viernes, 11 de noviembre de 2016

8264. PADRÉS EN LA CÁRCEL Y… ¿DÓNDE ESTÁ DUARTE?

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Padrés en la cárcel y… ¿Dónde está Duarte?

El primer signo de la corrupción en una sociedad que todavía está viva es que el fin justifica los medios.
Georges Bernanos (1888-1948)
Novelista, ensayista y
dramaturgo francés.


El ex gobernador de Sonora Guillermo Padrés (PAN), en la foto, está en la cárcel. El proceso en su contra lo sigue la PGR  “de tiempo atrás”, como expresó Enrique Peña Nieto. Enfrenta cargos de desvío de millones de pesos del erario y de “lavar” 8.8 millones de dólares de procedencia ilícita; también fue detenido su hijo que seguía los malos pasos de su progenitor en eso de los negocios turbios. Todo parece una negociación porque al parecer el ex gobernador “se entregó” a la justicia, la aprehensión de su hijo parece un seguro, un “candado” para que Padrés no cante o que cante lo que le dicten.

La que no se midió fue la esposa de Padrés que se cree el cuento de que el ex gobernador es un “perseguido” político, la mujer declaró estúpidamente que el ex gobernador será exonerado y seguirá “haciendo historia”.

¿Dónde está Duarte?,  el ex gobernador de Veracruz (PRI) que “desvió”  35 mil millones de pesos sólo en un año, es otro de los ladrones que está por caer en las garras de la ley, por pendejos, no por corruptos. Me explico, Padres y Javier Duarte “se pasaron” de la raya, ambiciosos, como todos los políticos, cometieron errores que a la postre los tienen en la cárcel, o a unos pasos de ella. Se exhibieron sin pudor enriqueciéndose ellos y sus familiares y amigos beneficiados con los negocios del entonces gober.

Muchos otros políticos igual o más corruptos que los Duartes y que Padrés siguen libres, disfrutando del dinero mal habido, pero a diferencia de Padrés y de Duarte, tienen poderosos “padrinos” en las más altas esferas del poder y además fueron astutos. Los que están más allá de los límites de la justicia son los ex presidentes; igualmente corruptos, los ex presidentes gozan de absoluta impunidad comenzando por el priista Carlos Salinas de Gortari y los Beverly de Guanajuato, los Fox, los Calderón y los actuales beneficiarios del poder, basta recordar el caso de la Casa Blanca.

Julio Hernández López, que ha seguido de cerca la historia de Guillermo Padrés sintetiza en algunas líneas algunos abusos del ex gobernador panista: “Su administración, a fin de cuentas, fue una colección de abusos, nepotismo, corrupción y frivolidad. Su enriquecimiento personal y familiar estuvo a la vista y sus abusos fueron ampliamente documentados (entre ellos, la construcción arbitraria de una represa que dotaba de agua a sus propiedades rurales). Un párrafo especial merecería la represión contra movimientos sociales opositores, particularmente al pueblo yaqui que, con resoluciones a su favor de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha sufrido trapacerías legales, persecución y encarcelamiento de sus dirigentes, en especial en el caso de Mario Luna (liberado 10 días antes de que Padrés dejara el poder). La tribu ha sostenido fuerte resistencia frente a la construcción del Acueducto Independencia, que le despojaría de buena parte de sus derechos históricos en cuanto a aprovechamiento de las aguas del río Yaqui.”

Todo es parte de un show más para aparentar que el gobierno en verdad quiere acabar con la corrupción, pero el Pacto de Impunidad sigue.

Otros temas trascendentales están sobre la mesa y son temas de reflexión: una iniciativa de ley del Frente Nacional por la Familia para terminar con el monopolio de los partidos políticos en la designación de los ministros de la suprema corte de justicia y sus privilegios, la votación a favor del uso recreativo de la mariguana en 7 Estados de EUA, como resultado de la votación del “martes negro”, las caras de Obama al saludar a Trump y de Hillary y su esposo Bill Clinton, y lo que hay detrás.


¡Feliz fin de semana!

8263. CRIADAS DE HACENDADO.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Criadas de hacendado.
A ver, con calma: según la ‘Pew Research Centers’, hay 55.2 millones de ‘hispanos’ en los EUA, de los que están registrados para votar 25.4 millones; de esos, más o menos, votaron sólo el 60%… y la mitad de ellos, 7 millones 600 mil, por Trump. No, pues así no se puede.

