viernes, 21 de octubre de 2016

8190. PAPAS, TRIGO, MAÍZ, TRANSGÉNICOS.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Papas, trigo, maíz, transgénicos.

Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina.
Hipócrates (s. V AC-s. IV AC)
Médico griego.


El jueves fui a comprar papas al mercado Hidalgo, primero compré unas papas blancas, lavadas, y después en otro puesto compré otras papas, pero éstas sin lavar, con la tierra del campo pegada. El vendedor me dijo que las papas lavadas “tienen un chingo de veneno”, le pedí que me explicara qué quería decir y me dijo que en el cultivo de las papas se utilizan agroquímicos “venenosos”.

Por la mañana del mismo jueves había leído en Internet un artículo del Dr. Stanley Nivales y Arpad Pusztai en The Lancet titulado “Papas genéticamente modificadas”. Los investigadores afirman que realizaron experimentos con ratas a las que alimentaron con papas genéticamente modificadas, el resultado es que los animales a los que se alimentó con papas que contienen la lectina Galanthus nivalis aglutinina (GNA) tuvieron efectos variables en diferentes partes del tracto gastrointestinal de las ratas. En diferentes pruebas se constató la alteración en la homeóstasis de las ratas que se utilizaron, algunas murieron.

Lo más preocupante es que la GNA fue implantada en las papas para desarrollar resistencia a insectos y nematodos, pero no se habían realizado investigaciones profundas sobre los efectos de la GNA en el organismo de los seres humanos.

El embate de los alimentos genéticamente modificados va más allá de nuestra imaginación, los corporativos de la muerte trabajan desde hace años en la región cuna de la papa en América, la región de los Andes; esto es un peligro para comunidades indígenas, las denuncias de la Red por una América Latina Libre de Transgénicos, no han tenido eco porque se permite el cultivo de papas y de maíz genéticamente modificado.

Así como en México el maíz es la base de la dieta alimenticia, en los países andinos la papa es igualmente importante; de hecho en muchos países la papa ocupa el segundo lugar en importancia, después del maíz, después vienen el frijol y otros alimentos. Desde hace 10 mil años al menos, la papa es parte de la dieta en los andes y se cultiva desde hace más de 7 mil años desde Venezuela hasta Chile, sin hablar de Centroamérica y México en donde también es un cultivo importante desde el punto de vista socioeconómico, tanto que de la papa y el maíz depende la soberanía alimentaria en comunidades de América Latina.

La diversidad genética de la papa es fruto de miles de años de cultivo que ha dado decenas de variedades de papas frescas, cálidas, dulces, amargas, semiamargas, blancas, moradas, amarillas, largas, chicas, la mayor parte de las papas se destinan al autoconsumo y al trueque ya sea por otras variedades de papas o por diferentes alimentos.

El sistema producto papa gira en torno a las familias y sus tradiciones y festividades; también es parte importante del proceso de socialización y del sentido comunitario, la siembra y la cosecha se realizan en familia o con la participación de la comunidad. La papa es también un producto por el que giran festividades religiosas, tanto de la Iglesia católica como rituales paganos.

La papa transgénica es un peligro para la forma de vida comunitaria porque estudios realizados en áreas en las que se permitió la siembra de papa transgénica, los efectos en los cultivos de la región provocaron una reducción significativa en la productividad así como la propagación de plagas resistentes a los tóxicos y fumigantes.

Los efectos en la salud humana ya se empiezan a manifestar con el aumento de la resistencia de virus y bacterias a antibióticos, así como efectos aún desconocidos en el medio ambiente y en la salud de las personas que residen cerca de los cultivos transgénicos. Está comprobado que la inclusión de proteínas que nunca fueron parte de la dieta humana y que se consumen a través de maíz y papas genéticamente modificadas, genera propensión a desórdenes fisiológicos e inmunológicos, aumentando los casos de alergias y cáncer.

Lo cierto es que con eso de que hay café, papas, maíz, uvas, carne y todo tipo de alimentos transgénicos, ya no sabes si volverse faquir o cultivar tus propios alimentos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: