miércoles, 7 de diciembre de 2016

8354. TODOS CONTENTOS.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Todos contentos.
Estelita era de las primas del lado materno y era la más bonita, con un defectito: era necia, pero muy necia, necia de ser imposible hacerla razonar, necia como las ganas de ir al baño. Cuando murió su mamá (mucho antes se había anticipado su papá como dictan los sabios cánones de nuestra madre natura: primero descansa el que más lo necesita, reprobable comentario contrario a la igualdad de género), Estelita tenía casi 30 de edad y para mala pata de sus cuatro  hermanos resultó que no estuvo de acuerdo en alguna de las disposiciones del testamento de la difunta. Después de meses de alegar con ella y tratar de hacerla entrar en razón, el primo Pepe (el que ya sabe, el más impresentable pero vivísimo), fue designado por todos para acometer esa labor de Hércules. El Pepe, que es un gandalla y que de la vida sabe todo, la fue a ver y le dijo a Estelita que sin duda tenía razón (no era cierto), que él le recomendaba un despachazo de abogados y que ya vería que los tribunales se la iban a conceder, aunque claro: podían pasar 30 o más años, pero era un asunto de ¡justicia! y no había que fijarse en el precio que hubiera de pagarse, pero ¡tendría justicia!, aunque mientras, el dinero estaría congelado en los bancos y las rentas de las propiedades, también, por lo que había que pensar en los gastos de mantenimiento… pero él vería que no le cobraran mucho los abogados para que no fueran a desatender el asunto. Se despidió haciéndola jurar que no se iba a dejar de los abusivos de sus hermanos. Resultado: al día siguiente, Estelita estaba en la Notaría firmando con sus hermanitos, a la voz de más vale un mal arreglo.

Uno que no tiene en el lomo la responsabilidad del Ejecutivo federal, puede opinar sin preocuparse mucho, a diferencia de los mártires del poder que conducen la nave patria. Por eso, ante tanta preocupación de que si don Trump va a atornillarnos a través de la renegociación del TLC, para acabar pagando el muro (con tal que no lo cancele y nos deje 10 millones de desempleados adicionales, extremo que de ninguna manera puede suceder… pero al Presidente lo acalambran), entonces se le sugiere respetuosamente que mejor le dé la razón a don Trump. Así, a lo pelón: -‘Tá bueno, Donald, yo pago tu barda –muerto el perro se acabó la rabia.

En lo que el Trump se muda a la Casa Blanca, que nuestro Presidente cite a conferencia de prensa con reporteros nacionales y extranjeros para anunciar a México y el mundo, que sí, que estamos de acuerdo en lo del muro en la frontera norte (norte de nosotros, sur de ellos… vaya a creer que la queremos en Canadá, ya ve que don Trump es mecha corta).

La razón (que sí es razonable), es que a los mexicanos nos conviene mucho que entre ambos países cuidemos el lindero (yo lo hemos comentado antes).

En esa conferencia de prensa, el Presidente tendría que explicar que México retiraría sus fuerzas armadas de la lucha contra la delincuencia organizada, para sellar la frontera con nuestras tropas (ni un grano de cocaína, ni una hojita de mota, ni una pildorita vaciladora, nada, cero drogas para los EUA y ni un migrante más, ni uno). Trump se echa su barda, la pagamos y no tiene que poner un soldado, un policía, ni un solo texano gatillo alegre a vigilar: nosotros nos encargamos de todo y lo que es más: también México se encarga de cuidar la pared y darle mantenimiento.

La razón es que don Trump va a necesitar a todas sus fuerzas armadas y cuerpos policiacos para primero, expulsar migrantes y luego, para someter a la población yanqui que se va a amotinar afectada por el síndrome de abstinencia que causará la repentina escases de drogas (80% de lo que se meten allá, llega de México, dice la OEA). No importa: la salud pública lo vale.

Por cierto, don Trump debe recordar lo que pasó en el apagón de Nueva York... usted no, porque es muy joven: la noche del 13 al 14 de julio de 1977, esa ciudad se quedó sin energía eléctrica: hubo saqueos y vandalismo en todos los barrios pobres y en 35 vecindarios de clase media y acomodada (ricos, pues); 35 manzanas de Broadway fueron destruidas; hubo 1,037 incendios provocados; distribuidoras de autos a las que les robaron los coches; 550 policías heridos; 8,276 detenidos que ya no sabían dónde guardarlos porque se saturaron las comisarías y acabaron poniéndolos en los subterráneos de la ciudad. Los daños se estimaron en centenares de millones de dólares y en las elecciones siguientes, cambió de manos el poder… por una noche sin suministro de energía eléctrica: ahora, imagIne qué va a pasar si poco a poco se van quedando sin suministro de lo que se meten, inhalan, fuman y se embarran en ese país. Imagínese  (son capaces de demoler la Casa Blanca).

Y lo de no cobrarle es también para que no le vaya a faltar dinero para financiar su campo que sin la mano de obra de los migrantes, va directo a la quiebra. La otra opción es que don Trump asigne a su industria agropecuaria a miles de GI’s (así le llaman a sus soldados los tiernos gobernantes yanquis: ‘Government Issue’, que la traducción no es ‘asunto del gobierno’, sino ‘proporcionado por el gobierno’)… y sí, va a tener don Trump que proveer de harto soldado a las grandes planicies y California, para recoger las cosechas que hoy levantan esos tipos infames que ¡sin documentos! cruzan su sagrada frontera para mancillarla trabajando por la mitad del salario de ley de allá.

A cambio de eso, la ganancia para México sería que los yanquis dejarían de vender armamento y parque a los delincuentes, lo que sería una buena parte de la solución de nuestro problema (porque a pedradas no van a enfrentar a nuestro ejército), para ni mencionar que podemos llegar a algún arreglo con don Trump sobre el dinero del narco que decomisaría de la banca de su país, porque es el sistema bancario de los EUA el principal lavador de dinero sucio del mundo (ahí busca por su cuenta las declaraciones del senador Levin, senador yanqui, claro). Y que de esa lana nos reponga lo del muro y todos contentos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: