lunes, 15 de agosto de 2016

7942. OLIMPIADAS Y MANIPULACIÓN DEL CONSUMIDOR.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

ESTÁS EN MÍ

Llegas en irrumpes en mi vida,
impetuosa  como  has sido reclamas,
argumentas  buscar en mi cobijo,
sin previo aviso modificas mi silencio,
me miras, te sonrío y me  doblego,
amor, hace años que  me habitas,
de hecho nunca te habías ido.
Cosas de hombres y mujeres, lo sabes,
eterno deseo por pertenecernos .

eliseo.

-¿Recuerdas que felices éramos hace 20 años...?

-Pero amor... ¡si hace 20 años yo ni en cuenta contigo..., ni te conocía!

-¿No verdad...? no nos conocíamos... por eso digo... (Lo leí en internet pero lo modifique un poco)

Como le comenté en la entrega anterior, las grandes marcas deportivas y lo medios de comunicación se han ido apropiando del control de las olimpiadas; solamente así se entiende que en ellas compiten deportistas tan desiguales; donde de manera repetitiva ganarán los de siempre; mientras que el resto seguirá siendo usado para enajenar a la gran masa de consumidores.

A estas alturas de los juegos, ya ha quedado claro lo que le comenté: los comparsas, los animadores y los competidores. ¿Ya se dio cuenta que los "muertosdehambre" cubanos en un solo día ganaron más medallas que las que regularmente gana toda la comitiva mexicana en tres semanas...? Les llamo muertos de hambre porque conozco ciertos "intelectuales" que me comentan que no van a Cuba para no ver tanta pobreza... ¡supongo que nunca pasan por las esquinas de cualquier ciudad de su país... llenas de tragafuegos, limpiaparabrisas, y vendedores de miseria que adornan nuestras muy "desarrolladas" ciudades.

¿Son un engaño las Olimpiadas...?

No, son una ilusión y una lista de buenas esperanzas nacidas para perder en manos del mercado que se lleva entre las patas a las más limpias aspiraciones humanas, hoy más que nunca queda al descubierto  la casi imposibilidad de que los países sean competitivos como suma de asistentes; por el contrario, se hace más visible la debilidad de muchos y la fortaleza de pocos.

Le pongo un ejemplo de la desigualdad de la justa; la mayoría de los países sueñan con ganar una sola medalla... ¡para usarla de gancho justificante de los presupuestos que se han gastado en la promoción del deporte y de los dispendios  propios de las sociedades en que los niveles de corrupción son muy altos; en el continente americano Brasil, México y Honduras se catalogan como los más corruptos... ¡por tanto una medalla es un producto de tipo político necesario para mantener el control de los dineros públicos!

¿ A quién le interesa que esto se mantenga e incluso se incremente...?

La respuesta es muy simple... ¿a las grandes marcas y a los medios de comunicación que viven de vender sueños y esperanzas... y tenis, zapatos, camisas, pants…shorts, mallas... y una larga lista de cosas identificadas con sus deportistas preferidos... todos invariablemente enredados en la bandera nacional de su país. Le pongo un ejemplo; ayer domingo 14 de agosto se corrió la carrera de Maratón; la competidora mexicana que más  se acercó a la ganadora quedó a tres kilómetros más o menos de ella (fueron 12 minutos de tiempo, que representan más o menos esa distancia... o un poco más...). Ni le digo la distancia de las otras 2... Suena a pena ajena.

El peor negocio sería no aceptar atletas de países sin posibilidades de competir, las marcas dejarían de vender; solamente imagínese lo que representa el mercado mexicano para ellos; son muchos miles de millones de dólares los que están en juego; qué más da que sus sueños se alimenten de una promesa casi perversamente masoquista de medallas muy poco probables. Lo que importa es que buena parte de los casi 120 millones de mexicanos consuman lo que se anuncia para que compren; siempre habrá una esperanza; y si no es en esta Olimpiada...pues en 4 años más puede ser.

Al final de cuentas el juego es perverso; pero funciona, el mercado lo certifica; ya se sabe en un 80 o 90% quienes van a ganar; las firmas patrocinadoras lo saben; pero para poder vender muchos productos, es importante que tal triunfo se realice en un lugar donde sea visto por el mayor número de gente posible, las marcas y récords están casi totalmente controlados; por ejemplo las corredoras mexicanas asistieron porque se impone una marca de tiempo mínima que deben cumplir para aceptar su presencia como comparsas...pero que al final de cuentas servirán para darle realce al triunfo de quienes se tiene para tal evento. No es algo ilegal, son reglas que se conocen; como se conocen a quienes realmente van a ganar y a quienes se les entrega patrocinios en efectivo para que se mantengan en un nivel competitivo. Ahí está la función de las comparsas... ¡justificar el triunfo de lo de "casi" siempre..., de otra forma las ventas nunca serán las mismas!

De esta forma las Olimpiadas no son un engaño o algo ilegal... ¡son un sueño que hoy se viste de aberraciones y penosa realidad... ¡hay atletas que en este momento no tienen casa ni patria... asisten en calidad de refugiados..., vergüenza de la humanidad; pero aun así siguen siendo negocio..., ¡mientras se les pueda vender algo, claro, mientras puedan comprar!

En el momento en que escribo esta parte los comunicadores gritan de emoción... un boxeador mexicano ha asegurado al menos una medalla de bronce... ¡pero puede ser de oro le gritan al televidente...!

De eso hablamos... es el tema.


Le abrazo con cariño.

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