martes, 23 de agosto de 2016

7968. AGOSTO.

Por Rafael Ceja Alfaro.
Docente, escritor y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Octavo mes del año y tiene 31 días.

Agosto también es: cosecha o conjunto de frutos que se recoge de la tierra en la época del año en que están maduros. Este octavo mes en el calendario gregoriano, se le puso su nombre en honor al Emperador Cayo Julio César Augusto, quien gobernó del año 27 a c al 14 d c.

Considerando entonces, que es “cosecha o conjunto de frutos en época de madurez” tenemos que aceptar que el agostadero no es solamente para los semovientes, sino para todos aquellos que recogemos los frutos cuando maduran en beneficio de muchos en las diferentes épocas del año.

En enero, desde el día primero, el día más importante para los judíos “Primero dinero” es época de agostar para gran parte de los comerciantes en pastelería, juguetería, vinos, cerveza y botanas para el festejo del año que comienza. Siguiendo con esa tónica el 6 de Reyes, las jugueterías establecidas y sus competencias ferias del juguete, ambulantes y similares abastecen a Los Santos Reyes Magos que tienen con qué, los que no tienen les echan en cara a los niños que no se portaron bien. “Me pongo la chamarra no porque tengo frío, sino porque tengo chamarra” hay muchos que tienen frío, pero no tienen chamarra, se ponen morados.

En el amoroso mes Del Amor el agosto corresponde a todo el comercio, músicos para la serenata, las mañanitas, amenizar las comidas, llevar las “dos coronas” al panteón. Las florerías, ramos y ramilletes con mensajes que escurren miel, las dulcerías con chocolates light para evitar la obesidad de la dulcinea, hoteles y moteles, digo para las visitas, no sean mal pensados; antes las tarjetas impresas eran una innegable muestra de cariño, ahora con un WhatsApp o un Facebook queda todo demostrado. Las disqueras venden un millón de copias de “Amor eterno”, restaurantes, taquerías, cenadurías, en fin, todos los comerciantes de todos los ramos, bueno, hasta las funerarias si es que hay un suicida por amor.

Marzo y abril se lucirán según les toque La Semana Santa y la de Pascua. Todos los centros turísticos ofrecen el All Inclusive, y la gente nos movemos de la montaña al mar y de allá pá acá, hasta los templos agostan oraciones, visitas, pago de mandas, compra de recuerditos religiosos, otra vez los hoteles y restaurantes, gasolineras, parcha llantas, licorerías y unos lugares que les llaman cantinas y otros que les dicen “tuberías” “mesa al que más aplauda”. Lo más religioso que dicen que es reflexión y recogimiento ya se gastó y pasó de moda y además las nuevas generaciones ya les dieron otro significado a las palabras.

Se mueve el dinero, se reponen los comerciantes de la llamada “cuesta de enero” que pasó hace dos meses, pero se debe llorar ante la situación que se vive, “Donde lloran está el muerto”

¡Y llega mayo! ¡En la madre! Si, en la Jefa se centran todas las atenciones y el agosto es parejo y los frutos son únicos en el año, se mueve todo el comercio, en esta fecha todos los niveles socioeconómicos tienen un regalito o un regalote, dependiendo de la chamarra que se tenga.

La mamá más humilde recibirá un vaso o un “juego de agua” y habrá quienes reciban ¡Un auto! O una casa. Las escuelas les hacen festivales y habrá fiestas e invitaciones a cenar y comer, por lo tanto, es de rigor estrenar ropa y calzado, habrá “programas especiales en la radio para complacer a…la Jefecita”. También aquí los templos tienen oportunidad con las misas para las madrecitas “que se nos adelantaron en el viaje”. El agosto en mayo es abundante.