Queda claro: sin el apoyo del voto ‘hispano’, ahorita Trump estaría en su casa con una bolsa de hielo en la cabeza.

Ya hay cifras de cierre, pero en números redondos, don Trump obtuvo 59 millones 700 mil votos (que se traducen en 306 votos electorales); y doña Clinton, 59 millones 940 mil (232 votos electorales).

Sin el voto latino, Trump hubiera quedado casi un 13% debajo de la Hillary… y si esos 7 millones 600 mil ‘hispanos’ hubieran votado por ella, él estaría por ahí del 23% abajo (con dos bolsas de hielo, una en la cabeza y sentado en la otra).

¿Por qué votaron tantos ‘hispanos’ por el señor que los insulta?... porque no se dan por aludidos, ellos ya tienen la ciudadanía yanqui y se sienten yanquis (y tampoco les simpatizan mucho los trabajadores migrantes indocumentados que representan más competencia, abaratamiento de salarios y más problemas con la ley; los analistas demócratas y los encuestadores están asombrados por lo dividido que está el voto ‘hispano’).

Otro dato interesante es que el voto del elector blanco bajó en estos comicios para los dos candidatos… así que nada de que hubo una ‘avalancha’ de votantes blancos a favor del majadero copetón, que sacó casi dos millones de votos menos que el derrotado Mitt Romney en 2012.

Los estados con mayor población ‘hispana’ son California, Texas, Florida, Nueva York e Illinois. Doña Hillary perdió en Texas (38 votos electorales) por una diferencia de 824 mil votos, y Florida por 130 mil votos (29 votos electorales). Si nada más los ‘hispanos’ de esos dos estados hubieran salido a votar por doña Clinton, hubiera tenido 299 votos electorales (29 más de los necesarios para triunfar), y estaría en la Casa Blanca con Obama y Michelle, crudísimos los tres (Trump en su departamento de Nueva York con sus dos bolsas de hielo y la señorita Lewinsky tramitando su nacionalización en Australia).

Todo esto viene a cuento por las interpretaciones mañosas de lo que pasó en estas elecciones. Se señala al blanco-anglosajón-protestante (‘wasp’ por sus siglas en inglés), como responsable del resultado: no es así: votaron menos ‘wasp’ por Trump que en las elecciones pasadas por Romney. Se presenta como víctima al elector ‘hispano’ (que no es el trabajador indocumentado, sino el que ya tiene la ciudadanía estadounidense), y dicen que no fue suficiente su esfuerzo: tampoco, la mitad de ellos votaron por Trump.

Otro detallito: desde el miércoles hay protestas multitudinarias contra la elección de Trump en muchas de las principales ciudades de los EUA; arreciaron ayer jueves y frente a la Casa Blanca, a la hora en que Obama recibió al bárbaro electo, se arremolinó la gente: no lo quieren. Pero si observa usted las fotografías, la mayoría de los manifestantes no son latinos, son blancos y entre las organizaciones civiles que están movilizando a la gente, la mayoría tampoco son de ‘hispanos’ (sí hay, pero no van en bloque).

Puede entenderse que los activistas ‘hispanos’, eviten el enfrentamiento con la autoridad yanqui, por obvias razones, pero si por una vez se unieran y declararan una huelga general, paran de cabeza al país más poderoso del mundo al que de nada le sirve su arsenal nuclear, ni su flota armada, si la gente se queda en su casa a ver la tele unos cuantos días, hasta que don Trump saliera a decir que era bromita, que no va a ensañarse con ninguna minoría, que se va a volver políticamente daltónico… no vaya tan lejos: con que sólo en las empresas de don Trump se declararan en huelga sus trabajadores, lo doblan. Pero, no, somos como somos, nos quedamos pandos de gusto haciendo piñatas con la imagen del tipo ese, carcajeándonos con sus caricaturas y ya.

Para colmo, acá, nuestras autoridades, que a lo largo de decenios han tenido en el abandono a los mexicanos que residen allá, salen a decirnos que van a defender de tiempo completo a los tenochcas, estén donde estén (‘en cuerpo y alma’, afirmó el Presidente)… pues casi casi que qué bueno que ganó Trump, porque Obama expulsó a millón y medio y nuestro gobierno, silbando bajito y viendo para otro lado, se quedó con la boca cerrada. Al menos con este esperpéntico tipo en la Casa Blanca, ya les es imposible hacer como que todo está bien (y con la señora Clinton no iban a ser muy diferentes las cosas, tampoco se crea usted el cuento ese de que le importamos mucho).

