miércoles, 30 de noviembre de 2016

8333. APLAUSOS DE LAS VISTAS.

Por el Sr. López.
Periodista critico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Aplausos de las vistas.  
El Presidente de México viajó ayer a Cuba para participar por la noche en los funerales de Fidel Castro. La oficina de la presidencia emitió un comunicado que aparte de lugares comunes y frases de circunstancia, dice: “(…) el gobierno de Castro Ruz se caracterizó por buscar mejores condiciones de vida para el pueblo cubano, en especial en materia de educación y salud (…) es un paradigma del pueblo cubano”. Bueno.

Asistieron a la ceremonia los presidentes de Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Colombia y Panamá; también los de Zimbabue, Sudáfrica, Kenia, Guinea Ecuatorial, Namibia, y Cabo Verde; siete primeros ministros del Caribe; y mandaron representantes, Uganda, Argelia, Mozambique… y España.   

Entre los que no fueron a la ceremonia (nota de ‘The New York Times ‘), están, Vladimir Putin, de Rusia; Barack Obama de los EUA, ni el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau; tampoco los grandes aliados de Castro, China e Irán.

De Europa, excepto el primer ministro de Grecia (Alexis Tsipras), nadie fue, porque andaban todos muy ocupados,  aunque también puede ser (mal pensado que es uno) que sea porque la Unión Europea, suspendió la colaboración económica con Cuba, que (reza la declaratoria del 7 de diciembre de 1998): “Sólo será posible cooperar plenamente con Cuba si mejora la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales”, solo que sea por eso.

Acá, en cambio, por la tendencia a la baba solidaria y políticamente correcta, nuestra Cámara de Diputados ayer guardó un minuto de silencio por Fidel, “figura emblemática para Cuba”. ¿Emblemático Fidel?, porque emblemático es lo significativo, lo representativo… y Cuba no es Fidel.

Se debe respetar el duelo de la familia del fiambre, de los que lo hayan querido y estimado, pero de eso a elevarlo al Olimpo de los grandes hombres, no. Eso no. Eso es posible solo gracias a lo fácil que se olvidan las cosas.

Fidel tomó el poder cuando Cuba era el país de Latinoamérica con más automóviles por habitante; cuando su industria ganadera estaba detrás sólo de  Uruguay, Argentina y Brasil (0.9 reses por habitante, lo que da para algunos filetes por cabeza). Cuando Castro se apropió de Cuba, era el octavo país del mundo en ingreso per cápita de obreros industriales (el séptimo era Noruega); el campesino dedicado a la caña de azúcar, tenía el séptimo ingreso per cápita del mundo (el resto de los trabajadores agrícolas, eran pobres, sí, pero ganaban en dólares actuales más o menos 9.16 por día, que es más que el salario mínimo de México, hoy); las zafras de caña de azúcar andaban entre 6 y 8 millones de toneladas por año; la zafra 2015-2016, llegó con pujidos a 1.2 millones, cercana a la de 1894 (1894, léale bien). Hoy, el salario promedio en Cuba es el más bajo del mundo (25 dólares mensuales), y según el Índice Mundial de Pobreza, en Nigeria, el país más pobre del África, el salario medio mensual es de 731 dólares.

Fidel les deja Cuba, según la ONU, como una de las economías que menos han avanzado en el mundo en los últimos 50 años. Se las deja en compañía de Jamaica, Nicaragua y Haití. Y según el Banco Mundial, su PIB anual (62 mil 705 millones de dólares), es casi igual al de Libia (63 mil 360), lugares 62 y 63 del mundo.

La Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), en diciembre de 2006, informó que Cuba es el país con menos acceso a Internet de América Latina, y el tercero peor en el mundo en cuanto a telefonía celular.

Esto no son condiciones mejores de vida, señores de la presidencia de la república. Ni es emblemático de Cuba, señores diputados. A ver si se informan antes de declarar.

Dejando tanto número de lado: Fidel canceló toda la prensa y en Cuba es delito ser opositor al gobierno y no hay partidos políticos.