Cinco días después llega “El día del Maestro” me refiero al mero, mero, el día 15, porque el año tiene 365 y si es bisiesto, uno más, y hay festejos para los que cumplen y para los que no, también. No como el 10 de mayo, pero si tiene su relevancia y hay movimiento regular en la Compra/venta de obsequios a “las Fuentes de sabiduría” “Manantiales del saber” “Sembradores del conocimiento” y ya no les pongo más frasecitas de este tipo, mejor espero “los aguaceros de mayo”

Y la mejor fecha de este mes pero que lamentablemente no mueve mucho dinero, es mi cumpleaños, lo digo sinceramente, cuando vienen a saludarme “con profunda pena me comunican” que olvidaron el día o que olvidaron el regalo, han pasado meses, en ocasiones, años y los regalos no se ven.

Hace muchos años, un amigo me prometió un becerrito para una birria de carne tierna para mi cumpleaños, pasaron los meses, los años y se hizo buey, me refiero al becerrito, mi amigo nomas se murió y no pagó.

Junio y julio tienen Santos y cumpleaños y algunas fiestas Patronales con mucho movimiento, pero este es regional, como la Fiesta que hacen los hijos del Patrón Santiago que dicen que dura más de un mes y se conmemora con bastante pompa, echan la casa por la ventana.

Pero agosto es agosto y es el inicio del regreso a clases y ¡Agárrate! Durante dos meses los vástagos fueron prófugos de la peluquería, es decir, de la estética y antes de entrar deben ir pelados. Zapatos, uniformes, sacos del 36 debiendo ser del 40, libros, útiles y las módicas aportaciones llamadas: Reinscripción, Cuota de Padres de familia, colegiaturas con “ligeros” aumentos y un montón de etcéteras que obligan a los papás a hacer berrinches, vociferar, pero no pasa de ahí, si se defienden reprueban o rechazan al alumno/a. Vean, leí una nota en un diario que dice que “El regreso a Clases” les cuesta a los padres de familia, tutores y algunos alumnos que no tienen apoyos, la risible y mísera cantidad de 72 mil millones de pesos, vuelva a leerlo, 72 mil millones de pesos.

Es una caricatura verlos y oírlos hablar de Tejido Social, Combate a la Pobreza, Caridad Cristiana, ¿Cómo a quiénes?

Eso se mueve nada más en este abundante mes, será que cuando le pusieron el nombre de Cayo Julio César Augusto ya les latía que iba a ser el del agandalle. Vendrá enseguida una cuesta muy pesada pero muy corta, y que bueno porque siguen Las Fiestas Patrias con otra serie de gastos para “El Desfile”. Por cierto, la Vox Populi, Vox Dei, la sabiduría popular nombra ingeniosamente a estos meses de agosto y septiembre como “Angosto” y “Siete hambres” dándoles un parecido fonético y representando como se vive en ese trimestre.

Pero los zamoranos y los habitantes del valle en este septiembre tendremos donde gastar, donde debemos gastar, no podemos dejar pasar la apertura de la nueva y lujosa plaza comercial, sin hacer una compra, aunque sea a meses.

Mi tristeza es que tanta inversión se convierta en gran porcentaje en gasto, el muy querido futuro de nuestro madreado país, léase juventud, no tiene intenciones de aprender, de saber, de prepararse para ser un buen porvenir, al menos no todos, y no para el país, para sí mismos.

Intentando ser consiente, debo reconocer que también con este Regreso a clases dan principio unas vacaciones de casi 10 meses, interrumpidas en ocasiones, pero los papás, sobre todo las mamás descansan de hacer desayunos y soportar la salud inquietante de sus críos que al tenerlos en casa todo el día les ocasionan unas jaquecas que duran hasta la noche y no tienen humor para nada, usted sabe, es muy pesado lidiar todo el día con la fuerza de la juventud.

¡Que viva el nuevo ciclo escolar!

Habrá que esperar el próximo agostadero hasta noviembre con el afamado “Buen Fin” y enseguida el blanco, navideño y pastoril diciembre.

Bueno pues, a armarnos de paciencia y esperar donde queremos o podemos gastar los miles y miles.

Por hoy.
 Rafael Ceja Alfaro.

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