martes, 2 de agosto de 2016

7888. LOS NIÑOS HÉROES.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ALVAREZ.
Ambientalista, periodista, reportero y escritor.
Desde Zamora, Michoacán. México. Para
Tenepal de CACCINI

LOS NIÑOS HÉROES
Tercera parte.

Los cadetes militares tenían edades que iban de entre los 12 y 18 años; los instructores Oficiales a cargo tenían un poco más de edad, pero jóvenes todavía. El resto de la tropa de primera línea se encontraba muy reducida pues los que quedaban habían sido desplazados hacia varios puntos de defensa alrededor de la Ciudad de México; y la mayor parte del ejército de línea ya había sido destrozado en el norte y oriente del país.

En el fragor de la batalla se solicita permiso al General Nicolás Bravo para huir con los cadetes, pero el general no quiso o no pudo decidir un curso de acción, principalmente por el estado tan crítico en que se encontraba la defensa después de la deserción en masa de la mitad de los efectivos de línea. Lo único que pudo hacer fue asignar a los que quedaban del Batallón de San Blas a los dormitorios y a la protección de los cadetes que quedaron a defender el castillo El Batallón de San Blas fue un cuerpo de infantería del ejército mexicano que fue fundado el 20 de agosto de 1823 en el puerto de San Blas  con el nombre de Batallón Activo Guardacostas de San Blas. El batallón acudió a diversas acciones de guerra que culminarían durante la Guerra de Intervención Estadounidense. El Batallón participó en la Batalla de Cerro Gordo y en la Batalla de Chapultepec. En ella sobresalió su jefe, el Teniente Coronel Felipe Santiago Xicoténcatl, quien defendió con alrededor de 400 hombres del batallón el Colegio Militar, batalla en la que perecieron la mayoría de sus hombres incluido él mismo.

Sin órdenes que cumplir y viendo al enemigo avanzar, los cadetes líderes trataron de decidir el curso a seguir intentando salir todos por el lado del jardín botánico. Los cadetes Juan de la Barrera, Vicente Suárez y Fernando Montes de Oca, prefirieron quedarse a pelear con los otros soldados del Batallón de San Blas quienes se colocaron al lado del jardín botánico para proteger la salida de los cadetes más jóvenes, entre ellos Francisco Márquez y Miguel Miramón, lo que provocó que los estadounidenses pudieran disparar fácilmente contra ellos. No obstante las muertes de Juan de la Barrera, Vicente Suárez y Fernando Montes de Oca, -´-´-este último muerto al saltar por la ventana, una vez protegida la salida de los demás--´´-, los cadetes supervivientes lograron huir siendo protegidos en la retaguardia por Francisco Márquez que a sus 12 años logró mantener a raya al enemigo hasta perecer.

En el lado oriente del Castillo de Chapultepec se colocó la Segunda Compañía de Cadetes, mientras que en la parte occidente era defendida por la Primera compañía al mando del General Monterde. El ataque del ejército de los Estados Unidos empezó en la mañana del 13 de septiembre. A las 12 de la tarde la posición Caballero Alto sucumbe ante la embestida del enemigo por lo que Miguel Poucel ordena a la Segunda Compañía de aproximadamente 40 alumnos, 4 cabos y el sargento contraatacar antes de que el ejército enemigo atacara primero.

Se le llama Caballero Alto al torreón circular que se encuentra dentro del Castillo de Chapultepec construido en el año de 1801 cuando el arquitecto Joaquín Velázquez inició las obras de remodelación para albergar al Colegio Militar. Generalmente el título de Caballero Alto se otorga a las torres de observación en las edificaciones militares.

Esta torre localizada en lo más alto de la edificación fue utilizado como la Iglesia de San Miguel Chapultepec. Posteriormente sirvió como sitio estratégico para detectar posibles revueltas en tiempos de ingobernabilidad.

Durante la invasión de Estados Unidos en 1847 esta ubicación sirvió como vigia ante la llegada de los estadounidenses cayendo en rendición. Con la consiguiente toma del Castillo y el episodio de los Niños Héroes el edificio quedó completamente abandonado.

Mientras las municiones se agotaban Agustín Melgar se encerró en la biblioteca.  Poucel encarga a Teófilo Noris proveer de fusiles cargados a los cadetes.

Melgar fue herido y falleció después de amputársele la pierna, al día siguiente. La segunda compañía no recibió más órdenes debido a que el General Monterde había sido tomado prisionero en la parte occidental del colegio. Miguel Poucel ordenó colocar las armas en el suelo en señal de que estos jóvenes jamás las entregarían personalmente.

Posteriormente llegaron Santa Anna, Juan Álvarez y Alejandro Constante con un ejército de 5000 soldados en total, pero cuando ya había pasado la batalla.

La historia oficial mexicana recuerda en particular a seis de esos jóvenes que perdieron la vida en el combate. A estos jóvenes cadetes se les llama Niños Héroes de Chapultepec. Sus nombres: Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, Juan Escutia, Juan de la Barrera y Vicente Suárez. Durante el siglo XIX se dio especial realce al Batallón de San Blas, del cual fallecieron casi todos sus soldados al pie del cerro defendiéndolo contra el ejército estadounidense. En el Castillo de Chapultepec, hoy Museo Nacional de Historia, y sus alrededores se conmemora mediante placas los puntos donde murieron estos jóvenes defensores mexicanos conocidos como los Niños Héroes. La mayoría de los sobrevivientes de la batalla fueron hechos prisioneros.


CONTINUARÁ.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: