sábado, 9 de enero de 2016

7128. COOPERACIÓN EN LA CIUDAD.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Cooperación en la ciudad.

Vida ciudadana: millones de seres viviendo juntos en soledad.
Henry David Thoreau (1817-1862)
scritor, poeta y pensador.


Los animales urbanos (zoon politikon de Aristóteles) somos seres extraños, pero sin duda nuestra principal característica es que somos muy dóciles. Cientos de años de condicionamiento ha dado resultado, poco son los que protestan y menos son los que se organizan y hacen de sus inconformidades un movimiento coherente.

Un amigo mío se define como animal urbano porque le cuesta trabaja renunciar a las comodidades de la vida de la ciudad, salir al campo para él es bueno, siempre que sea por caminos conocidos y seguros, y pensar en pasar una noche en el campo, expuesto al aire y a los animales nocturnos es para él impensable.

Los animales urbanos tenemos miedo hasta de nuestra sombra, y luego de la guerra fratricida de los gobiernos del PRIAN en México la vecindad se partió, los vecinos son unos desconocidos y si acaso un saludo es lo único que nos une. La inseguridad nos convirtió en individuos aislados, imposible ver en estos tiempos en la ciudad a las familias que se reúnan a platicar en las noches, en círculo, como si la colonia fuera una misma familia. También al interior de la familia se da la misma separación, cada uno se mete en su mundo y aún a la hora de comer o de estar juntos, nos encontramos separados por los aparatos de telecomunicación.

No en todas partes, ni en todos los niveles sociales se ha impuesto el individualismo, además del ejemplo de las comunidades indígenas que están unidas por una energía que viene de su fuerte relación con la tierra, un ejemplo a seguir es el Movimiento de Comunidades Populares de Brasil (MCP), integrado por 60 grupos de barrios, favelas y colonias urbanas y que desde hace 47  años es un movimiento que se sostiene con imaginación y organización que ha fructificado en la creación de un periódico mensual y la Unión de la Juventud Popular.

La evolución del movimiento lo ha llevado a cambiar de nombres ya que inició como Juventud Agraria Católica en 1969 y después fue llamado Movimiento de Evangelización Rural y en Corriente Sindical de los Trabajadores Independientes.

Otros frutos del Movimiento son ligas de fútbol, escuelas de primer nivel, cooperativas, tiendas de abarrotes y materiales para construcción y hasta una caja de ahorros e inversión colectiva.

Lo importante es que el Movimiento sigue y que demuestra que si hay alternativas basadas en la cooperación cuando hay buena voluntad y ganas de cooperar organizadamente.

7127. BALACERAS QUE EL GOBIERNO NO VE.




Enviado por SINEMBARGO.
Desde México, D.F. Para
Tenepal de CACCINI

Por Adela Navarro Bello.
Enero 6, 2016 - 00:00 hrs.


=========================================

Una vez más, la política de la manipulación de la información y el ocultamiento de los hechos impera en un suceso relacionado con la inseguridad y violencia que se vive en este país. Foto: Cuartoscuro

El Quelite es un poblado que recuerda los escenarios fílmicos de las películas de la época de oro del cine mexicano. Pequeño, empedrado, alberga a poco más de mil 700 habitantes. Sus casas coloridas están enmarcadas por el abundante follaje de árboles y planicies de pasto verdísimo que circundan un río. Se encuentra a 33 kilómetros de Mazatlán, Sinaloa, y de ese municipio depende en términos de gobierno, El Quelite.

La mayoría de quienes viven en esa localidad trabajan en la atención al turismo. Principalmente al turismo gastronómico. La primera visita a El Quelite estará, lo más probable, motivada por el apetito. La comida casera, con sazón de pueblo y elementos de cosecha inmediata que se sirve en varios de los restaurantes que han sido abiertos para aprovechar el éxito de El Mesón de Los Laureanos, no dejará a turista alguno en la decepción.

Es increíble ver cómo las callejuelas de El Quelite se van llenado de visitantes -que pueden sobrepasar la población de la localidad cualquier día- desde las 7 de la mañana y hasta el atardecer, mientras esperan turno para entrar a comer a alguno de los locales. Los pobladores son amables. Hay charros, mujeres atentas y hacendosas, vendedores de dulces a base de leche y de artesanías locales e importadas. Venden quelites y juegos para niños. Y está doña Olga, la señora que surte de chorizo a los restaurantes y que sonríe sin provocación alguna, que regala el abrazo inmediato y es feliz de recibir en su casa a quienes la buscan para comprarle sus productos y alimentos y se llevan en el ínterin una cálida plática de una mujer agradecida y simpática.

