martes, 30 de agosto de 2016

8000. ADIÓS A JUANGA.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Adiós a Juanga.

Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Proverbio chino.


Murió Juan Gabriel (Foto) el divo, el ídolo que superó a figuras míticas como José Alfredo Jiménez, Pedro Infante y Jorge Negrete y sobre todo, un artista que rompió el paradigma del macho mexicano, borracho, mujeriego y jugador. Después de décadas que Televisa impuso el paradigma de Juan Charrasqueado por medio de figuras como los charros mencionados antes, Juan Gabriel rompió con ese esquema y cantó con mariachi con todo y su estereotipo homosexual.

Su valor para plantarse ante el público como era le ganó el cariño de la gente que lo acogió como a su consentido desde 1971 cuando la canción “No tengo dinero” lo lanzó a la fama.

En Ciudad Juárez el divo comenzó a cantar en antros y sus amigos eran homosexuales y prostitutas, con ellos aprendió a amar.

Durante cuarenta años Juan Gabriel se mantuvo en el gusto del público y su vigencia se debió en gran parte a su poder creativo, más de 800 canciones salieron de su pluma y casi todas tuvieron éxito, sus canciones se cantaron en decenas de idiomas y por artistas de todas las latitudes. Artistas como estrellas fugaces llegaron al firmamento de la fama y se apagaron enseguida, pero Juan Gabriel, cuyo nombre original era Alberto Aguilera Valadez,  seguía en lo más alto de la pirámide, siempre vigente. A diferencia de otros cantantes que perdieron la voz con el paso de los años, Juan Gabriel conservó el timbre vocal, pero fueron sus letras las que lo llevaron a convertirse en el ídolo de Jóvenes y viejos.

El artista michoacano con sus canciones hizo grandes a otros artistas, muchos de ellos mediocres productos de la mercadotecnia de Televisa, tuvieron su momento de gloria cantando las canciones de Juan Gabriel, otros como la cantante española Rocío Dúrcal, encontraron en las canciones de Juan Gabriel el impulso para consolidarse como estrellas.

Juan Gabriel mantuvo en privado su vida personal, no le gustaban las entrevistas y pocas veces habló de su primera infancia en Parácuaro, Michoacán. La tragedia se hizo presente en la vida de Juan Gabriel desde muy niño, un incendio provocado por la quema del pastizal que se salió de control acabó con las pocas pertenencias de la familia tuvo que emigrar al norte, su padre perdió la cordura a raíz del incendio y ante la imposibilidad de mantenerlo, su madre lo llevó a un orfanatorio. Su padre terminó su vida en un centro de enfermos mentales.

Antes de nacer Juan Gabriel, tres de sus hermanos habían muerto, la miseria le arrebató a sus seres queridos antes de conocerlos. Tal vez por eso Juan Gabriel no quería recordar sus orígenes, y dejó que se difundiera la creencia de que nació en Ciudad Juárez al punto que los medios lo llamaron el divo de Juárez, Parácuaro era un recuerdo demasiado doloroso.

Falsamente acusado de robo, Juan Gabriel pasó un año y medio en Lecumberri, lo que le faltaba para acumular las vivencias que se transformaron en canciones de amor y de desamor que el pueblo aceptó para hacerlas parte de sus vidas.

Se puede decir que Juan Gabriel murió sobre el escenario, el domingo, horas después de terminar un concierto que se prolongó hasta la madrugada un paro cardíaco acabo con su vida. Y es que el ídolo se entregaba en cada concierto sin importarle que las horas pasaran, y sin reparar en que su salud, un hombre como él de más de sesenta año, requería cuidados y mesura; Juan Gabriel vivía la vida sin límites era como una llama que tenía que apagarse así, de repente, después de avivarse intensamente para iluminar la oscuridad y la tragedia de su vida.

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