miércoles, 26 de octubre de 2016

8209. CADA QUIEN SUS CENIZAS.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Cada quien sus cenizas.

Si el espíritu es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu será verdaderamente divina.
Aristóteles (384 AC-322 AC)
Filósofo griego.

La prohibición de esparcir o guardar en casa la ceniza de los difuntos de la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Iglesia católica por lo menos ha causado polémica. Un sociólogo que conoce a los mexicanos y su posición ante los dogmas y mandamientos  de la Iglesia afirmó que la prohibición no tendrá eco en la mayoría de católicos. La prohibición impuesta por el Vaticano es considerada como un paso atrás en la corriente renovadora de la Iglesia que encabeza el Papa Francisco.

La Rayuela de La Jornada sintetiza el análisis de millones de mexicanos sobre la prohibición del Vaticano: “Las cenizas al viento o guardadas en casa no dan dinero a la pesada maquinaria vaticana. Ahí descansa su absurda amenaza”. Entonces, ¿todo es por dinero? ¿De eso se trata? ¿No puede una persona decidir libremente qué hacer con sus restos mortales?

Qué hacer con los restos de los muertos no es poca cosa por muchas razones. En primer lugar está la creciente carencia de territorio. Nuestros amigos de la comunidad de Ario de Rayón lo saben, el cementerio de la comunidad ya es insuficiente; en China también lo saben, tanto que en el gigante asiático se fomenta la cremación de los cuerpos de las personas que han muerto dando un estímulo económico a la familia. La razón de esta política de Estado, lo mismo que la de procrear sólo un hijo o hija por pareja, es que la tierra cultivable y para otros usos es cada vez más escasa, esto no les importa a los prósperos fraccionadores que sepultan miles de tierra cultivable en nuestra región, tampoco le importa a las autoridades de los tres niveles.

Fue hasta 1963 que el Vaticano permitió la cremación de los cuerpos de los muertos, siempre que no implicara la negación del dogma de la resurrección. Para justificar su postura la Iglesia afirma que esparcir las cenizas o conservarlas en el hogar es fomentar doctrinas ajenas a la doctrina católica, por ejemplo la idea de que al morir el alma del ser humano se une al Universo o que las cenizas retornan a la Madre Tierra (Pacha Mama). Cada vez más católicos prefieren la cremación y esparcir las cenizas, no sólo por razones religiosas, también por razones económicas o ecológicas.

Específicamente la Iglesia afirma que la prohibición se debe a la creciente penetración de ideas panteístas, que  se han propagado con la Nueva Era; el autor del documento que sustenta la prohibición, el cardenal Gerhard Mueller, expresó en relación a la prohibición de permitir que los familiares conserven las cenizas en casa: El cuerpo muerto no es propiedad privada de los parientes, es más bien un hijo de Dios que forma parte del pueblo de Dios. Tenemos que superar este pensamiento individualista.

Una propuesta indecorosa es la de una vieja película: “Cuando el destino nos alcance”, basada en la novela “Make Room!, Make Room!” de Harry Harrison, en la película los restos de los muertos se utilizan para fabricar galletas Soylent Green con las que se alimenta al pueblo. En ese tiempo futuro que está muy próximo a nuestro presente, es legal la eutanasia no sólo como salida a una situación de sufrimiento del enfermo incurable, sino la muerte voluntaria. La propuesta es razonable, utilizar la materia orgánica para alimentar a las masas en un entorno en donde los alimentos naturales y saludables son escasos y están destinados a la élite política y militar que gobierna con métodos fascistas, es razonable a los ojos de la dictadura. A los rebeldes que oponen al gobierno se les somete por la violencia con enormes máquinas, como si fueran animales, el destino de los revoltosos es el mismo: convertirse en galletas.

Desde el punto de vista teológico el cuerpo es templo de Dios, pero una vez que la parte divina se separa del cuerpo, ¿Qué queda?, un puño de Tierra y como se dice los  miércoles de ceniza, polvo eres y en polvo te convertirás. Entonces, ¿porqué tanto interés en un puñado de polvo?

La tradición del día de los muertos en nuestro país y en nuestro Estado es muy poderosa, este es otro punto de reflexión. Pero no se trata sólo de razones religiosas y económicas (conservar la tierra cultivable debería de ser una prioridad) la libertad también está en juego. La impresión de que detrás de la prohibición del Vaticano hay poderosas razones económicas (más dinero en las arcas vaticanas) cada vez se expande más, así que está, como muchas otras prohibiciones que violan la libertad personal, está condenada al fracaso.

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