viernes, 23 de septiembre de 2016

8088. MONSANTO NO HA MUERTO.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

MONSANTO NO ha Muerto.

El crimen hace iguales a todos los contaminados por él.
Lucano (39-65)
             Escritor latino.


La compra de Monsanto por Bayer es una muestra más del auge del capitalismo corporativo monopolista; no queda claro si es una compra o una fusión, o solo una estrategia para limpiar la perversa historia de Monsanto, un  corporativo que se ha ganado el repudio de millones de ciudadanos que perdieron todo, y otros muchos que enfermaron gravemente a causa de los tóxicos elaborados por Monsanto; entre las creaciones del corporativo de la muerte está el agente naranja, utilizado por el ejército norteamericano contra ciudadanos y guerrilleros en la guerra contra Viet-Nam.

No sería la primera vez que Bayer y Monsanto utilizan las fusiones para desviar la atención sobre sus verdaderos fines.

Pero Bayer, que en 2013 sumó 150 años de existencia, fue una empresa identificada con el nazismo, Bayer se unió a I. G. Farben, corporativo que sustentó financieramente al nazismo, la producción de gases tóxicos como el temible Zyklon B, utilizado para exterminar judíos en el campo de la muerte de Auschwitz, es una prueba más de la clase de sujetos que dirigen estos corporativos.

Otras drogas altamente adictivas eran especialidades de la empresa que tradicionalmente se identifica con las inocuas aspirinas; para los científicos que fueron parte importante de Bayer los experimentos biogenéticos y otras atrocidades no eran temas extraños. Por su parte Monsanto cuenta entre sus inventos el temible glifosato que los agricultores adquieren en las tiendas de agroquímicos de la región sin ningún control. El glifosato en el medio ambiente y en los productos agrícolas es causa de cáncer y de la muerte de millones de abejas.

Después de la segunda guerra mundial I. G. Farben se dividió, algunos altos directivos y científicos fueron acusados de crímenes de guerra, como el Dr. Fritz ter Meer, condenado a siete años en la prisión por los crímenes de guerra por el tribunal de Nuremberg, después de purgar su irrisoria condena volvió a los altos puestos de dirección de Bayer, en 1956. Fue hecho Directivo Supervisor de Bayer en 1956, después de su excarcelación.

Como todos los corporativos que son parte de la industria de la muerte, Bayer y Monsanto unen sus fuerzas para aumentar el control que ejercen sobre áreas estratégicas relacionadas estrechamente con los programas de control-exterminio del complejo industrial militar que domina el mundo.

El poderío económico de Bayer se manifiesta en la existencia del club de fútbol Bayer Munich, institución importante para la imagen corporativa de Bayer; miles de millones de dólares cuesta mantener la nómina del Bayer, lo mismo que el equipo Bayer Leverkusen donde milita el mexicano Chicharito Hernández, pero el costo vale la pena.

No creemos que con la fusión desaparezca el nombre Monsanto, tampoco creemos que el objetivo de dominar el mercado alimentario mundial con alimentos transgénicos y semillas de patente se olvide con la fusión; las estrategias cambiarán, lo mismo que los nombres, pero la esencial perversión ideológica de los dos corporativos permanecerá.

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