Como va a estar muy difícil convencer al Pejehová de que acepte el cargo de embajador de México en Washington (lo que nos agradecería todo el planeta, porque don Trump iba a acabar con camisa de fuerza o infarto de hígado), entonces podríamos, en el terreno práctico buscar otra opciones.

Por ejemplo, nomás para que Trump se fuera enterando de la temperatura del bote de los tamales, que nuestro gobierno declarara que nos urge que construya su muro y que le pagamos la mitad… siempre y cuando detenga el flujo de dinero, armas y municiones que de su país recibe acá la delincuencia organizada.

Y el mero día que asuma el cargo, anunciar la cancelación de la Iniciativa Mérida y que tendrían que salir de inmediato del territorio mexicano todos los empleados del gobierno yanqui que ahora andan por nuestra casa como suya (los del Consejo Nacional de Seguridad, la CIA, el FBI, la agencia antidrogas DEA y el ICE), y devolverles todo el equipo de seguridad (viejo), que nos dieron y aceptamos por falta de dignidad (junto con la miseria de 1.6 mil millones de dólares de financiamiento-limosna, que no nos hace  ninguna falta, digo, que el presupuesto nacional es de poco más de 235 mil millones de millones de dólares).

De veras: no nos respetan porque no nos damos a respetar, porque nuestros gobernantes a veces parece que tienen alma de sirvientes, de criadas de hacendado.

8262. DEMOCRACIA Y LIBERTAD.



Enviado por SinEmbargo
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Adela Navarro Bello.
Noviembre 9, 2016 - 12:01 am.



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En Baja California, en ZETA, a lo largo de 36 años de fundación, hemos sido presas de atentados, crímenes y presiones. De un cártel, el Arellano Félix, y de gobiernos de distintos partidos. Foto: Zeta


Sin libertad no puede haber democracia.

Los ciudadanos tienen el derecho al libre tránsito, de elegir en libertad su profesión u oficio, libertad de elegir la forma en que se conducen dentro de la sociedad, la libertad de religión, libertad de trabajo, libertad de asociación, libertad de movimiento, y la libertad de expresión.

Una sociedad informada es una sociedad madura, libre de pensamiento y de elección, que caminará hacia la democracia no solo en momentos de elecciones constitucionales, sino en la toma de decisiones personales, familiares, comunitarias, sociales, de nación.

La democracia va más allá del desarrollo de procesos electorales. Vivir en democracia es vivir en un Estado de Derecho, es tener igualdad de oportunidades, acceso a la educación, una vida digna, trabajo, participación social, una vida política plural y una administración pública eficiente, supervisada por poderes independientes, autónomos como el Legislativo; además de la real, rápida e imparcial administración de la justicia en el Poder Judicial.

Cuando desde el crimen organizado, el narcotráfico o gobiernos federales, estatales e incluso municipales, se intenta someter a la prensa libre, no es este solo un atentado a la libertad de expresión, es un atentado a la democracia.

La democracia que en México tanto esfuerzo, enfrentamientos, sangre, conflictos, nos ha tocado mantener.

En México los periodistas, ahora más que nunca, son atacados. Un Tribunal determinó que Carmen Aristegui “excedió su derecho a la libertad de expresión y de información”, en la redacción del prólogo del libro La Casa Blanca, que desarrolla la historia de poder, tráfico de influencias y corrupción que envolvió la adquisición de una millonaria residencia por parte de la primera dama, la esposa del Presidente Enrique Peña Nieto, Angélica Rivera, y que además de trasfondo político, fue causa –el reportaje- del despido de la periodista de la radiodifusora de MVS. En Veracruz, durante los 5 años y meses que duró el Gobierno de Javier Duarte de Ochoa, 17 periodistas fueron asesinados y sus crímenes permanecen en la impunidad.

Los periodistas de la frontera norte, del centro pacífico, han visto trastocadas sus vidas por amenazas, extorsiones, atentados de los cárteles de la droga y el crimen organizado, en la mayoría de los casos en confabulación con autoridades policíacas de cualquiera de los tres órdenes de gobierno.