A la pequeña parroquia en El Quelite sigue la plazuela con su kiosco al centro, rodeado de bancas y vendimia bajo la sobra la arboleda por los que se pueden ver las tejas de las casas. La tranquilidad en el pueblo era así… hasta antes del 2 de enero de 2016.

Ese día, cuando aún no llegaban las 12, los comensales de los restaurantes, los caminantes de calles empedradas y los repentinos jinetes de caballos que dan la vuelta al pueblo, tuvieron que agazaparse para resguardar la vida. Durante 30 minutos o más, escucharon el tronar de disparos. Los hacían cerca porque los escuchaban fuerte. Algunos gritaron, otros enmudecieron pero la gran mayoría se tiró al suelo.

El tronar de los disparos no cesaba. Los capitanes de meseros, los dependientes de las tiendas, intentaban tranquilizar a los visitantes y les llamaban a no abandonar el lugar en el que se encontraban. Ya pasaría, les explicaban mientras ellos mismos denotaban en sus casas el horror de la balacera.

La situación comenzó a normalizarse una vez que cesaron los disparos y escucharon el ulular de las sirenas, indicativo de que la Policía se acercaba a la localidad de El Quelite, entraba por el camino rural engarzado con bugambilias, pasaba el arco de bienvenida y llegaría a dar “tranquilidad”.

Lo primero que las autoridades hicieron no se sabe, pues la gente resguardada no se liberó fácilmente del trance de la balacera. Lo segundo que hicieron los policías, militares y federales, fue entrar a los lugares donde se encontraba la gente para darle ánimo, hacerle saber que todo estaba bien, que habían acudido a la alerta de llamadas anónimas reportando la balacera, pero que no había de qué preocuparse. Lo que habían escuchado no fueron tronidos de disparos, habían sido “cohetones”, explicaron a los comensales y pobladores, algunos de los cuales dijeron conocer la diferencia entre uno y otro sonido, y que ellos habían escuchado una balacera. Pero no. La autoridad insistió en la línea de los cohetones.

Una vez más, la política de la manipulación de la información y el ocultamiento de los hechos impera en un suceso relacionado con la inseguridad y violencia que se vive en este país. El Alcalde de Mazatlán, Carlos Felton González, insiste: fueron cohetes “garra de tigre, que suenan igual como si fuera una detonación”.

Aquí uno de los testimonios compartidos ese día:
“Adentro de nuestro refugio, las bromas nerviosas empezaban a fluir sin lograr arrancar sonrisa alguna… los hombres, más por ingenuos que por valientes; nos aventuramos a la calle, sólo para regresar corriendo al ver una camioneta blanca llena de hombres armados y encapuchados que avanzaban a toda velocidad por la calle principal gritando y disparando al aire (seguramente iban a vender chanateros y luces de cantoya).

“Tras regresar a ocultarnos en el interior de la casa, escuchamos cómo un grupo de sicarios bajaban de sus unidades y empezaban a gritar: “Ahora si cabrones, salgan… aquí estamos los ‘Chapitos’, no se rajen pinches ‘Zetas’, nuevos disparos y más improperios eran lanzados al aire… adentro, el nerviosismo aumentaba ya casi al punto de la histeria. Unos segundos después un grupo de sicarios llegó a la puerta de nuestro refugio gritando y demandando se les abriera, lo que hizo temblar mis dedos mientras seguía enviando mensajes a todos los amigos, funcionarios y dependencias para pedir ayuda. El silencio se volvió ensordecedor y el aire tan denso que era difícil respirar. Todos nos hacíamos señas en busca de opciones de escape o ideas para seguir a cubierto, mi hija más pequeña no dejaba de reír y buscar abrazos en todos lados, sólo ella estaba ‘a salvo’ en el refugio imaginario de su inocencia… pasaron unos minutos y los sicarios insistieron nuevamente, nuestro casero, temeroso y dubitativo, se acercó a la puerta. Le dijeron que no nos preocupáramos, que eran los ‘Chapitos’ y andaban cazando ‘Zetas’, o como ahora los llama la mayor de mis hijas: ‘Los Malos’ y ‘Los Más Malos’. Nos pidieron que estuviéramos tranquilos, que saliéramos a la calle… que no pasaba nada”.

“Los minutos pasaron, los auto-denominados ‘Chapitos’ subieron a sus camionetas y se fueron a toda velocidad regresándonos la capacidad del habla y un poco de tranquilidad… en ello estábamos, cuando se escuchó lo que parecía un helicóptero y vimos cómo un grupo de élite avanzaba agazapado por el pueblo. Esperamos… esperamos… esperamos y vimos que la movilidad regresaba poco a poco a las calles, lo que nos dio el coraje suficiente para aventurarnos nuevamente a las banquetas. Allí me reuní con mis padres y en un rápido abrazo, las sonrisas con que llegamos esa mañana a El Quelite, volvieron a nuestro rostro… subimos a la camioneta y escapamos del secuestro temporal al que fuimos sometidos por esos infames ‘vendedores de pirotecnia’”.

