martes, 22 de noviembre de 2016

8301. LA RELIGIÓN COMO SALUD... ¡O ENFERMEDAD!

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

DE OLVIDOS

A la distancia inclemente y cierta
capaz de doblegar la memoria y esperanza,
antepongo mi fe en ti casi ciega,
antepongo eso que llamamos nostalgia;
distancia al fin, olvido y riesgo
todo junto me parece un buen pretexto,
un aliciente para seguir bregando,
amor a la  distancia, amor de vez en cuando,
de tanto recordarte casi dueles,
amor de cada día, pasión de tanto, y tanto.

eliseo.

Con las elecciones y cambio de gobierno en los Estados Unidos se está despertando esa horrible enfermedad llamada fanatismo religioso; un cáncer que ha corroído a la humanidad desde sus primero tiempos en grupos relativamente estables, con los que se inicia propiamente la vida en sociedad.

Como lo hemos comentado, y cualquier persona con la más elemental formación cultural lo sabe, la religión es una de las actividades más antiguas que inventó el ser humano social. Es un fenómeno que resume su incapacidad para controlar el conocimiento que escapa a sus posibilidades; pero ojo... ¡es un invento humano...! vamos, prácticamente nunca ha existido un ser ante los ojos simples más allá de la tierra posible de mostrar como prueba de que hay algo más allá de esta vida. De esta forma cada cultura fue inventando una idea de cómo debería ser su figura poderosa capaz de resolverle lo imposible: Que llueva o deje de llover; que haya mucha caza, que significa comida; que los enemigos sean derrotados por sus armas y con el apoyo de esa imaginada fuerza todo poderosa.

Sin duda, cada cultura ha creado o inventado sus deidades o dioses, se ha imaginado un mundo diferente por la simple razón de que no logra apropiarse plenamente de su vida y razón de ser. Lo que usted vio en estas elecciones en los Estados Unidos es una demostración de la fuerza de la ignorancia y el fanatismo religioso; fuimos testigos de cómo los grupos de raza blanca más pobres se refugiaron en la idea de la superioridad de raza emanada en la tesis de que los blancos son superiores; cada día, y sobre todo cada domingo, los templos de las múltiples sectas religiosas que abundan como hongos en ese país se convirtieron en escenarios de promoción política, donde los ministros de cada secta o iglesia le recordaron a la gente racista y blanca lo infinitamente ingenuos e ignorantes que son, pero eso sí, muy a modo para apoyar al nada agradable Trump. De esa forma los manipularon de tal manera que se convirtieron en lo que son todos esos seguidores fanáticos que renuncian a pensar en relación a su incapacidad por generar certezas en relación a la idea en que han creído; en el caso católico le llamamos Dios; en otras religiones monoteistas (musulmana y judía) cada quien se acomoda para manifestar su temor a lo desconocido y se suma a esa ofensiva comparación de ser "oveja" o borrego, según sea el caso de determinada idea no real; solamente ideal.

Esto que llevó al triunfo al señor Trump, lastima a la humanidad, sus consecuencias no son agradables, nos indican que cada vez tenemos más borregos y menos personas pensantes, que cada vez tenemos más personas sin fe en si mismas que se inventan una falsa fe en la religión; no olvidemos que quienes no tienen fe, regularmente se agarran a los símbolos que cada religión le imponen como castigo ante su ignorancia y sentimiento de abandono. Por ejemplo en los musulmanes, vemos a los alienados bajo la forma de kmizases, manipulados emocionalmente para, incluso morir por su idea de lo divino... matando a todas las personas posibles que no piensen como ellos... ¡que no estén alienados como ellos (aborregados)!

Vemos el caso de los judíos extremos que celebran cada que muere un palestino y su reacción es agradecer a "Su divino", por el favor supuestamente otorgado; igualmente lo podemos ver en nuestra nada gloriosa religión católica, donde en tono de broma, se dice... puedes joderte a quien quieras en toda la semana... pero eso sí, el domingo sin falta confiésate, da una buena limosna... ¡y listo, a seguir jodiendo a quien se deje...!"; por eso,  los "católicos decentes" se la pasan rezando, metidos en los templos, o en sus habitaciones, de esta forma suponen que logran tener eso que realmente no tienen... fe en sí mismos, fe en la vida... fe en lo que son. De ellos se dice que son personas perdidas en sí mismas, y luchan por reencontrarse, se les puede ver metidas en los templos... comulgando a la menor provocación, santiguándose en cada templo que se les aparece en su paso; y culpando a los demás de su incapacidad de entenderse; por desgracia es casi imposible  analizar con ellos estos temas; son irascibles, alienados, a veces ignorantes de lo básico: el principio y fin de la vida, y hoy, con el triunfo de Trump, se constata... ¡son igual muy peligrosos si se les trata de explicar su error!

Recuerde,  el día que cada sociedad se inventó una religión y sus dioses míticos, se demostró a si mismo su incapacidad para vivir sin temor; desde entonces vive con dolor, esperanza y temor cada momento; desde ese momento dejó de ser libre y se abrazó a una idea que se  le  inculcó justo cuando no puede defenderse de las instituciones que se lo endilgan... ¡en su infancia!

Desde entonces, el ser humano  no ha sabido lo que es vivir sin temor, siempre espera que algo divino se encargue de su vida; el problema es que en esta ocasión, las sectas religiosas blancas se encuentran engalladas con el triunfo de un  racista, que tendrá en sus manos los botones atómicos para hacer pedazos la tierra  si  "SU Dios se lo ordena."

A ese nivel de imbecilidad hemos llegado. Recuerde que los grandes imperios han caído, entre otras cosas por su nivel de incapacidad por aceptar que la idea divina es solo eso... una idea de lo imposible... Así se derrotó a sí mismo el imperio Azteca y se le impuso una cruz y una idea diferente de Dios... a nombre de la rapiña española.

Casi 500 años después, Trump nos recuerda el poder de la ignorancia y los vacío de fe de esas manadas de ovejas que se encierran en sus temores esperando que nuevamente algo divino los rescate... ¡desde luego nunca ha sucedido... no será la excepción!


Le abrazo con cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: