lunes, 17 de octubre de 2016

8168. MARTÍN RODRÍGUEZ SOLÓRZANO.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista, periodista, reportero y escritor.
Desde Zamora, Michoacán. México. Para
Tenepal de CACCINI

Era el pasado lunes 10 de este mes en que la luna es más hermosa como dice la canción que cantaba Pedro Infante, ya pasaba de las 11 de la mañana, entré a la Casa de la Cultura de Jacona que se encuentra en la calle Constitución, poco antes de llegar a la plaza, no había dado más de dos pasos cuando distinguí a una persona que barría, iba a preguntar por el maestro y director de ese centro de la Cultura, no hubo necesidad, pocos metros al fondo, se encontraba él que con escoba en mano, ayudaba a barrer ese lugar--- todo un gesto de humildad y compañerismo- me recibió como lo hace siempre: con afecto, le pedí unas hojas de papel, yo no llevaba pues no había planeado ir a visitarlo para que me hablara de su vida, al andar cerca del lugar se me ocurrió que como se le haría un reconocimiento, era bueno publicar de su vida a fin de que las personas supieran de la trayectoria de quien ha sido director por más de 30 años y de quien es uno de los personajes ilustres de la otrora Villa de las Flores.  Lo anterior es lo mismo que le dije al  maestro, me dijo que fuéramos a su oficina y ya ahí.

le expliqué en detalle de lo que se trataba, en principio no aceptó que escribiera de él pues argumentó que “ no soy nadie” , insistí y poco a poco me fue hablando de su vida y de la Casa de la Cultura.

Nació en la ciudad de Uruapan un 21 de Julio de 1935, tiene 81 años de edad. Sus padres fueron José Rodríguez y Rodríguez y María Solórzano Mendoza, en total fueron 10 hermanos y él ocupa el séptimo lugar, aún viven 5. En aquél entonces, antes de ingresar a primaria se cursaba el párvulo, él no lo cursó pues desde temprana edad ya sabía leer. La primaria la hizo en el colegio José María Morelos en Puruándiro, por cierto que en esa población nacieron sus padres, vivían al otro lado de la presidencia municipal, terminó la primaria y ahí mismo cursó una parte de la secundaria, pero la familia se trasladó a Jiquilpan y fue ahí donde terminó el nivel secundaria y después la preparatoria.

Se hace una pausa para encargar unos refrescos, salimos al patio y es momento en que me habla del edificio que alberga la Casa de la Cultura, comenta que inicialmente estuvieron en donde ahora está el SAPAJ, unos metros hacia el Oriente, un integrante del Consejo prestó ese inmueble, después el señor Benjamín Navarro dio en comodato la casa actual, solo que las condiciones de la casa no eran buenas, pero con gusto ahí se fueron.

Regresamos a la oficina y menciona que de Jiquilpan se fue a la ciudad de México a estudiar Filosofía y Letras en la UNAM, ya en el entonces Distrito Federal estudiaba y trabajaba, ingresó al Instituto Michoacano de Cultura y en la UNAM y en Guadalajara estudió Promotoría Cultural.

El maestro Martín Rodríguez tiene una biblioteca en su casa, no están ausentes ahí, obras de los grandes literatos, siendo una persona que gusta de la lectura es lógico que las grandes obras ahí estén después de haber sido leídas.

Dice que en su matrimonio le ha ido bien, tienen tres hijos: Maricarmen, Leopoldo y Martín, y cuenta con una buena cantidad de amigos.

Después de estar en Santiago Tangamandapio, Cojumatlán y Jacona, llegó a Zamora en el año 1962 para trabajar en actividades culturales—fiestas patrias--. Para ese entonces la Casa de la Cultura de Jacona tenía como su directora a la señora Guillermina Rodríguez de Jaramillo y ella y varias personas consideraron formar un Consejo, el acta constitutiva del 25 de Abril de 1985 dice: Los Constituyentes en funciones de Asamblea General de asociados, designan a las siguientes personas que integran el Consejo Directivo: Francisco García Guzmán, Francisco Galindo San José, Ma. Elena Gutiérrez Velázquez, Juan Conrado Rangel Cacho, Verónica Olivares Gallegos, Antonio Zamora Sánchez, Tranquilino Castro Romero, Juan Rodríguez Pedraza, José Luis Ríos Sánchez, Jorge Méndez Magallón.