Los locales y los visitantes, una vez pasada la crisis, con calma, buscaron el escenario de la balacera pero poco encontraron. Algunos casquillos por aquí, otros por allá. Hoyos de disparos en bardas, paredes y letreros. A pesar de la versión oficial que niega la balacera, los pobladores no salen de su realidad. Lo que escucharon por más de 30 minutos fue una balacera. Con todo y que no haya cuerpos, que no se haya reportado la violencia y la autoridad municipal pretenda mantener la tranquilidad sumiendo a la población a la ignorancia de lo que a su alrededor sucede. Vulnerados desconociendo a qué o contra qué se enfrentan aun en sus casas de colores intensos, tejas y sillas en el zaguán.

Al día siguiente, el 3 de enero de 2016, las calles de El Quelite estaban otra vez atiborradas, pero no eran tantos los visitantes. A pesar de la estrategia de negar la realidad, de centrarse en la hipótesis de los cohetones “para no alejar al turismo”, lo que más se ve en las calles empedradas son policías federales, estatales y elementos del Ejército Mexicano, caminando armados por todas las callejuelas. Rondan las esquinas, estacionan sus patrullas y vehículos militares en lugares céntricos en lo que parece ser una estrategia de disuasión a los criminales. El silencio se respira ante la mirada curiosa de los visitantes y la expresión instigadora de los uniformados. Sí hay turistas y comensales, no tantos como un día antes, pero los hay. Destacan algunos. Para acabar con “el rumor de la balacera en El Quelite”, el Alcalde Felton fue a desayunar al Mesón de Los Laureanos. Le acompañaba el Secretario de Turismo, Francisco Córdova Celaya, y en otra mesa del mismo lugar, acompañado de su familia, se encontraba el Secretario de Seguridad.

Cuando se le pregunta por qué los rondines de la federal, la estatal y los militares, Carlos Felton asegura que están para dar tranquilidad “no porque se necesiten”.

Como la de El Quelite el sábado 2 de enero de 2016, en nuestro país ocurren balaceras todos los días. En Guerrero, en Tamaulipas, en el Estado de México, en Baja California Sur, y en otras entidades, cada vez más, dominados por el narcotráfico y el crimen organizado. Tomadas sus calles por los delincuentes. No sabemos de estos lamentables incidentes porque “La Autoridad” las oculta para salvaguardar el prestigio y proteger el turismo y la inversión, pero conocemos de los hechos por los mexicanos que no se amedrentan, que toman fotografías y videos y los muestran al resto en blogs, en redes sociales, en canales públicos de la Internet.

La estrategia del Gobierno, sea federal, estatal o municipal, de voltear a otro lado, de ignorar la realidad, de manipular la información y ocultarla, sólo beneficia a los criminales, quienes permanecen en el anonimato y a salvo de la persecución social, judicial y ministerial.

Claro está que a quienes mal gobiernan a México y sus diferentes regiones se les olvida o tal vez ni siquiera contemplen la máxima de Abraham Lincoln: “Puedes engañar a poca gente mucho tiempo, puedes engañar a mucha gente poco tiempo, pero no puedes engañar a toda la gente todo el tiempo”.

7126. OPORTUNA LA CAPTURA DE “EL CHAPO GUZMÁN”

Por ERNESTO REYES FLORES.
Licenciado sindicalista.
8 / enero / 2015.
Desde Morelia, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Oportuna la Captura de “el Chapo Guzmán”.

Resulta oportuna la recaptura del narcotraficante, Joaquín Guzmán  Loera alias “el Chapo Guzmán”, cuando el Peso se está colapsando frente al Dólar, $18.25 pesos por dólar para ser exactos, las explicaciones del Secretario de Hacienda, del Director del Banco de México, de Gurria Ordoñez y del mismo Presidente Peña Nieto son insuficientes. Por lo que recapturar al supuesto narcotraficante más buscado por la DEA, es una medida estratégica para parar la debacle.

Este narcotraficante protegido por los gobiernos de Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y el mismo Enrique Peña Nieto, son una forma de reivindicarse, tras la falta de credibilidad de este nefasto personaje que se hace llamar Presidente de México. Con los Estados Unidos de Norteamérica, con los Empresarios de este país, con la cúpula política tan corrupta, con la propia ciudadanía.

