miércoles, 17 de agosto de 2016

7950. NI PERDÓN, NI OLVIDO.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Ni perdón, ni olvido.

El que tiene lo bastante para poder hacer bien a otros, es rico.
Thomas Browne (1605-1682)
Médico y ensayista inglés.


López Obrador está en el ojo del huracán. Los críticas por sus declaraciones de los últimos días afirmando que de llegar a la presidencia daría una amnistía general a los ladrones de cuello blanco que han saqueado al país, a la mafia como él mismo la califica ha generado todo tipo de críticas de intelectuales progresistas. Entre los críticos del tabasqueño están el columnista de la revista Proceso Álvaro Delgado que afirma que la amnistía anticipada que propone López Obrador es “inaceptable”, más aún, “incita al saqueo”.

López Obrador afirmó en su discurso en Acapulco: “Les decimos a los integrantes del grupo en el poder que, a pesar del gran daño que le han causado al pueblo y a la nación, no les guardamos ningún rencor y les aseguramos que, ante su posible derrota, en 2018, no habrá represalias o persecución para nadie. Declaramos esta amnistía anticipada, porque lo que se necesita es justicia, no venganza”, el Peje se confundió terriblemente.

Se trata evidentemente de una total incongruencia de López Obrador, uno de los pocos políticos honestos que quedan en un país dominado por una clase política corrupta y cínica. “Este pronunciamiento es insólito viniendo de quien ha hecho del repudio a la corrupción y la impunidad sus principales estandartes desde sus orígenes políticos”, afirma Álvaro Delgado, otros pensamos que las declaraciones del Peje son decepcionantes y abonan la continuidad del Pacto de Impunidad que sostiene la partidocracia integrada por los principales partidos políticos: PRI, PAN y PRD.

La propuesta de López Obrador es preocupante por otra razón, en el hipotético caso de que ganara la presidencia continuaría el presidencialismo que tanto daño ha causado al país, esta vez con López Obrador al frente. No es un detalle menor, la propuesta del Peje no es una opinión improvisada, es parte de su plataforma política. No pensó el Peje en alternativas como la Asamblea de los Pueblos, forma de gobierno que se practica en comunidades de algunos estados de la república.

La corrupción que se ha multiplicado como células malignas hasta contagiar a casi toda la clase política, a los grandes empresarios y millones de ciudadanos, se debe en parte al sistema político que sigue centrado en el poder que se entrega a una persona: el presidente.

Álvaro Delgado afirma que el mensaje de López Obrador es de impunidad, desde mi punto de vista el Peje confunde los ámbitos de la justicia y el perdón: “Respetamos a quienes sostienen la máxima de ni perdón ni olvido, pero no la compartimos. Podríamos decir: olvido no, perdón sí. En esta virtud, igual que en la honestidad, reside la esperanza de un mejor porvenir. Si hacemos a un lado el odio y optamos por el perdón, podremos caminar con el emblema de la honestidad hacia una sociedad mejor”.

Desde el punto de vista de la ética, la justicia es la esfera de la ley a la que todos los ciudadanos están sometidos, si la justicia tiene una dimensión personal, la que prevalece es la dimensión social, es decir, la justicia se aplica independientemente del perdón, que es una dimensión personal de la justicia.

López Obrador se equivoca rotundamente primero porque se adjudica decisiones que no corresponden a una sola persona, así sea al presidente, en segundo lugar, confunde las dimensiones del perdón y la justicia y al hacerlo se convierte en cómplice del Pacto de Impunidad.

Luis Linares Zapata, otro intelectual alineado a las causas del pueblo en su columna titulada Austera honestidad defiende al Peje a quien acompañó en sus recorridos por cientos de municipios del país por lo que puede testificar la vida austera y honesta del tabasqueño, y sin duda se sumará a la propuesta de López Obrador que inició una campaña para que Salinas de Gortari, Vicente Fox y Felipe Calderón declaren el monto de sus fortunas: “Echar una ojeada a las propiedades presidenciales en México da una clara muestra de por qué López Obrador es tan irritante al oficialismo. Recordemos las casas de algunos de ellos. Las de Miguel Alemán, las de Carlos Salinas, las de Vicente Fox, Ernesto Zedillo o José López Portillo, Felipe Calderón y Luis Echeverría. Cualquiera de ellas cuadruplica o centuplica a todas las propiedades juntas que López Obrador había declarado como suyas”. Tiene razón Linares Zapata, pero no se trata sólo de la honestidad del Peje, sino del alcance de propuestas tan polémicas como la amnistía anticipada que rompe con el principio más elemental de la justicia y que incita al saqueo que tanto ha criticado.

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