jueves, 10 de noviembre de 2016

8260. TRUMP Y LA CRISIS DE LA DEMOCRACIA NEOLIBERAL.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Trump y la crisis de la democracia neoliberal.

La ambición suele hacer traidores.
Cristina II (1626-1689).
Reina de Suecia.


Una conclusión en relación al triunfo de Donald Trump podría ser que cualquiera puede ser presidente en estas agonizantes democracias, si tiene suficiente dinero para escalar en un partido político y comprar la candidatura y los votos necesarios.

Que sujetos como Ronald Reagan, George Bush y ahora Trump pongan en jaque a medio mundo es síntoma de una grave enfermedad que aqueja a las democracias. ¿Cómo es posible que una sola persona provoque tal caos? La crisis de la democracia es la crisis del neoliberalismo; “democracia”, palabra cuyo significado “el poder del pueblo” apenas se recuerda en los tiempos actuales que podrían ponerse peores de lo que ya están.

Ganó el miedo, estrategia de no pocos políticos y partidos sin escrúpulos que hacen cualquier cosa por llegar o mantener el poder. Trump utilizó la estrategia del miedo, el miedo a caer en la pobreza que se extiende por el territorio de Estados Unidos en donde el Club del 1 % controla un porcentaje considerable de la riqueza no sólo de Estados Unidos sino de medio planeta, el miedo al desempleo que se atribuyó a los migrantes y en especial a los mexicanos, ¿cómo es posible? Nos preguntamos.

Las múltiples expresiones de incredulidad que se escuchan en boca de la gente ante el triunfo de Trump, tanto gente de la calle como en los medios, radio, prensa, televisión, expresiones de gente pensante, revelan la sorpresa ante un hecho que era posible, que estaba dentro de las posibilidades, antes de la elección había un empate técnico, y se creía que los “hispanos” votarían en masa contra Trump, a pesar de las evidencias se mantenía un cierto optimismo de que Hillary ganaría.

La ignorancia de las masas que siguen a Trump e Hillary es otro factor que hay que considerar para explicar la debacle.

Por cierto, igual es posible la pesadilla de una tercera guerra mundial, en la que nadie cree hasta que ocurre pero que es parte de la lógica del capitalismo: las bombas se hicieron para usarse.

¿Qué hacer? La única salida para la democracia es recuperar el sentido de la palabra y trabajar para que el poder del pueblo sea algo más que una expresión utilizada por los demagogos.

En Estados Unidos quedan toneladas de basura electoral, la resaca de una contienda en las que los candidatos se lanzaron acusaciones que ya quisieran el Chapo Guzmán y compañía y una sociedad profundamente dividida.

El entorno es desesperanzador, lo era antes de la elección, lo es ahora; la violencia policiaca contra los negros, la creciente desigualdad, el temor del terrorismo, la amenaza de las crisis económicas recurrentes y el embate contra las comunidades indígenas no alientan la esperanza.

¿Dónde están los grandes espíritus que iluminaron el camino de la humanidad?

¿Por qué la democracia se encuentra en lo que parece una fase terminal? ¿Por qué los Señores de la guerra cierran los caminos de la paz, de la concordia y del progreso? ¿Porqué los pueblos son incapaces de sacudirse las tiranías?

¿Por qué la desmedida ambición de poseer nos ha llevado a esta locura? ¿Qué hacer para recuperar el sentido, la razón y la paz?

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