Para que se haga una idea de los alcances de Fidel: en diciembre de 1969 prohibió celebrar la Navidad y así estuvieron hasta 1998, cuando (seguramente por la edad), ya se autorizó otra vez; así es la cosa en la Cuba de Fidel.

Fidel tomó el poder en 1959 junto con los guerrilleros universitarios del Segundo Frente del Escambray y en 1959 mismo, los borró. Ya luego, mató a Camilo Cienfuegos, uno de sus principales comandantes de él, de los que anduvieron en la sierra, y a otro, importantísimo, Huber Matos, lo mandó a la cárcel 20 años. Cuba era para él, para Fidel.

También ejecutó a  los comandantes que combatieron con él, Humberto Sorí Marín y William Morgan; para mediados de los años 60, tenía en la cárcel a 60 mil cubanos. En la década de los 80, según Amnistía Internacional, liberó a 20 mil presos políticos. Luego, en 1989 mandó fusilar al general Arnaldo Ochoa, Héroe de la República de Cuba, quien iba a ocupar el cargo de jefe del Ejército de Occidente, y al coronel Tony de la Guardia, por cargos de narcotráfico jamás aclarados y muy poco creíbles en una isla sometida al control policiaco de Fidel (en Cuba dicen que fueron celos y miedo de su enorme prestigio, concretamente porque Ochoa tenía buena relación con Gorbachov y creía en la necesidad de aplicar reformas en Cuba… sí, chucha: al paredón).

De 1964 a 1968, funcionaron las Unidades Militares de Ayuda a la Producción, que eran campos de trabajos forzados para homosexuales, religiosos y jóvenes cuyas familias trataron de sacarlos de Cuba. En 1968 canceló esto, pero nomás lo pasó al ejército, como segundo esquema de reclutas del servicio militar obligatorio (bien documentado en el documental ‘Conducta Impropia’).

La súper campaña de alfabetización de Fidel, habría que matizarla: él recibió a Cuba, según la ONU, con un 18% de analfabetos, no el 40% que él afirma.   

En 1971, Fidel ordenó fueran prohibidas las obras de Jean Paul Sartre, Eugene Ionesco, Samuel Beckett, Harold Pinter, Jorge Luis Borges y otros escritores fueron prohibidos y José Lezama Lima.

El 13 de julio de 1994, mandó hundir el remolcador "13 de Marzo", en que algunos cubanos huían de la isla hacia Florida. Murieron más de 40 personas, entre ellas 23 jóvenes y niños.

En febrero de 1999, la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (parlamento unipartidista) aprobó una ley que condena a 20 años de prisión al que dé información desfavorable sobre Cuba.

El Comité de Protección al Periodista revela que la Cuba de Fidel es el segundo país del mundo con mayor número de periodistas encarcelados, después de China.  

Han condenado al régimen de Castro por violaciones a los derechos humanos la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, la organización holandesa Pax Christi, la Sociedad Interamericana de Prensa, Human Rights Watch, Amnistía Internacional,  Reporteros Sin Fronteras y el Comité de Protección a los Periodistas.

Actualmente permanecen encarcelados 400 prisioneros políticos. Las Damas de Blanco, madres, esposas e hijas de prisioneros políticos galardonadas con el Premio Sajarov del Parlamento Europeo, fueron y son hostigadas, por pedir pacíficamente la libertad de los encarcelados. El líder del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá Sardíñas, también galardonado con el Premio Sajarov, murió de manera muy sospechosa el 22 de julio del 2012… otra pinta al tigre.

Cuba es una dictadura. Fidel fue un dictador. Raúl es un dictador. El pueblo cubano vive bajo condiciones inaceptables. Eso no es para reconocer ni honrar. Nuestro Presidente no debió ir a honrar sus restos, que para eso tiene a la señora Ruiz Massieu.

México y muchos otros países debemos explicaciones a un pueblo que sufre entre los aplausos de las vistas.

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