sábado, 22 de octubre de 2016

8195. MEDITACIÓN PARA TRANSFORMAR EL MUNDO.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Meditación para Transformar el mundo.

El orden social a cambio de libertad es un mal trato.
Marqués de Sade.


Ya se sabe que uno de los aspectos más oscuros del fascismo es el culto a la muerte, no sólo es la imagen, la apariencia y la grandilocuencia gestual y verbal, la muerte está en el trasfondo del fascismo, y contra lo que se cree, el fascismo no ha muerto, sigue vivo y amenazante y ahora con más poder que nunca. Los que impulsan hoy el fascismo del siglo XXI, son los mismos que promueven una guerra tras otra, son los Señores de la guerra y la muerte.

Sólo el poder del amor, la no violencia,  podrá contrarrestar la fuerza brutal de la cultura de la violencia y la muerte que se promueve desde los centros de poder, pero ese es el marco filosófico, en lo económico, la cooperación y la producción sustentable y en lo social, la democracia directa, no la farsa democrática de los partidos políticos, la llamada “partidocracia”, son las alternativas para evitar el colapso de la humanidad y el comienzo de una edad oscura, otra más.

Algunos maestros han enfrentado el culto a la muerte con el poder del amor y la no violencia, Cristo, Martin Luther King y Mahatma Gandhi, están entre los que más influencia han dejado en la humanidad.

Otro de los grandes Maestros fue sin duda Siddhartha Gautama, el iluminado, El Buda que vivió 600 años antes de Cristo. Para Buda el sufrimiento es una realidad que no se puede ignorar, pero hay un camino para llegar a la iluminación, al nirvana, ese camino requiere sabiduría, conducta ética y entrenamiento de la mente (o meditación).

El camino que Buda propuso tiene ocho senderos por lo que se le llama óctuple: visión, pensamiento, hablar, actuar, meditar, esforzarse, estar presente o consciente, despierto. Por cierto que la meditación cada vez gana más adeptos. Lo mismo que el budismo original y la mayoría de sus ramificaciones, el budismo es no teísta, no afirma ni niega la existencia de Dios.

Precisamente una de las formas de combatir la violencia, hija de la cultura de la muerte, es la no violencia, es decir la paz, pero la paz que viene desde adentro del ser. Ese estado interior de paz no es fácil de lograr. La mente se compara con un mico hiperactivo que salta de un lado a otro sin parar un segundo.

El pensamiento debe someterse a una rígida disciplina para que de frutos, es verdad que pensar es un poder que despliega energías invisibles que afectan nuestro entorno y nuestro interior, por eso para los dictadores es importantísimo controlar el pensamiento de las masas, imponerles creencias limitativas y una forma de vida en donde la inevitable competencia lleva a la lucha. Es la lógica, el espíritu del capitalismo monopolista, una serpiente que se come su cola, es decir que lleva a la autodestrucción de la civilización.

La meditación lleva al despertar, el despertar es la iluminación. La meditación es eficaz en la labor de crear la paz. Se ha demostrado que la meditación trascendental de un determinado grupo de personas, unidas por el mismo ideal, influye en la reducción de las estadísticas de violencia y crímenes.

Un experimento de meditación grupal que se realizó en el penal de Apodaca, en el norte, logró reducir el nivel de violencia en el penal. El penal de Apodaca retiene a los reos más peligrosos del Estado. El proyecto lo realizó Madame Madhavi con 720 internos, más custodios y administrativos. Tan efectivo resultó el proyecto que productores de Nueva Zelanda pasaron 24 horas en el penal para realizar el documental Choice, cuyo tema central es el poder de la paz interior para transformar el planeta. El filme se estrenará en la cadena Cinépolis, muy pronto.

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