Tenepal de CACCINI

Mientras el sol va apareciendo lentamente para iluminar el día, nuestros ojos se abren para captar cada detalle que nos hace volver a la rutina, repetir lo mismo diariamente, tu mente se encierra en ese círculo donde lo único permitido es dar vuelta en un ciclo interminable, después dejas de ver la luz, los colores, dejas de percibir los sabores o los perfumes que despliegan las flores y ves todo en blanco y negro esperando recordar algo que traiga un toque de diferente a tu vida.

Así comienza tu día, cuando el agua fría corre por tu piel en la ducha, yendo por un café para acompañar tu desayuno que se pierde entre todos tus pensamientos, y te preguntas ¿en qué momento llegué a esto?, pero la respuesta no la encuentras, extrañas, recuerdas, anhelas, pero permaneces estático, si la vida cambia cada instante de dirección, ¿Por qué seguir varados?

Vuelves a tomar un poco de tu café y sientes el sabor amargo que deseas escupir y solo seguir con tu día, miras tu celular y ves un mensaje que te hace sonreír iluminando tu rostro, pero a los pocos minutos regresa a la oscuridad, volteas y por más que tratas de encontrarlo, pero se esfuma de tu imaginación dejándote solo.

Algo realmente deprimente, y con el paso del tiempo, todo se va volviendo solitaria y vacía, y deseas que regresen las horas perdidas, cada suspiro que mencionaba su nombre en silencio, y por más que buscas todo pierde color saliendo de tu mente, y ruegas porque regrese ese tiempo donde la vida tenía un mundo de sabores por descubrir.

Y de pronto todo cambia, todo se presenta ante ti, dándote la bienvenida a una nueva etapa, pero el miedo te frena, el temor a conocer algo nuevo, pero existen dos opciones, quedarte esperando y seguir probando la fruta con miel que solo te sabe a hojas de papel, o explorar y descubrir nuevos sabores.

Es aquí donde puedes encontrar la perfección que tanto te esforzaste por alcanzar, esa excelencia que al llegar, desapareció todo rastro de impurezas que había en su camino, porque la vida es un mar de imperfecciones que nos obliga a vivir entre ellas, y nos enseña a disfrutarlas, el simple hecho de encontrar en una sonrisa a una amiga, en una mirada a una hermana o en un sueño al cartero, te hace saber que nunca estarás lista para enfrentarte a lo nuevo, pero siempre estarás preparada para disfrutar de la perfección que te brindan las imperfecciones.

Eres una de las mejores imperfecciones de mi vida, porque eres tú, sin estar preparada para nada, eres tú sin ser la perfecta versión de ti, eres perfecta por ser imperfecta, y si nunca estás preparada, es porque es miedo a intentarlo. Dijiste que demasiado cursi pero te hizo pensar, porque no intentarlo.

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