martes, 27 de septiembre de 2016

8098. HÉROES OLVIDADOS.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista, periodista, reportero y escritor.
Desde Zamora, Michoacán. México. Para
Tenepal de CACCINI

TERCERA PARTE

Vamos a conocer a otra de esas personas que participaron, ya sea en la Independencia, en la Revolución o antes de la Conquista y que, a pesar de su participación , han quedado en el olvido, nada de ellos se menciona en las clases de historia en lo0s diferentes grados escolares . Epigmenio González Flores nació en la ciudad de Querétaro, se desconoce el día y el mes y soplo se sabe que fue en el año de 1778 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, y falleció el 19 de julio de 1858 en esa misma ciudad. Participó, junto con su hermano Emeterio González, en la Conspiración de Querétaro ocurrida poco antes del inicio de la guerra por la Independencia de México.

Desde joven se dedicó al comercio  y era dueño de una tienda de abarrotes localizada en la plaza de San Francisco de dicha ciudad. Asistía a  las tertulias literarias organizadas en la casa del corregidor Miguel Domínguez. Sin embargo, en esas tertulias, se hablaba de la situación der la Nueva España y se comenzó a trazar un plan de independencia cuyo objetivo primario era la creación de una Junta de Gobierno. Sus principales integrantes fueron: la esposa del corregidor Josefa Ortiz, Miguel Hidalgo y Costilla, Juan Aldama, Ignacio Aldama e Ignacio Allende.

Entusiasmado con la causa insurgente, en la trastienda de su propiedad que se ubicaba en la plaza de San Francisco, decidió instalar un depósito de armas y después montó una fábrica donde fabricaba y almacenaba  cartuchos; sin embargo, el 13 de septiembre de 1810, fueron denunciados por Francisco Buera ante el cura Rafael de León. Como consecuencia, junto con su hermano fue aprehendido y trasladados a la Ciudad de México, esto después de que el Corregidor tuvo que llevar a cabo un cateo  Epigmenio, a pesar de su encierro, desde la cárcel sigue participando en la conspiración de Ferrer, en la misma ciudad de México, y al ser descubierto de nuevo, fue conminado a revelar los detalles de la conspiración pero guardó silencio y rechazó el indulto ofrecido. Ante su negativa fue conducido al puerto de Acapulco, a una prisión de alta seguridad en el Fuerte de San Diego y poco después fue desterrado a Manila.

En 1821, al consumarse la Independencia de México, permaneció en Filipinas, pues ese territorio todavía dependía de España. Fue en 1836, dos años después de firmarse el Tratado de México con España, cuando Epigmenio finalmente pudo regresar a su patria, estaba enfermo, renco y no tenía ni como regresar a México. Consiguió de las autoridades de Filipinas pasaje para España y allí, tras buscar por todos los medios, un comerciante se compadeció de él y le presto dinero.

Cabe destacar el poco reconocimiento a éste héroe, conspirador original de los inicios de la independencia de México, al regresar a su patria en 1838 nadie lo recordaba.

En 1839, el entonces presidente Nicolás Bravo lo nombró vigilante de la Casa de Moneda de Guadalajara. Afortunadamente un periodista lo conoció y Epigmenio pudo contar su historia al periódico "La Revolución" en 1855. Falleció a los 80 años de edad. El 13 de septiembre de 1989 fueron trasladados sus supuestos restos al Panteón de los Queretanos Ilustres.

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