A las afrentas del narcotráfico a los periodistas suman las presiones políticas. “El castigo” con la no adquisición de publicidad gubernamental, que suele favorecer a los medios afines al gobierno o controlados por el mismo. El hostigamiento fiscal con auditorías y notificaciones de manera sistemática, la negativa de información pública, y recientemente el descrédito. El atentado a la moral de los periodistas para acabar con la credibilidad de un medio.

En Baja California, en ZETA, a lo largo de 36 años de fundación, hemos sido presas de atentados, crímenes y presiones. De un cártel, el Arellano Félix, y de gobiernos de distintos partidos. En las últimas semanas, las presiones, según anotan compañeros periodistas, provienen de personal que labora en el Gobierno que encabeza Francisco Arturo Vega de Lamadrid, emanado del Partido Acción Nacional.

Han intentado comprar plumas para la difamación y la calumnia. La fórmula les ha fallado. La solidaridad en el entorno periodístico ha imperado por encima de la presión gubernamental. Así se ha señalado y así lo hemos expuesto. Ante las campañas negras hacia los periodistas, respondemos con periodismo de investigación.

El respaldo ha sido tan vasto como impresionante. Organizaciones internacionales como el Comité para la Protección a los Periodistas, Artículo 19, The Knigth Center para el periodismo en las Américas de la Universidad de Texas; también la preocupación de instituciones locales y nacionales como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Baja California.

Las voces que han defendido la libertad de expresión y se han solidarizado con ZETA y su directora, han sido tan ricas como diversas. Periodistas de los estados y la Ciudad de México han ofrecido su apoyo y otorgado su solidaridad.

En tiempos de caos el silencio no es una opción. No para el periodismo mexicano que se une en momentos difíciles y se solidariza con los suyos.

Pero nada de esto sería posible sin el apoyo irrestricto de la sociedad lectora, enterada, no maniobrada por políticas y estrategias de comunicación encaminadas a la censura, la presión y la manipulación de las ideas y la información. Si Carmen Aristegui a pesar de no contar con su espacio radiofónico continua siendo una de las periodistas más importantes e influyentes en el País es por sus seguidores que están ávidos de información. Si revistas como Proceso pueden llegar a la celebración de su 40 aniversario es sin duda por el apoyo que ha recibido de los mexicanos que semana a semana la adquieren para estar informados de lo que en realidad sucede en el País. Si portales como Sin embargo han resistido a tantos ataques cibernéticos y siguen siendo una opción para estar informados, es debido a los lectores cibernautas.

La sociedad en democracia, es la que manda. Los medios que subsisten de manera independiente, con investigación, permanecen por ese apoyo, símbolo de que la sociedad unidad, informada, puede más que la manipulación y el ataque de un gobierno o de un cártel.

Estamos en otra era. Los medios tradicionales han sido complementados por los medios digitales, cibernéticos. Los atentados a la moral, a la credibilidad de los periodistas, ahora provienen de un terrorismo cibernético que le apuesta al acoso para intentar acabar con el periodismo de investigación. Correos infames, misóginos, destinados al ataque de la moral sexual de una mujer periodista, son enviados masivamente. Ataques sistemáticos a portales noticiosos y páginas electrónicas para borrar de la red internacional de la información aquello que los exhibe en la corrupción y la transa.

Quienes desde medios independientes ponderamos y estamos comprometidos con el periodismo de investigación, lo seguiremos haciendo allende las presiones, las amenazas, los ataques, las calumnias y las difamaciones, mientras como medios, contemos con lo más importante en una régimen democrático como el que nos preciamos de tener en México: la confianza y la participación de la sociedad activa.

Ni gobiernos corruptos u omisos, no gobernantes todopoderosos podrán atentar contra el periodismo de investigación, mientras los medios estén comprometidos con su sociedad. Los gobiernos y sus excesos duran tres, seis años, mientras la sociedad informada, madura, participativa, crece y se manifiesta. Actúa ante la represión y el exceso. El primer caso de persecución y señalamiento social que termina en una orden de aprehensión es del de Javier Duarte de Ochoa, gobernador con licencia prófugo, del Estado de Veracruz. Pero ojo, es el primero. Siguen más. En todos los niveles. Por la democracia y las libertades de los mexicanos, pugnamos por una prensa libre.

