jueves, 27 de octubre de 2016

8212. CULTURA BÉLICA, CULTURA DE PAZ.

Reporte Z.

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Cultura bélica, cultura de paz.

La paz exige cuatro Condiciones esenciales: verdad, justicia, amor y libertad.
Juan Pablo II (1920-2005)
Papa de la Iglesia Católica.

Hace aproximadamente dos años, en la conmemoración de los 100 años del inicio de la primera guerra mundial, el Papa Francisco afirmó que quizá se pueda hablar de una tercera guerra mundial, que se realiza “por partes”, con crímenes, sacares y destrucciones. El Papa afirmó que “la guerra es una locura” que destruye todo, “hasta la relación entre hermanos, y lo más hermosos que Dios ha creado, el ser humano”.

En esa y otras ocasiones el Papa Francisco se refirió a un grupo que opera “en las sombras”, a quienes llamó “Planificadores del terror”: El Papa no lo mencionó, pero cada vez más personas saben que en ese grupo que se conoce como los Illiminatti, los Señores de la Guerra, el Club Bilderberg, convergen “intereses, estrategias geopolíticas y codicia de dinero y poder”, como lo señaló el Papa.

En esa ocasión Francisco dirigió sus críticas hacia uno de los aparatos dominados por los Señores de la guerra, la industria, el comercio de armas, que además de generar billones de dólares en ganancias cada año, mantiene el control militar y de los aparatos de decisión y vigilancia de Estados Unidos y Europa.

No sólo el Papa ha revelado una realidad que se mantienen en las sombras: que vivimos en un planeta en guerra permanente y que esa violencia que se extiende por el mundo llevará a la destrucción de la civilización y de la humanidad, tarde o temprano. La cultura bélica se extiende imparable por todos los medios y en nombre de cualquier argumento. En nuestro país la guerra se inició en nombre del combate a las drogas y a los narcos, pero ni las drogas se acaban ni los narcos, al contrario, lo que aumentó fue el número de víctimas y de desplazados por la guerra.

La cultura de la muerte ha penetrado la conciencia humana por lo que el primer paso es re-programar la conciencia humana, domesticada-programada para la guerra. El Papa así lo señala en la encíclica Laudato Si, pero además de la reprogramación tendrá que haber una acción consciente y dirigida a la transformación de la realidad.

Un paso necesario hacia la paz es la toma del poder político. Para liberarse los  ciudadanos deben recuperan su poder político y dirigirlo contra el sistema llamado Partidocracia o Dictadura Perfecta, como afirmó el premio Nobel de literatura, el peruano nacionalizado español, Mario Vargas Llosa.

La paz será posible cuando los grandes males de nuestro país, el Pacto de impunidad que alimenta la corrupción,  la desigualdad y la simulación de los partidos políticos terminen. Pero esperar que los partidos renuncien a su poder y a los privilegios y miles de millones de pesos que representan los votos de los mexicanos, es inocencia.

La paz comienza en el corazón, eso es lo que significa el llamado del líder de la Iglesia a transformar nuestra conciencia belicista a conciencia de amor universal.

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