lunes, 12 de septiembre de 2016

8058. 11-9-2001: LA GRAN MENTIRA Y EL DESPERTAR.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

11-9-2001: La gran mentira y el despertar.

Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.
Martin Luther King (1929-1968)
Religioso estadounidense.


Hace 15 años el mundo cambió para siempre. Ese día 2 mil 977 personas fueron sacrificadas en una operación diseñada para engañar a los ciudadanos del mundo en lo que fue el primer paso para imponer el Nuevo Orden Mundial. Poco a poco se fue revelando la verdad de una operación concebida en las entrañas del grupo que se apoderó del gobierno y las instituciones norteamericanas para controlar el planeta: Los señores de la guerra.

La primera plana de La Jornada del 12 de septiembre de 2001, mostró una foto las Torres Gemelas derrumbándose en medio de un infierno, con una palabra en forma de interrogante “¿Quién?”, pero esa no era la pregunta adecuada, ni siquiera era necesario preguntarse ¿Por qué? Todos sabemos las razones, un país que ha hecho del expansionismo militarista su método para imponerse como el policía del planeta, un país con una creciente violencia externa e interna no podía sino cosechar tarde o temprano la violencia que sembró durante décadas.

La pregunta más importante no se hizo y aún después de 15 años son pocos los que se preguntan ¿Para qué? La respuesta es terrible pero simple: para imponer un estado policiaco no sólo en Estados Unidos, sino en el planeta entero. Las leyes que se promulgaron poco después de los atentados del 11 de septiembre responden a la pregunta y a una de las premisas expresadas por David Rockefeller en una cena con embajadores de la ONU: “Estamos al borde de una transformación global. Todo lo que necesitamos es una gran crisis y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial”.

La creación hace menos de un mes, en agosto de 2016, del Centro de Control y Enfermedades (CDC) dará derecho al gobierno de Estados Unidos de detener, aislar y someter a cuarentena y a tratamiento médico y vacunación forzada a cualquier persona o grupo de personas sospechosas de tener una enfermedad transmisible grave; a los sospechosos se les liberará en forma condicional pero se les que se le implantará un chip para monitorearlo, es decir, para saber dónde está las 24 horas del día.  

El cineasta Michael Moore se quedó corto al revelar que la demolición de las Torres Gemelas y la farsa del ataque al Pentágono tenía el objetivo de controlar el petróleo del medio oriente, la invasión militar de Irak y Agfanistán es sólo parte de los planes de los Señores de la guerra, el 11 de septiembre de 2001 fue el comienzo de un plan más ambicioso que va más allá de los monopolios que controlan el mercado energético.

Pero a la fuerza de los oscuros se opone el despertar de los hijos de la luz. Cada día son más los que despiertan, los que buscan nuevos caminos de convivencia pacífica, los que creen que otro mundo es posible.

Cada día más personas se liberan de las cadenas de la esclavitud y sueñan con un mundo mejor en donde no se viva para consumir, sino para crear, para amar y para soñar. Cada día más personas han pasado de la religiosidad a la espiritualidad, de la economía de mercado a la economía del trueque, de las deslumbrantes luces de neón de los molls o centros comerciales, a los mercados populares, de los alimentos transgénicos industrializados a los alimentos cultivados en huertos familiares o por campesinos.

Cada día más personas evitan los canales comerciales de televisión y buscan fuentes alternativas de información, cada día más personas quieren la paz y rechazan la guerra. Puede ser que seamos pocos, pero esos pocos mantenemos viva la esperanza en un mundo mejor. Como dijo John Lennon, “Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único”.

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