Por Adela Navarro Bello

8261. GANÓ DONALD TRUMP… ¿QUÉ VA A PASAR?

Por el Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez.
Sociólogo, docente universitario, investigador y poeta.
Desde el Estado de Guanajuato. México. Para
Tenepal de CACCINI

GANÓ DONALD TRUMP… ¿QUÉ VA A PASAR?

El título me lo regaló un alumno en una Universidad  hoy, en mi primera clase a las 7.05 de la mañana. Mi respuesta: nada. Ven a clases, no faltes ni llegues tarde, entrega tus tareas y presenta examen, tú futuro depende en mayor parte de tus acciones. Ese alumno la semana pasada no presentó examen, no ha entregado sus trabajos y está en examen extraordinario por faltas… y le preocupa Donald Trump. Se me hizo la personificación del México de hoy.

Ganó Trump sí, perdió Hillary, Obama, Michelle Obama, y la lista es bastante larga. Ganó la democracia estadounidense, no hubo fraude y eso es lo importante. Le ganó a los pronósticos que no le favorecían y a millones de personas fuera de los Estados Unidos que saben qué, no votaban y cuándo les ha tocado escoger gobernantes en sus países lo han hecho muy mal, horrible, entre ellos varios países latinoamericanos, vaya paradoja.

Ganó el estadounidense medio que sigue siendo la gran mayoría de una sociedad que cómo no va a ser seducida con: “Make America great again”… Obvio que quiere que Estados Unidos sea un gran país de nuevo. Perdió el sistema, aunque no nos hagamos tontos, Trump es parte del Establishment, aunque se diga que no. El sistema no está sólo conformado por los partidos políticos y sus integrantes, ¿dejamos afuera los grandes capitalistas como el caso del nuevo presidente?

Ganaron los WASP (blancos, anglosajones y protestantes), el origen de la nación estadounidense. Trump supo captar el descontento de gran parte de su pueblo ante un sistema que tiene varios años sin dar buenas respuestas a los grandes problemas. Hillary, cansada, nunca conectó, bajo nivel carismático, su opositor todo lo contrario. Las mujeres en su mayoría votaron a Trump y también los hispanos ¿cómo se entiende?

Parece ser que Estados Unidos todavía no quiere una mujer en la presidencia. Tampoco Hillary es Ángela Merkel, que pese a su no querer más, la mayoría de los alemanes desea esté al frente del país un nuevo periodo (sería el cuarto). Además si le sumamos lo de los correos, el FBI, etc. La cosa venía complicada. Ni la energía de Michelle Obama y del propio Barack, en los últimos días tratando de levantar una campaña que se venía en picada.

Trump es la civilización del espectáculo en parte, al decir de Mario Vargas Llosa, el de la “dictadura perfecta”, ¿se acuerdan? Trump es reality show, ¿acaso no es lo qué gente prefiere? Experto en manejo de medios, especialmente la televisión, es el típico winner estadounidense y no el loser como muchos creyeron. Es el triunfo del “sueño americano”, viene de una familia de migrantes, su esposa lo es.

El winner, burlón, soberbio, grosero con las mujeres (a pesar de ello la mayoría lo votaron), pero nadie puede negar que es un hombre inteligente. Obama lo recibirá en la Casa Blanca y se pondrán de acuerdo para la transición, el mismo que recomendó no votarlo. Ese que algunos periodistas en México consideran un gran presidente y olvidan que prometió una reforma migratoria y en eso quedó simple promesas. Creen que en  que la Casa Blanca el presidente baila thriller y canta con Beyonce y tantos más, no eso es Hollywood. El que recibió el Premio Nobel de la Paz y no ha parado de hacer la guerra.

Esos periodistas en México no dicen que durante su administración fue en la que se deportaron más mexicanos (unos 2 millones) y que Hillary tuvo mucho que ver con esas acciones desde el Departamento de Estado que lideró. Ya llegó a su fin el discurso frontal, rudo, ya Trump dio paso a la política, la buena, la conciliatoria, en un país que realmente sí se sabe hacer política.

Lo más doloroso para nosotros, el insulto a los mexicanos y su visión que ha viajado por el mundo. Aunque no tengo dudas que fue un producto de investigaciones que sostienen que una parte muy importante de los estadounidenses no nos acepta (el que escribe esto es uruguayo naturalizado mexicano). ¿Por qué? Eso daría pie para otro artículo, pero entra en lo que decía Samuel Huntington del choque de civilizaciones, que yo lo llamaría más que nada en este caso de culturas.

