jueves, 8 de septiembre de 2016

8041. CURSO DE SOCIOLOGÍA DE LAS CIVILIZACIONES.

Por Héctor Ceballos Garibay.
Licenciado, docente y escritor.
7/Sep/2016. Desde Uruapan,
Michoacán. México. Para
Tenepal de CACCINI


CURSO DE SOCIOLOGÍA DE LAS CIVILIZACIONES
A manera de saludo.

Queridos alumnos:

Me es muy grato comunicarles que la próxima sesión del curso la dedicaré a revisar la maravillosa civilización egipcia y sus múltiples ramificaciones durante la Edad Media, Moderna y Contemporánea. Del glorioso pasado de esta cultura analizaremos su arquitectura, escultura y pintura, actividades artísticas emanadas de sus arraigadas creencias religiosas y el culto a los muertos. Del Egipto actual veremos su historia moderna y contemporánea, sus museos, palacios y mezquitas, así como su intensa y trepidante vida cotidiana. Una reflexión somera sobre la “primavera árabe” en esta región será el punto de partida para remontarnos finalmente al plato fuerte: el Egipto milenario.
         
Al terminar la clase del jueves, a solicitud de algunos compañeros, expuse las razones por las cuales la invitación a venir a México que Peña Nieto le hizo a Donald Trump constituía la mayor estupidez política de un Presidente en la historia reciente.
         
Y aunque en este juicio coinciden la mayoría de la población y también los analistas nacionales e internacionales, quiero en esta carta dominical dejar constancia de los puntos esenciales que corroboran la absoluta insensatez y las consecuencias funestas de tamaño dislate cometido por el más desacreditado gobernante que hemos tenido en los últimos tiempos.

1-   Es deber de los Jefes de Estado dialogar con todos los representantes políticos del mundo, incluso si son de ideologías opuestas. Pero esta actitud es imperativa sólo cuando los interlocutores son gobernantes en funciones y no cuando se trata de candidatos en campaña electoral.

2-   Resulta conveniente no involucrarse en la liza electoral de ningún país extranjero, pero si además de la intromisión se invita a una persona que ha insultado y agraviado reiteradamente al país anfitrión, entonces estamos ante una torpeza colosal. No había posibilidad alguna de redimir a Donald Trump, un personaje que concita el repudio generalizado de nuestros compatriotas. Una improbable disculpa igualmente hubiera sido simple hipocresía con tintes electorales. Claro que no aconteció tal gesto de arrepentimiento.

3-   La verdad es que no había ninguna necesidad de convidar a Trump a nuestro país, amén de que tal invitación era riesgosa y  desaconsejable dado que el magnate está en franca desventaja frente a Hillary Clinton en todos los pronósticos, encuestas y apuestas sobre quién ganará las elecciones en Estados Unidos. Y lo peor del tinglado: al recibirlo como si fuera jefe de Estado y al darle reflectores en los medios, Peña Nieto se convirtió en comparsa, en “tonto útil”, del empresario. En los hechos, el mandatario mexicano favoreció la campaña electoral de Trump gracias a esta visita efímera. Y al perjudicar a Hillary se enemistó con quien muy probablemente será la próxima presidenta del país vecino, amén de enojar igualmente al Partido Demócrata y al Presidente Obama. ¿Puede haber una estupidez mayor?

4-   Luego del encuentro en México, Donald Trump reiteró en Arizona su política anti inmigrante y anti mexicana, con lo cual quedó demostrado que vino a México con el único fin de sacar raja político-electoral de la ingenuidad del mandatario mexicano, con quien la relación “amistosa” ha quedado más dañada después de los desmentidos mutuos. Corolario: no se quedó bien ni con Dios ni con el Diablo.

5-   La organización del encuentro, para colmo, adoleció de errores garrafales: fue Trump y no el gobierno mexicano quien impuso los tiempos de la cita, fue el empresario quien llevó la batuta de la conferencia de prensa, y penosamente Peña Nieto no aprovechó la oportunidad para clarificar públicamente su rechazo al famoso muro y su protesta frente a los insultos proferidos por Trump contra los mexicanos.

6-   Más allá de los hierros de fondo y forma, y aparte de lo que pudo haber dicho y no dijo Peña Nieto, considero que el problema central de este enredo residió en la absurda idea de “dialogar” con Trump (no importa si también se invitó a Hillary Clinton). Con un mínimo de conocimientos de sicología, cualquier asesor competente se hubiera percatado de que resultaba una candorosa ilusión formalizar acuerdos diplomáticos con un tipo que padece megalomanía, individualismo patológico, mitomanía crónica y cerrazón dogmática a todo lo que no sea su visión racista, xenófoba, misógina y mesiánica. Es justamente por su peculiar personalidad, tan similar en muchos sentidos a Hitler, que este sujeto representa un peligro para el mundo, pues en el hipotético caso de que llegara a la presidencia de Estados Unidos, querrá imponer al planeta sus delirantes conceptos de supremacía y aislacionismo norteamericanos.

Y fue con este individuo con quien Peña Nieto supuso que podría recuperar algo de su desprestigio político. Qué vergüenza.

EL CRISOL DE LAS CULTURAS Y LOS TESOROS ARTÍSTICOS DE EGIPTO
(Primera parte)






1- La “Primavera Árabe” en Egipto.

2- El Cairo: la Ciudadela, el Museo Arqueológico, los barrios, el mercado y las mezquitas.

3- Champolión y la Piedra de Roseta,

4- Religión y culto a los muertos.

5- Inhotep, el primer gran arquitecto de la historia.

Martes 6 de septiembre, de 8: 00 a 9.45 de la noche, Salón Ejecutivos del Hotel Pie de la Sierra.


Jueves 8 de septiembre, de 12: 00 del mediodía a 2: 00 de la tarde, Auditorium, Av. Latinoamericana.

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