jueves, 1 de diciembre de 2016

8342. TRAGEDIA SACUDE AL PLANETA FÚTBOL.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI


Tragedia sacude al planeta fútbol.


---El avión en que viajaba el club Chapecoense se desplomo 15 kilómetros antes de llegar a su destino

---El equipo sensación Chapecoense de Brasil, era conocido como “el Mata Gigantes de Sudamérica”

---Se dirigía Medellín, Colombia, a disputar el título de la Copa Sudamericana contra Atlético Nacional, actual Campeón de la Copa Libertadores

---Murieron 71 personas entre  jugadores, cuerpo técnico, tripulantes y periodistas

---Sobrevivieron 6 personas; el hijo del entrenador del equipo, Matehus Solari, bajó del avión en el último minuto porque olvidó su pasaporte.

La tragedia.


La tragedia estremeció al planeta fútbol, 71 personas, entre futbolistas, cuerpo técnico, directivos y tripulantes de un avión perecieron en un accidente, en Colombia. La aeronave que trasladaba al cuerpo técnico y jugadores del equipo Chapecoense se desplomó a 15 kilómetros de llegar a la ciudad sede del juego, el pasado lunes 28. El equipo de fútbol Chapecoense de Brasil, se dirigía a disputar la final de la Copa Sudamericana ante el poderoso equipo colombiano Atlético Nacional de Medellín, nada menos que el campeón de América por ser el actual campeón de la Copa Libertadores.

El trágico accidente conmocionó a todo el mundo, en especial al planeta fútbol. Las manifestaciones de duelo y solidaridad se multiplicaron, desde los más humildes equipos llaneros, hasta los clubes más importantes del mundo expresaron su dolor y solidaridad. Sobrevivieron a la tragedia tres jugadores de Chapecoense: Alan Ruschel, Hélio Neto y Jakson Follman, los otros sobrevivientes son Ximena Suárez (azafata), Edwin Tumiri (técnico de la aeronave) y Rafael Henzel (periodista).

Breve historia del club
Chapecoense fue fundado en 1973, su sede está ubicada ciudad de Chapecó, una ciudad pequeña con una importante producción agrícola e industrial por lo que a pesar de su tamaño es una ciudad importante de Brasil, se encuentra en el estado de Santa Catarina, en el sur del país, cerca de las fronteras con Paraguay y Argentina, donde viven aproximadamente 200.000 habitantes.


Chapecoense es un club modesto que se elevó a la gloria de la mano del entrenador Caio Júnior, un motivador que logró darle al equipo un estilo agresivo y vertical y que transformó la sede del equipo, la Arena Condá, en una fortaleza infranqueable en donde el Chapecoense se mantenía invito en los dos torneos internacionales en los que participó.

Dicen algunas cabezas de la prensa: “Chapecoense iba por la gloria y la muerte los sorprendió”; “Chapecoense sorprendió al mundo y la muerte los sorprendió a ellos”, “Chapecoense, el Mata Gigantes de Sudamérica”; las  cabezas de las notas de prensa son elocuentes porque en realidad el equipo se convirtió en “La Cenicienta” del fútbol brasileño y sudamericano con su sorprendente estilo de juego y determinación.


El equipo Associação Chapecoense de Futebol nació hace sólo 43 años, logró llegar de la  cuarta a la primera división en sólo 6 años.  Nacido en una tierra en donde el fútbol nunca  había destacado, el Chapecoense es la fusión  de dos clubes  que se unieron en 1973,  Atlético de Chapecó e Independiente Futebul  Clube.


La producción agrícola y una floreciente industria de embutidos son las fuentes de riqueza de la ciudad  en donde nació el club Chapecoense que desde el año 2006 comenzó a sumar títulos a nivel estatal y nacional hasta que en 2013 se consolidó en el Campeonato de la Seria A.


En 2015 venció a su rival paraguayo Ponte Preta y Libertad de Paraguay para enfrentar a otro equipo no menos poderoso, el River Plate,  lograron vencer también al Independiente, los dos grandes equipo de Argentina. También eliminaron al Junior de Barranquilla de Colombia y al equipo favorito del Papa Francisco, San Lorenzo, también de Argentina.

Milagrosamente Matehus Solario, hijo del entrenador, Caio Junior  salvó la vida.

El estratega del club que sorprendió al mundo se llamo Caio Júnior, de 51 años, fue entrenador del Palmeiras, Gremio, Goias, Flamengo, Botafogo, entre otros clubes. Desde 2016 es Director Técnico del Chapecoense.

Matheus Salori, su hijo (en la foto con su papá), no viajó con su padre a quien acompañaba siempre. Esta vez, perdió el vuelo porque olvidó su pasaporte.

Después de la tragedia salieron a la luz historias de los sobrevivientes del avionazo y de los jugadores que se quedaron en tierra y por diversas circunstancias, salvaron la vida. Es el caso del portero Nivaldo, veterano que estaba por celebrar su partidos de despedida contra Atlético Mineiro. El director técnico Caio decidió que no incluiría en la plantilla que viajó a San Paolo al veterano arquero, otra decisión trascendental fue cambiar el itinerario ya que el equipo decidió volar a Medellín directamente de San Paolo.

Las últimas palabras del piloto:
“Estamos en emergencia” La prensa sudamericana publicó las últimas palabras de Miguel Alejandro Quiroga, piloto de la aeronave, un avión Lamia 2933. Le hablaba a la operadora del Aeropuerto para pedir ayuda:

-“Estamos en emergencia de combustible señorita. Por eso le pido de una vez puerto final…”.

-“Necesitamos prioridad para la aproximación porque se nos ha presentado un problema de combustible”, reiteró el piloto.

Cuando la operadora desviaba otros vuelos, para preparar el aterrizaje del avión en estado de emergencia el piloto Miguel Alejandro gritó: “¡Lamia 2933 está en falla eléctrica total y también de combustible!”.

En el aeropuerto la operadora dio aviso de alerta al cuerpo de bomberos y solicitó la ubicación al piloto porque la aeronave no aparecía en el radar de la terminal aérea. Dio indicaciones para aterrizar y le pidió nuevamente que ubicara la altitud de la aeronave. Pero ya no hubo respuesta. Aquí la conversación:

–Piloto: “Lamia 2933 está en falla eléctrica total y también de combustible”.
–Operadora: “Bomberos alerta”
-Piloto: “Vectores señorita, Vectores a la pista!”.
-Operadora: “La señal radar se perdió señor; no lo tengo. Notifique rumbo”.
-Piloto: “Vamos con rumbo 3.6.0”.
-Operadora: “Le confirmo que aterrice por la izquierda con rumbo 3.5.0. Está a una milla del borde Rionegro. No lo tengo con la altitud Lamia2933”.
-Piloto: “9000 pies señorita. Vectores, Vectores”.
-Operadora: “¿Qué altitud tiene ahora?…”.

Chapecoaense, el matagigantes de Sudamérica, está de luto. Una tragedia, un accidente  que llenó de dolor  a decenas de familias brasileñas y cuyas causas están en proceso de análisis. Como sea las pérdidas humanas son irreparables, sólo queda pedir a nuestro Padre que reciba con amor y con un gran juego de fútbol a la comitiva del Chapecoense, que seguro coronará con éxito la final que ya se juega en el cielo.

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