viernes, 21 de octubre de 2016

8187. DÍA DE MUERTOS.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista, periodista, reportero y escritor.
Desde Zamora, Michoacán. México. Para
Tenepal de CACCINI

TERCERA PARTE

El Día de Muertos es una tradición que ha perdurado a través de los siglos, la importancia de la muerte misma en muchos pueblos de la antigüedad, incluyendo a nuestros antepasados mexicas, nos lleva a que el 2 de Noviembre recordemos a quienes ya han abandonado este mundo y que según la religión católica, se encuentran a la vera del señor, nuestro Dios.

Dicen aquellos que han investigado que los rituales que llevan a cabo en prácticamente todo el mundo para conmemorar a los difuntos datan de miles de años dependiendo de la cultura y la religión, las creencias que justifican tal acontecimiento se originan por la necesidad de trascendencia después de la muerte.

Actualmente en nuestro México, solamente se le dedica un día a los muertos pero hace ya algunos cientos de años, la celebración a aquellos que ya habían partido era una de las más celebradas y abarcaban varios días . Ya después de la conquista, se estableció principalmente entre los mexicas que era el pueblo conquistado el Día de todos los santos y, de igual manera, el de los fieles difuntos, éste se había instituido en Europa en el año 844 por disposición del Papa Gregorio cuarto. Ya un tiempo después a un esqueleto con guadaña se le conoció como LA MUERTE y se le dio figura de mujer.

En nuestro México las celebraciones más visitadas son las que se llevan a cabo en el Distrito Federal, muy visitadas son las de Tláhuac, de Xochimilco y de Míxquic que se encuentra por el ru7mbo de Tulyehualco, pero tal vez la más conocida y visitada sea la que se lleva a cabo en nuestro Estado Michoacán y aquí es en Pátzcuaro, en la pequeña isla de Janitzio en donde la tradición ha perdurado hasta nuestros días.. Se dice que es en esta noche, el 2 de Noviembre, cuando surgen las sombras de la princesa michoacana llamada Mitzita hija del último Caltzonci y de Itzihuapa que era hijo del señor de Janitzio y, cuentan que estando muy enamorados no pudieron desposarse como era su deseo pues la llegado de los españoles lo impidió . La princesa para salvar a su padre de las torturas de Nuño de Guzmán- Cortés lo había enviado a conquistar a los que ellos llamaban Tarascos-, ofreció a cambio de la libertad del que ya era un anciano monarca, el tesoro que se encontraba en las profundidades del lago de Pátzcuaro, entre Janitzio y Pacanda . Itzihuapa se convirtió en el guardián del tesoro. Bueno, la tradición nos dice que es durante la noche del primero de Noviembre cuando despiertan los guardianes del tesoro y al sonar las campanas suben la cuesta de la isla y los enamorados Mitzita e Itzihuapa se encaminan al panteón donde reciben las ofrendas de aquellos que aun habitan este planeta.

Son varios los rituales que se tienen en la región de Pátzcuaro y, uno de ellos, el de velación , inicia el primero de noviembre cuando se hacen altares y se llevan ofrendas a los angelitos- niños- , quien fuera su padrino en vida, lleva un arco adornado con flores de cempasúchil y la llamada flor de ánima además de dulces de azúcar de diversas figuras pero principalmente de ángel y animalitos. . En el trayecto se van cantando alabanzas y rezando, en tanto, en la casa del niño difunto los papás colocan las ofrendas y preparan platillos como pozole, tamales , atole, etc que invitarán a los que acompañan a los padrinos y demás personas, si el niño fallecido tiene varios años de muerto, se omite llevar el arco con las flores.

El día dos de noviembre la ofrenda se dedica a los difuntos adultos.. Se lleva a cabo la velación que inicia la noche del día primero  cuando se preparan las ofrendas que se llevarán a las tumbas o que se colocarán en los altares propios- de la familia y se termina ya por la mañana del día dos de ese mes.  Aquellos que han fallecido recientemente y que por lo tanto tendrán la primera ofrenda, las honras inician nueve días antes con el novenario y termina precisamente con el dos de ese mes. Durante la velación se acostumbra intercambiar las ofrendas con los vecinos de tumbas a fin de que al regresar al hogar las personas tengan diferente ofrenda.. En los panteones, las tumbas son cubiertas con servilletas bellamente bordadas y sobre las mismas se ponen cazuelas con mole o arroz, jarros con agua u alguna otra bebida, canastas con fruta y las velas que se dice son para guiar al difunto hacia el camino de los muertos.

El altar familiar que se coloca en las casas , principalmente es adornado con imágenes religiosas, fotografías del difunto y de la familia, ropa y cosas personales del difunto y para evocar su presencia , se encienden velas alrededor de una cruz de pétalos de flor de cempasúchil

Continuará.

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