Es aquí donde hago un paréntesis, la ciudadanía implica un dialogo entre iguales, un contrato social, un respeto mutuo, entre gobernantes y gobernados, ya no es el tiempo de que el hacendado maltrataba al campesino ignorante. Donde las diferencias sociales y raciales se hacían evidentes constantemente y no quiere decir que no se siga haciendo, pero si el pueblo común y corriente es más informado, más educado, menos ignorante, menos engañado, menos manejado. Por lo que resulta una medida vana, esta de recapturar a un aliado del régimen, para decirlo de otra forma, a un socio de este gobierno. El Grupo de Carlos Salinas de Gortari, Grupo Higa, los Chuchos, el PAN, Grupo Atlacomulco y el Cartel de Sinaloa, son la misma porquería.

Para no pasar por alto la muerte del último de los mohicanos, Joaquín Gamboa Pascoe, que me recuerda el cuento de Tito Monterroso, “y cuando me desperté el dinosaurio todavía estaba ahí”. Este grupo de ampones; Vicente Lombardo Toledano, Fidel Velázquez, Fernando Amilpa, Leonardo Rodríguez Alcaine y este último Joaquín Gamboa Pascoe. Creadores, fundadores y responsables de este monstro que es la Central de Trabajadores de México, que se estén quemando a fuego lento en el infierno.

Ojala que el Dinosaurio ya no esté ahí, desaparezca o lo hagamos desaparecer.

ES TODO CUANTO.
FRATERNALMENTE.
ERNESTO REYES FLORES.
Netoneto_71@hotmail.com

7125. RECREAR EL ESPÍRITU.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Recrear el Espíritu.

Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia.
George Washington (1732-1799)
Primer presidente de los Estados Unidos.


El derecho a la recreación ha sido reconocido por las leyes aprobadas en  Estados Unidos en donde se ha despenalizado la producción y  el consumo de la mariguana, pero deberíamos de ir más lejos en nuestra reflexión de lo que debería de ser recreación, que significa literalmente re- crear, para admitir que significa algo más que cambiar la relación entre el tiempo de trabajo y el tiempo libre.

Como ocurre en algunos países de Europa, cada vez se reduce más el tiempo laboral en beneficio del tiempo libre, los ciudadanos tienen múltiples posibilidades de recreación, puesto que tienen asegurada la alimentación y los servicios de salud y no trabajan bajo el stress que genera la constante competencia, sus niveles de desarrollo académico y económico los lleva a otro nivel de conciencia.

Pero en sociedades como la de Estados Unidos existe una poderosa industria del entretenimiento que logra atraer la atención y manipular a millones de personas no sólo de ese país, sino del mundo entero, con su industria del entretenimiento.

Poco se estudia el poder de las franquicias de los torneos de fútbol americano, de beisbol, con equipos que valen una fortuna ; así como en la Fifa el poder corrompió a los altos dirigentes, así en Estados Unidos avanza la corrupción.

Por eso no es suficiente con tener tiempo, lo más importante es qué haces con ese tiempo, elegir qué hacer con tu recurso más importante es un poder que pocos ejercitan. Millones de personas destinan su tiempo y su vida a “ver” a través de una pantalla una realidad que consume su bien más preciado: su tiempo, pero igual de enajenante es dedicar nuestro tiempo a “ver”, cuando lo más importante es el hacer.

Detrás de la vanalidad de la industria del entretenimiento en cualquiera de sus facetas (deportes, cine, música), en el vecino país, y cada vez más en México, está el consumismo del que sólo puede salvar el desarrollo de la conciencia, pero el empuje del materialismo nihilista y hedonista que estamos viviendo (un verdadero culto a la muerte, como creía Freud, un suicidio de la humanidad como cree el Papa Francisco), parece invencible.

7124. TE QUIERO PERO NO TE DESEO... ¡LO SIENTO!

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

INSTANCIA MÍNIMA DE TU CUERPO

A la entrada de tu vida me aposento,
me atrae tu discreta tiranía,
me indica que en ti inicia la vida,
que en ti los dos cabalgamos
vereda al fin de esta la mía,
gozosamente a la tuya entregada.
A la entrada de tu vida espero,
cada parte de ti me hace suyo,
en cada instancia del tuyo sueño.

eliseo.

Mientras peña Nieto se regodea en los medios de comunicación por la captura... (¿Otra?) Del Chapo Guzmán; bueno no pequemos de egoístas negándole el éxito del momento; esperemos que reconozca que es una investigación de la DEA en coordinación con la Marina (dada  la información filtrada por wikileaks).

Mientras eso sucede, nosotros nos enfocaremos a responderle a un amable lector que nos comenta que tan importante es hablar de amar, pero igual lo es de desear, y que en ocasiones no es posible las dos cosas.

