miércoles, 21 de diciembre de 2016

8421. NAVIDAD SIGNIFICA QUE DIOS NOS AMA.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Navidad significa que Dios nos ama.

Honraré la navidad en mi corazón y procuraré conservarla todo el año.
Charles Dickens (1812-1870)
Escritor inglés.

(Con afecto para el Maestro GL Conrado)

Parafraseando a Einstein,  la Navidad se puede vivir como si todo fuera un milagro, como cuando éramos niños. Es cierto que todo cambió, la corriente consumista nos lleva a perder el sentido espiritual de la Navidad; la Navidad es un suceso que ocurre en familia, es la familia la que vive la Navidad con un sentido trascendente, pero de una trascendencia limitada a lo familiar o cuando mucho a lo local, pocos son los que viven la Navidad en sentido espiritual incluyente, social y planetario.

¿Dónde quedaron las tradiciones, los cantos, los aguinaldos? La Navidad se vivía en comunidad. Las posadas eran una fiesta comunitaria, por eso esperábamos ansiosamente la llegada del 16 de diciembre. Tal vez es que cuando eres un niño todo es mágico y no importa mucho los problemas, puedes enfocarte en el lado misterioso de la vida porque aún eres inocente y la inocencia es un requisito para abrir la puerta del misterio.

En ese tiempo un vecino, Roberto, regresaba de la universidad a pasar las vacaciones de invierno con sus padres, él  nos contaba historias que aprendió en los libros que leía; nos contó de jóvenes estudiantes que vivían en lejanos monasterios instalados en lo alto de las montañas más grandes del mundo, los Himalaya. Por las tardes los niños nos reuníamos en la calle, sentados en la banqueta mientras que Roberto nos contaba sus historias siempre de pie, no podía permanecer sentado, gesticulaba, movía las manos, iba de un lado a otro, hacía varios personajes, cada uno con su propia voz y su personalidad.

En otros países y en otros tiempos ser niño no era fácil, no es fácil, por ejemplo, dicen que en un lejano país llamado El Tibet, donde siempre hacía frío, los niños eran puestos a prueba sumergiéndolos inmediatamente después de nacer en las aguas heladas de un río, después de algunos segundos que para el bebé debían parecer eternos, el bebé es sacado a la superficie, si no sobrevive, no era apto para enfrentar los problemas de una vida dura en un entorno inhóspito.

Un día normal en  vida de los niños comenzaba a las cuatro de la mañana, lo primero era la meditación a la que dedicaban varias horas al día, después de la meditación y las oraciones de la mañana había que trabajar hasta la hora del almuerzo que consistía en unas papas cocidas un poco de sal y té. Después de trabajar limpiando el piso, lavando los trastos, lavando y alimentando a los animales, los niños estudiaban varias horas hasta que oscurecía.

¿Derechos de los niños? Ja, ja, en ese tiempo y en esos lejanos países no hay derechos, sólo trabajo y más trabajo, si es que quieres sobrevivir.

Para esos niños no había Navidad, ni Reyes Magos y muchos menos los visitaba para darles regalos el gordo que se viste de rojo. Para esos niños la vida era dura, pero valía la pena si querían llegar a ser algún día, seres iluminados con poder para realizar milagros como sanar a otros, o levitar, o volar, cosas que los hombres no podemos hacer normalmente, pero no olviden que lo más importante es el amor; el amor es más importante que volar, sanar a otros, levitar, hablar en lenguas, saberlo todo.

Por eso un niño que nace es un mensaje de amor, del amor de Dios a los hombres y si ese niño que nace es el hijo de Dios, ¿no significa eso que Dios nos ama? La navidad significa que Dios nos ama.

Poco a poco Roberto nos animó a compartir nuestras historias, y así comenzamos a participar en estas tardeadas en las que la semillita de teatrero que todos llevamos dentro comenzó a inquietarnos, Roberto fue la primera persona que dejó huella en mí y en los demás niños que nos reuníamos por las tardes, a contar historias, él fue mi primer maestro de teatro, pero el más grande ha sido sin duda el Maestro G L Conrado, cuya presencia en esta ciudad, y en mí, dejó huella.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por tu comentario a mí persona, estimado amigo Rafa.
    Filósofo y ex-alumno mío de TEATRO, hace ya muchos años.
    Tu servidor y amigo:
    GL Conrado.

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