Ya constituido el Consejo, y como la señora Guillermina se fue a radicar a Guadalajara, Tranquilino habló conmigo—dice el señor Martín Rodríguez—me insistió en que me hiciera cargo de la Casa de la Cultura, nomás, me dijo, mientras encontramos a alguien, y a la fecha, después de tantos años, a nadie han encontrado, no han encontrado  otro tonto como yo que trabaje sin sueldo, presidentes del Consejo llegan, se van y sigo aquí, pero dice que ahí ha tenido ratos amargos, ratos felices como cuando se hizo cargo de la cultura por parte de la presidencia.

Ya después de tanta insistencia de Tranquilino, se hizo cargo de la Casa la que atendía en horas libres ya que impartía clases en dos centros educativos:  Miguel Hidalgo y la ubicada en El Realejo de esta última era el Director, ya después impartió clases en el Colegio Jacona. Impartía clases a nivel primaria, secundaria, preparatoria licenciatura, de la última en el Tecnológico de Monterrey campus Zamora que se encontraba a un lado del templo de la Purísima. Comenta que poco duró el Tec., lo cambiaron a Irapuato.

En la Casa de la Cultura se trabajaba en talleres, había—sigue habiendo—clases de ballet folclórico, dibujo, pintura. Comenta que a él lo que más le gusta es el taller de literatura, pero que es difícil de llevar y que en las mañanas mes tranquilo, poca actividad se tiene, pero que en las tardes la Casa es insuficiente por tanta actividad que hay.

Martín Rodríguez es fu8ndador de los Juegos Florales los que llegaron a ser conocidos internacionalmente ya que hubo participantes de Francia, España, Cuba, Estados Unidos. Estos Juegos Florales es un Certamen Literario en prosa o verso y comprendía tres temas: 1)-Libre, 2)-Amado Nervo, 3)-Jacona. Los Juegos iniciaron en otra creación de, él: La Feria de la Fresa y formaron parte de la parte cultural de dicha feria. El 2008 fue el último año que se realizaron los Juegos Florales, ya no había recursos económicos para hacerlos, pero fueron importantes porque vinieron orquestas y coros importantes como La Orquesta Sinfónica del Estado de México, La Orquesta de Cámara de la Universidad de Morelia, El Coro Magisterial de Morelia, Los Niños Cantores de Morelia, El Coro del Instituto Michoacano de Cultura y más teniendo siempre eventos de alta calidad. Debo decir que tres años asistí a los mismos y de verdad que eran muy buenos.

Los Juegos Florales, comenta el maestro Martín que la idea de organizarlos fue la pureza del lenguaje, del buen escribir y era de la Secretaría de Cultura de nuestro Michoacán y del Instituto Michoacano de Cultura de donde venían a calificar el evento.

El maestro, según dice, no toma vino, nunca le gustó pero sí el cigarro, fumaba mucho pero Tranquilino Castro me hizo que lo dejara, lo cambié por una cámara fotográfica. Comenta que diario va al templo a ver a la Virgen de la Esperanza y al Señor del Perdón.

Tiene razón cuando dice que la cultura se encuentra en retroceso, que hay más en las comunidades indígenas donde las tradiciones perduran como el Día de Muertos. Algo que el suscrito ignoraba es que esa tradición indígena, se expandió gracias a Frida Kaho.

Cuando el edificio de La Casa de la Cultura se arregló, puso a sus hijos a que le ayudaran, Maricarmen fue la presidenta de la obra y la tesorera, y sus otros hijos ayudaron en la faena, claro que el dinero no alcanzó a pesar de que Antonio Chávez Cacho aportó una buena cantidad.

Se tiene una placa alusiva a la re-modelación que se hizo,. Es del 26 de Noviembre del 2004. De igual, se tiene otra placa por el homenaje que se hizo al maestro por sus 40 años de servicio al arte y la cultura de Jacona.

En este lunes 10 de Octubre ya es tarde, le dejo trabajo al maestro, escribirá algunas anécdotas y más cosas que recuerde. Todo debo aprovechar considerando que después de insistirle, y tal vez por la amistad, Martín Rodríguez aceptó que le publicara lo que tenga a bien contarme de su vida. Lo veré el próximo viernes.

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