Tiene toda la razón del mundo al mencionarlo, efectivamente, muchas parejas cometen el error de confundir una calentura, con una forma de desear una relación de tipo integral; lo primero se presenta cuando se nos presenta a nuestros ojos una persona que reúne características físicas y aparenciales que internamente hemos esperado encontrar; por tanto,  deseamos verlas en ella, hombre o mujer, según sea el caso. Ante esa circunstancia decimos que la persona que vemos y nos motiva "está bien buena", que la deseamos, y echamos a volar la imaginación con la carga de deseo que nuestro cuerpo es capaz de generar. ¡Está bien buena! y nos hace darnos cuenta de cuánto deseo mantiene nuestra mente y cuerpo; claro, en función a la aparición física de ella (hombre o mujer).

El problema es que no entendemos que es apenas una parte del proceso de encariñamiento que regularmente termina en una relación de tipo costumbrista y rutinaria. No lo entendemos, porque no nos conviene entender lo inaceptable... ¡que toda calentura tiene fecha de caducidad! unas mas o otras menos, todas se terminan en algún momento de la relación; regularmente en tiempo corto.

Detrás de los deseos, realmente las personas se afanan por encontrar una relación permanente, durable, a prueba de de uso y de los años. Desde luego millones de mujeres y hombres están tan cuadrados con lo que se les enseñó de niños, que apenas desean que su vida se resuelva... ¡con un buen marido, solvente y que le dé hijos...; o una buena mujer, fiel y que le dé hijos...!

De hecho esta es la renuncia a ser uno mismo y mantener la capacidad de elegir la vida posible mas allá de los estereotipos recibidos por la familia, la iglesia y el barrio. Es la renuncia a ser persona con capacidad para aceptar el juego de las relaciones en que ninguna mujer puede ser infinitamente deseada; y mucho menos algún hombre puede ser la figura ideal para las féminas. Lo que tenemos son hombres y mujeres, que en algún momento se desean, se buscan, se ayuntan, se aparean, y al final del día, en ocasiones se separan, en otras permanecen en esa relación llamada vida en pareja.

En ocasiones, algunas relaciones son simplemente de dos personas, que no es lo mismo que de pareja, y funciona porque ella se embaraza y él siente que ya cumplió con el ritual; cada uno se siente en paz con la sociedad; él demostró su "hombría" (vil pendejismo viril); mientras ella  puede decir que ha cumplido con la sociedad... ¡es madre y ya no es una quedada! (cuántas veces hemos escuchado esa idiotez...; pero eso sí, muy apegada a la cultura de la mayoría de ellas).

Este es uno de los grandes problemas que tenemos entre hombres y mujeres cuando interactuamos; no sabemos decir en ocasiones, algo tan simple como eso de... ¡te quiero, porque me nace quererte...; te quiero al margen de cuánto deseo me provoca tu presencia...; con mucho o poco sexo te quiero!

A los hombres se les prohíbe decir eso porque se les acusa de jotos; mientras que a las mujeres se les ha dicho que "su hombre" debe estar encima de ellas de manera muy frecuente, de otra forma no les quiere, o anda de coscolino con otra(s). Bajo ese tenor de cosas, el hombre es confundido con una máquina a la que se  le aprieta un botón y funciona (cuestión de ponerle baterías). Mientras que la realidad es tan otra, que en frecuentes ocasiones necesita decirlo... ¡lo siento amor, hoy no me alcanzan las energías..., aunque te quiera tanto!

Claro entre las consecuencias está el que se le acuse de que ya no le quiere; que ya no le gusta como antes..., que ha cambiado tanto...

Probablemente sea cierto todo eso; pero no lo es menos que no se deja de querer necesariamente por eso; no lo es menos que se van creando otras formas de querer y de pertenencia; el problema son las ideas en que se nos ha educado... ¡casarse para parir..., o para cumplir... monumento al pendejísmo!

Pero bueno, mientras mas aprendamos a aceptar que somos solamente personas con cierta capacidad para vivir y ser tolerados por los demás, seguramente que seremos menos torpes y nos atreveremos a encontrar mejores formas de vivir con la simpleza de reconocer nuestras limitaciones: ni simples paridoras, ni máquinas sexuales; solo mujeres y hombres que en algún momento se entenderán, si se escuchan mutuamente.

Un abrazo y hasta luego... (Espero que no lo convoquen al Ángel a celebrar la recaptura del chapo...) 

7123. EN 2016, ¿SEGUIRÁ TODO IGUAL, O ACABARÁ PEOR?




Enviado por SINEMBARGO.
Desde México, D.F. Para
Tenepal de CACCINI

Por Gustavo De la Rosa.
Enero 5, 2016 - 00:04 hrs.


