martes, 15 de noviembre de 2016

8274. REENCUENTRO DE PIRENI JIMPANI, POR UNA NOBLE CAUSA.

Reporte Z


Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Reencuentro de Pireni Jimpani, por una noble causa.

Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos.

José Martí (1853-1895) 

Político y escritor cubano.


Apoyar a la Asociación Civil contra la Esclerosis Múltiple es el motivo por el que el grupo Pireni Jimpani se reunirá este sábado en el Teatro Obrero a partir de las 20 horas. Al comprar el boleto para el concierto se apoya a la mencionada asociación. Pireni Jimpani es un grupo de música latinoamericana que nació a finales de la década de los años 70s en la Preparatoria Federal por Cooperación, los hermanos Andrés y Arturo Martínez congregaron a un grupo de jóvenes preparatorianos que comenzaron a tocar en la prepa y en otros espacios culturales y universitarios.

Recuerdo a Andrés y a su hermano Arturo deambular por el patio de la prepa con sus quenas, sus charangos y guitarras. Mi compa Nacho Sánchez se unió al grupo y comenzó su carrera como músico que consolidó con sus estudios en el Conservatorio de las Rosas, de la ciudad de Morelia.

Músicos, verdaderos artistas como el inolvidable Miguel Sevilla (q.e.p.d.) formaron parte del Pireni Jimpani que cumple casi 40 años de vida, con algunas etapas en las que el grupo desapareció de escena, para volver más tarde porque la música es como un gusanillo roedor que nos empuja a cantar las viejas canciones en las que manifestábamos nuestra indignación.

He tenido el privilegio de ser testigo presencial del nacimiento y evolución del grupo, desde la prepa en 1977, hasta los viajes a Taxco, Guerrero, la mágica tierra de los Martínez, hasta los 7 mil kilómetros recorridos para llegar a los trabajadores del sindicato de los trabajadores del acero en Hammond, Illinois, en Estados Unidos. Ese viaje fue posible por otro compañero de sueños que se adelantó en el viaje al otro mundo, ”El Bañao” Alejandro Álvarez, artista originario de Tangancícuaro, hizo las gestiones en el sindicato en el que ocupaba un lugar especial.

En 1989 me integré al grupo, no por mis virtudes musicales, sino por mi perseverancia para enfadar a Andrés y Arturo que finalmente me recibieron en el grupo junto con el Dr. Pahuamba, mi compa Nacho Sánchez y Miguel Sevilla, hijo del Juglar del Rock zamorano del mismo nombre, mi querido Miguel Sevilla Romero.

El sábado será un gran día, amigos de toda la vida nos reencontraremos para decir una palabra y cantar las canciones de los indignados que no podemos aceptar un mundo en el que, como decía León Felipe, la justicia vale menos que el orín de los perros. Ni Trump, Ni Peña, ni la policía y sus perros nos quitarán la esperanza, por eso es importante seguir nombrando la utopía, seguir soñando con un mundo en el que sea posible solucionar los problemas con palabras, con imaginación y buena voluntad, no a balazos.

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