miércoles, 19 de octubre de 2016

8179. LA PAREJA Y EL TEMOR A ESCUCHAR.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

MIÉRCOLES DIECINUEVE

Con la medición del tiempo y la nostalgia,
me apercibe la costumbre y el calendario,
buenos días amor de casi a diario
buenos días muy de mañana.
Es casi un cualquier día, y lo has cambiado,
soy tan el de siempre, y me has transformado,
buenos días, la vida me saluda,
sonrío al incontenible encanto de mirarte,
salgo a buscar lo que  tengo de sobra, me digo,
si me miras y sonríes, no existe el mundo,
si me miras y me riñes, verás mis lágrimas.
Hoy, cualquier día del calendario,
lo has cambiado, eres mi regalo .

eliseo.

Como hemos comentado, la vida en pareja tiene condiciones que en ocasiones cuesta demasiado aceptar y llevar; no hay forma de negar que las personas parten de un sentimiento de individualidad que les hace defender esa parte ante lo que se desea obtener y construir como pareja. De la misma forma hemos comentado que no nos gusta mucho escuchar a la otra persona, porque muchas veces no aceptamos saber que esta persona tiene deseos más allá de nosotros, o de lo que estamos dispuestos a tolerar sin hacer berrinches. Reconocer que él o ella, piensa en alguien más nos pone en plan de confrontación... ¡cómo es posible que pienses en alguien que no soy yo...!

Como nadie nos preparó para aceptar que no somos tan importantes, normalmente buscamos explicaciones más allá de nuestra posibilidad; asumimos que eso no tiene importancia y que realmente no siente lo que dice, ni desea lo que desea, ni sueña con lo que sueña; la otra alternativa es iniciar una guerra de poder, de reproches o de plano legal.

Realmente solo las parejas maduras, tengan la edad que tengan, pueden aceptar y tolerar escuchar a su pareja que tienen deseos más allá de ella o él; pero ese es el chiste de vivir en pareja...¡nos animamos o no a reconocer que solamente somos dos personas en una relación mientras ambas partes complementemos nuestra existencia con otras esperanzas y deseos...!

Recuerdo en un programa de televisión en que la mujer le dice a su pareja, "quédate en la fiesta con tus compañeros; creo que es necesario para que no te tachen de creído!. Luego él le comenta que su jefa le insinúa algunas sugerencias sensuales con sabor a sexo; bueno, ella lo piensa, - "después de todo eres guapo, tengo una pareja inteligente; creo que debes quedarte de cualquier forma; no nos estamos engañando, y si la deseas, no te haré un escándalo, pase lo que pase..."

Él le comenta que al margen de ello no se interesa en estar con su jefa más allá de lo formal; que su permiso le parece sin razón..., simplemente le agradece y la abraza... ella sin pensar mucho lo mira a los ojos y le dice... - "es que me quieres mucho amor..., pero por eso mismo, por lo que te quiero deseo que te quedes y que disfrutes tu noche de compañeros de trabajo, que nuestra relación se queda más firme que nunca".

Este es el gran problema, que nos da miedo reconocer que podemos darle el mejor regalo a nuestra pareja aceptando sus necesidades más allá de nosotros, que cada milímetro de su piel es totalmente independiente de nuestro sentido de propiedad y control; y, que cuanto más le hacemos sentir a esa persona que nos sentimos bien con ella y sus necesidades; lo más probable es que nos hará sentir que somos seres cada vez más valiosos para él o ella.

El mejor regalo que podemos darnos, es aceptar cada día el milagro de la vida que se comparte con nosotros, con lo que puede y quiere darnos; el mejor regalo de la vida en pareja es saber que en lo posible no hemos tomado a la fuerza nada de la otra persona; y que hemos asimilado que apenas somos una de las dos partes que juegan a entenderse y a llevar el tiempo. Como decía Mao... el líder histórico de la actual China, Los hombres solamente somos la mitad del cielo; la otra mitad les pertenece a las mujeres.

Esa enseñanza deberíamos ponerla en practica cada instante al convivir con alguien; solamente somos una parte de una relación; quizá si dejamos el temor de reconocer que antes y después de nosotros, ella o él tienen una vida que necesitan vivir y darle sentido. Claro, no es fácil, pero creo que es peor construir una vida de mentiras y violencia a cambio de fingir que manejamos una relación socialmente aceptable. Personalmente me duele reconocer que no terminamos de asimilar esta posibilidad de vivir siendo cómplices de nuestra pareja para tratar de ser mejores acompañantes, y ni que decir de mejores amigos y amantes.

Por desgracia nos domina el sentido del qué dirán, y terminamos fingiendo que no escuchamos ni queremos escuchar a quien, de alguna manera es nuestra pareja; así es como vamos fraguando el camino más corto al aburrimiento y a empedrarlo de deseos no dichos y mucho menos compartidos.

¡Y el ser humano se inventó el infierno acompañado...!
Usted tendrá su opinión.


Le abrazo con cariño.

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