===============================

Los datos duros de la realidad mexicana nos dicen que hemos venido cayendo en un profundo hoyo que sepulta a más de 8 deciles de la población en la medianía o la miseria, mientras menos del uno por ciento se consolida como vencedores. Foto: Cuartoscuro.

No hay motivos serios para creer que este año los que deciden producirán cambios estructurales que generen una mayor equidad social y un país con menos injusticias.

Sin embargo, todo puede cambiar en la medida que los mexicanos entendamos que las luchas de los maestros, de los jóvenes, los derechohumanistas, familiares de las víctimas y obreros, están vinculadas por una nueva y mejor vida; cuando perdamos el miedo a decir no y ensayemos nuevas formas de lucha colectivas, como la huelga general, el boicot y los paros de brazos caídos por mejores salarios y rendición de cuentas forzosa culturalmente.

A continuación incluyo tres aspectos básicos para el bienvivir.

UN PAÍS DE DERECHOS

Nuestro sistema jurídico tiene toda una historia de favorecer a quienes tienen el poder político y económico, y apretar el cuello a los que pertenecen a los bajos estratos de la sociedad; en el país, hay alrededor de 250 mil presos, de los que el 70 por ciento lo está por delitos patrimoniales y lesiones.

Todos conocemos a alguien que violó la ley de igual manera y está, o estuvo, detenido; por otro lado, según una encuesta de percepción del IFAI, el 83 por ciento de los empleados gubernamentales indican que hay corrupción cotidiana en el ejercicio público, porque los políticos primero cumplen sus compromisos personales y luego la Ley. Conocemos a muchos funcionarios que han robado o lesionado a alguna persona, sin embargo no están detenidos, a diferencia de los civiles.

¿No es lo mismo robar un automóvil a un particular que robarse uno del Estado? ¿Es distinto que un mal trabajador cobre por los servicios de la empresa y no los reporte en la caja a que un tránsito cobre una sanción monetaria y se guarde el dinero para sí mismo?

¿No es más grave que un agente investigador golpeé a un detenido para que confiese su culpabilidad, a que un ciudadano ofendido le dé un puñetazo a un tipo en una cantina por faltarle el respeto a su madrecita santa? Pero los civiles están en la cárcel y no los servidores públicos. Según estadísticas, de cada 100 responsables de delitos detenidos, 90 son civiles y menos de 10 son funcionarios.

¿Con la legislación anticorrupción, cambiará esta relación de inequidad? No lo creo.

Aunque decir que para avanzar a un Estado de Derecho sea indispensable que vayan a prisión por igual civiles que empleados del Gobierno parece menor, no lo es. Sucede que la corrupción a nivel de piso es la que más afecta a los ciudadanos, porque la sufren millones con el solo consuelo de “pudo ser peor”.

UN PAÍS CON CALIDAD DE VIDA

Todos los mexicanos tenemos derecho a alimentación, techo, salud, educación, servicios y diversión; además debemos tener un empleo que nos proporcione los ingresos necesarios para proveerlos.

El Gobierno declara que sólo el 4.1 por ciento de los mexicanos está desempleado, o unas 900 mil familias con su jefe sin trabajo; esto da que laboran los jefes de por lo menos 21 millones de familias, de las que sólo 5 millones logran una vida de cierta calidad y otras 16 millones, pese a tener un trabajador, no logran satisfacer todas sus necesidades.

Socialmente están sucediendo cosas muy perversas, si tuviéramos datos de la situación real de las condiciones de vida durante la esclavitud en Mesopotamia, tal vez estemos más jodidos que ellos. Aún con los aumentos salariales aprobados y las reversas estructurales, no vamos a salir de este hoyo negro que es la economía mexicana.

EL DERECHO A DECIDIR

La costra de empresarios y funcionarios que pueden decidir qué y cómo será el país es terriblemente pequeña: 32 gobernadores, unos 50 funcionarios federales, 20 senadores y 20 diputados, y unos 128 empresarios.

Ellos tienen todo el poder, y si se ponen de acuerdo pueden hacer lo que quieran, como quebrar a Pemex, destruir la planta magisterial, mantener fuera del mercado a la mayoría de la población, mantener la tortura como práctica de investigación… Ellos todo lo han hecho y lo seguirán haciendo.

Los datos duros de la realidad mexicana nos dicen que hemos venido cayendo en un profundo hoyo que sepulta a más de 8 deciles de la población en la medianía o la miseria, mientras menos del uno por ciento se consolida como vencedores.

Claro está que mientras esas tres desigualdades subsistan, México será un país donde seremos felices, porque es nuestro destino ser felices en las dificultades; tenemos 500 años siendo así y seguramente 2016 se sumará a esa larga lista de anualidades donde recontamos nuestras oportunidades no aprovechadas correctamente.

