viernes, 22 de julio de 2016

7839. CIENTÍFICOS AL SERVICIO DE MONSANTO.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Científicos al servicio de Monsanto.

Cuán terrible es lo que los científicos guardan en sus portafolios.
Nikita Jrushchov (1894-1971)
Político ruso.


La red volvió a funcionar. El ex presidente Felipe Calderón es ahora parte del equipo de una empresa trasnacional, Iberdrola, una de las más beneficiadas por los últimos gobiernos. No hay que olvidar que antes de llegar a la presidencia el michoacano fue Secretario de Energía, tuvo acceso a información privilegiada que ahora pondrá en manos de sus patrones.

No es el primero, Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo son algunos de los ex presidentes que después se integraron al organigrama de los consorcios internacionales a los que se favoreció desde el poder. Zedillo renunció a su pensión millonaria y se fue con sus amos, Felipe Calderón ¿Renunciará a su pensión ahora que es parte de un poderoso corporativo?

Los corporativos más poderosos están en manos de la Élite, el 1%, que concentra poder y riqueza. Nada parece estar fuera del alcance de la Élite, lo mismo corrompen gobiernos, que ultiman o quitan presidentes, provocan guerras y crisis, invaden países, así que ¿Cómo podrían estar los científicos fuera del presupuesto, y no cualesquiera científicos, no, sólo los más exclusivos, la élite de la ciencia, los Premios Nobel.

Si pueden “convencer” a investigadores y científicos de la UNAM, con apoyos y becas, ¿Por qué no a los Nobel? Apenas hace unos días 110 Premios Nobel, 110  hombres de ciencia la mayoría (una escritora y algunos economistas, también firmaron) publicaron una carta contra la organización no gubernamental “criminal” Greenpeace, todo esto para apoyar los intereses de los corporativos de la muerte, de los transgénicos y tóxicos que envenenan el planeta contaminando sus recursos naturales.

Los promotores de la carta son los especialistas en genética Richard Roberts y Phillipe Sharp, prósperos empresarios biotecnológicos y que seguramente han contado para realizar sus investigaciones de laboratorio con el generoso apoyo de los Corporativos de la muerte, promotores de los alimentos transgénicos.

Entre los personajes que firmaron la carta está un mexicano, el Premio Nobel Mario Molina, asesor de empresas.

Lo importante es establecer la relación de sumisión de un sector muy importante de la sociedad planetaria, los científicos, con los corporativos más poderosos del orbe que pretenden controlar totalmente la industria alimentaria; ya se destina la mayor parte de la tierra cultivable (75 % del total) a la producción en masa de alimentos transgénicos para animales, para millones de  reses y pollos que consumimos, principalmente el sector pudiente de la humanidad.

Para producir los miles de millones de toneladas de carne que demanda el planeta, sobre todo el 15 o 20 % de los carnívoros que concentran el consumo de carne, se destinan 180 millones de hectáreas de la tierra cultivable de la Tierra, la mayoría semillas transgénicas, eso significan millones de litros de agua que debería destinarse a aliviar  las necesidades de los seres humanos se destinan al cultivo de transgénicos para alimentar a los animales, y así, en un círculo vicioso que nos conduce al exterminio.

En Brasil se arrasaron millones de hectáreas de selvas, bosques y toda la biodiversidad que contenían, en Argentina pasó lo mismo; en ésos dos países de Sudamérica se concentra la mayor parte de los 40 millones de hectáreas que se siembran con la soya transgénica. La población también resultó afectada, en los mencionados países, en especial en poblados cercanos a los enormes sembradíos de soya transgénica, se multiplican los casos de cáncer.

Políticos, científicos, gobernantes, todos se venden a la industria de la muerte. ¿No hay hombres que se resistan al poder del dinero?

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