Pero de nosotros depende, aunque nos lleve más de un año transformar al país. Si seguimos esperando que ellos lo hagan, y mientras sigamos siendo una sociedad sumisa y obediente, pero feliz, todo cambiará para seguir igual.

¡Qué viva México!

Es articulista, director del Despacho Obrero y Derechos Humanos.

7122. FAMILIA IMPERIAL.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Edo., de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Familia imperial.
Cuando su texto servidor conoció a tío Tito, era un ancianito bonachón (hermano mayor de la abuela Virgen, la materno-toluqueña). Igual lo ponían sentado junto a la estufa a vigilar que no se tirara la leche (en esa época se hervía la leche, fíjese nomás), que lo mandaban a cuidar a los niños al parque y le pedíamos “caballito” y se dejaba montar. Ya adolescente se vino a enterar el del teclado de la vida y fama de tío Tito: de joven fue atravesado y valentón, se sumó a la Revolución y regresó hecho un macho matrero; de soltero no dejó de aquellos campos ni una flor y de casado fue brusco y mandón… sí, pero se fue haciendo mayor, se le empezó a subir a las barbas su mujer, luego los hijos; todos le fueron perdiendo el miedo y después el respeto gracias a todas las cuentas pendientes que tenía y acabó siendo… tío Tito, que se dejaba montar.

Cualquier tenochca mayorcito sabe lo que era el pricámbrico clásico, digamos el de tiempos del presidente Ruiz Cortines (1952-1958), aunque aún con Díaz Ordaz (1964-1970), el régimen gozaba aún de cabal salud.

Al régimen le llamábamos “el sistema”, le voy a decir por qué… no lo sé.

Tenía características que llamaban la atención de políticos de otros países. Por un lado: salvo excepciones, todos los habitantes de ese México, sabíamos que no existían la prensa libre, ni las elecciones, ni los partidos políticos de oposición; que todos los diputados y senadores eran del PRI; que todos los gobernadores y los alcaldes, también. Se imprimían y vendían periódicos y revistas, había noticieros en la radio y en la rudimentaria televisión de la época, pero nadie suponía que se iba a enterar de nada, faltaba más. Se hacían elecciones y algunos votaban, pero nadie suponía que los votos se contaran (¿cómo para qué?). Había panistas, oficialmente opositores que tenían clarísimo hasta dónde podían llegar y llegaban muy cerca de la punta de sus narices. Hasta 1976 empezó a haber diputados de oposición, aplastados por la absoluta mayoría del PRI, y el primer gobernador no priísta fue en 1989 (Ruffo Appel -de Baja California-, y fue una noticia de ¡y retiemble en sus centros!)

Por otro lado: si usted no se metía de agitador, de guerrillero ni escribía en las paredes mentadas de madre contra el Presidente, nadie se metía con usted y en términos generales, la vida era apacible, a condición de que no se le olvidara nunca que no tenía derechos y que el gobierno era dador de toda gracia. También era recomendable no olvidar que el gobierno (quién sabe cómo), parecía enterarse de todo, siempre y por eso lo mejor era no hablar de política (y no se hablaba).

Otra característica tenía “el sistema”: los presidentes hablaban poco, se dejaban ver poco, oían menos (salvo excepciones), y eran como seres mitológicos que jamás se equivocaban y obraban milagros. Y eran más seriecitos, por cierto.

“El sistema” era presidencialista y el régimen era el del “nacionalismo revolucionario”; envejeció mal y se fue debilitando, fue cediendo terreno para que no estallara el país y  para congraciarse con el tío Sam, que exigía que se cubrieran las apariencias democráticas, porque se ponía unas quemadas espantosas apoyando a un régimen que las malas lenguas (del extranjero), llamaban autoritario, despótico y “dictadura perfecta”.

Ahora que ya todo mundo puede decir y dice lo que le pega la gana sin consecuencias, parece una bobada que le hayan puesto la etiqueta de “dictadura perfecta” al régimen, pero cuando Mario Vargas Llosa lo etiquetó  así, fue casi un terremoto. Fue el jueves 30 de agosto de 1990, en un debate televisado que organizó la revista “Vuelta” de Octavio Paz, llamado “El siglo XX: la experiencia de la libertad”, para hablar de los gobiernos de Europa del Este, entonces comunista; lo que dijo fue: “México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo. No es la URSS. No es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México”… Octavio Paz, muy molesto, le respondió diciendo “como escritor e intelectual prefiero la precisión. Primero: lo de México no es dictadura, es un sistema hegemónico de dominación, donde no han existido dictaduras militares. Hemos padecido la dominación hegemónica de un partido. Esta es una distinción fundamental y esencial”… bueno, eso se le ocurrió decir y en la sede del PRI gritaban a corto: ¡no nos ayudes compadre!

Así, ya muy achacoso el viejito fue que llegamos a Ernesto Zedillo (presidente no priísta que dijo que era priísta porque iba a ser Presidente de parte del PRI). Luego, lo que usted sabe, Fox, Calderón y Peña Nieto.

Cuando el del teclado conoció a tío Tito, en su casa mandaba su esposa -tía Luz- y hacía años que los hijos lo habían llevado con el Notario a “poner en orden” sus cosas, o sea, a poner a nombre de la mamá todas sus propiedades y le registraron a ella su firma en el banco (“y/o”… a todo dar). Y tío Tito cuidaba la leche.

Ahora se supone que somos un país en democracia, pero sin decirlo y hasta negándolo, seguimos esperando y creyendo en las virtudes del viejo régimen que más que presidencialista, era autoritario. Nuestros políticos tienen sueños húmedos al imaginar que si llegan al poder podrán gobernar como el Gran Tlatoani que eran los presidentes de antes, con la misma estructura de Estado y las instituciones de antaño que ya no sirven para nada.

No se explica el gobierno el desencanto y franco rechazo que sufre, sin darse cuenta que no puede dar lo que los políticos y peladaje esperan: resultados inmediatos (aunque fueran mentiras, ahí otro día le cuento de devaluaciones, inflaciones, crisis recurrentes…)

Están queriendo aplicar fórmulas que ya no sirven y peor, mucho peor, sin darse cuenta se acercan a un régimen de oportunistas, amigos, hijos y ahijados que heredan el poder sin ni siquiera el mérito de haber echado bala o mucha baba para cautivar incautos. Ya nomás por ser hijo, nieto o algo de alguien poderoso… ahora falta que en unos años nos vengan a decir que somos la perfecta familia imperial.

7121. AZÚCAR: UNA DROGA LETAL.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Azúcar: Una droga letal.

La suerte de las naciones depende de su manera de alimentarse.
Gastrónomo y escritor francés.


La obesidad y sus consecuencias negativas en la salud humana es un grave problema en México y Estados Unidos, dos de los principales consumidores de azúcar en sus diferentes presentaciones y también líderes en diabetes y otras enfermedades.  De acuerdo a recientes investigaciones, el azúcar tiene una composición química muy similar a la de la cocaína pero sus efectos son peores que la de la droga ilegal.

Por razones ocultas los gobiernos se han hecho de la vista gorda para advertir a los ciudadanos los peligros del consumo inmoderado de azúcar, por nuestra parte creemos que los gobernantes callan porque así conviene a sus intereses, aunque el costo del cuidado de la salud de los enfermos afectados por la terrible diabetes  es muy alto.

Organizaciones no gubernamentales en Estados Unidos han presionado al gobierno para que emita una advertencia a los ciudadanos y luego de años de lucha por fin el gobierno  de Estados Unidos por primera vez fijó límites específicos al consumo de dulces. El agregado de azúcar en los alimentos debe ser de menos del 10 % de calorías diarias y las grasas saturadas igual de acuerdo a las directrices publicadas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos para el periodo 2015 y 2020.

En Estados Unidos más de la tercera parte de la población adulta es obesa y enfrenta problemas no sólo con la ingesta de azúcares, sino de carnes rojas y otros alimentos, no es extraño en un país en donde radica la mayor parte del 20 % la población que consume el 80 por ciento de los recursos energéticos que se producen en el planeta en detrimento de la mayor parte de la humanidad, en especial la más pobre que no cubre el mínimo de los nutrientes requeridos para su subsistencia.   

Estados Unidos es un país en donde la población adicta a la televisión, es sometida diariamente a un bombardeo mediático a través de miles de millones de anuncios que promueven el consumo de alimentos considerados chatarra por su bajo valor nutritivo y los altos contenidos en azúcares, grasas y otros agregados que son letales para la salud.

Enfermedades cardiovasculares y cáncer son otras consecuencias de la dieta de los norteamericanos que en México se está imponiendo a través de diversos medios, en especial a través de la comida rápida. Ni qué decir del alto consumo de bebidas azucaradas, los populares refrescos, que representan un alto nivel de consumo en la mayor parte de los grupos sociales de los mexicanos, con las consecuencias para la salud de la población más pobre que reduce el consumo de tortillas, pero no deja de comprar sus coca colas de 2 litros y medio para la comida “fuerte” del día.

Es una ilusión que en nuestro país, las clases más empobrecidas puedan comprar carnes blancas o frutas, pero lo peor es el condicionamiento de los medios que tienen un poder de convencimiento que supera cualquier campaña de promoción de la salud de las autoridades.