Lamento que en su momento ninguna autoridad mexicana supo cómo tratar esta problemática. Además es muy triste ver legisladores mexicanos con playeras apoyando a Hillary, me pareció ver a gente de Puerto Rico que como ustedes saben es Estado Libre Asociado. Una posible candidata a la presidencia de México, sacándose la selfie en acto de campaña de Hillary. Me pregunto: ¿nadie piensa en México? Una autoridad de la Educación en un Estado pidiendo por Facebook que los paisanos salgan a votar. Seguro no sabe que México está entre los 10 países del mundo con menor participación en eventos electorales. Eso se llama falta de cultura política que con cruzar el río Bravo no se soluciona.

¿Qué va a pasar? Trump gobernará con el cerebro y no con el hígado como hizo parte de su campaña (le convenía). Tiene el Congreso. No habrá muro pero sí más seguridad en la frontera. No habrá deportaciones de 11 millones de personas, pero sí el Gobierno tomará el control de un tema que es clave y por política no se ha manejado correctamente.

Termino con las palabras de un ideólogo panista ya fallecido al cual admiro, me refiero a Carlos Castillo Peraza: “La política es gradualismo”. El discurso de choque dará paso a la negociación, la soberbia a la escucha y la diplomacia.

Y mi México deberá hacer una introspección a todo nivel, élites, periodistas (fundamental), universidades y más, tratando de contestarse: ¿Qué hemos estado haciendo mal desde hace tanto tiempo?

jueves, 10 de noviembre de 2016

8260. TRUMP Y LA CRISIS DE LA DEMOCRACIA NEOLIBERAL.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Trump y la crisis de la democracia neoliberal.

La ambición suele hacer traidores.
Cristina II (1626-1689).
Reina de Suecia.


Una conclusión en relación al triunfo de Donald Trump podría ser que cualquiera puede ser presidente en estas agonizantes democracias, si tiene suficiente dinero para escalar en un partido político y comprar la candidatura y los votos necesarios.

Que sujetos como Ronald Reagan, George Bush y ahora Trump pongan en jaque a medio mundo es síntoma de una grave enfermedad que aqueja a las democracias. ¿Cómo es posible que una sola persona provoque tal caos? La crisis de la democracia es la crisis del neoliberalismo; “democracia”, palabra cuyo significado “el poder del pueblo” apenas se recuerda en los tiempos actuales que podrían ponerse peores de lo que ya están.

Ganó el miedo, estrategia de no pocos políticos y partidos sin escrúpulos que hacen cualquier cosa por llegar o mantener el poder. Trump utilizó la estrategia del miedo, el miedo a caer en la pobreza que se extiende por el territorio de Estados Unidos en donde el Club del 1 % controla un porcentaje considerable de la riqueza no sólo de Estados Unidos sino de medio planeta, el miedo al desempleo que se atribuyó a los migrantes y en especial a los mexicanos, ¿cómo es posible? Nos preguntamos.

Las múltiples expresiones de incredulidad que se escuchan en boca de la gente ante el triunfo de Trump, tanto gente de la calle como en los medios, radio, prensa, televisión, expresiones de gente pensante, revelan la sorpresa ante un hecho que era posible, que estaba dentro de las posibilidades, antes de la elección había un empate técnico, y se creía que los “hispanos” votarían en masa contra Trump, a pesar de las evidencias se mantenía un cierto optimismo de que Hillary ganaría.

La ignorancia de las masas que siguen a Trump e Hillary es otro factor que hay que considerar para explicar la debacle.

Por cierto, igual es posible la pesadilla de una tercera guerra mundial, en la que nadie cree hasta que ocurre pero que es parte de la lógica del capitalismo: las bombas se hicieron para usarse.

¿Qué hacer? La única salida para la democracia es recuperar el sentido de la palabra y trabajar para que el poder del pueblo sea algo más que una expresión utilizada por los demagogos.

En Estados Unidos quedan toneladas de basura electoral, la resaca de una contienda en las que los candidatos se lanzaron acusaciones que ya quisieran el Chapo Guzmán y compañía y una sociedad profundamente dividida.

El entorno es desesperanzador, lo era antes de la elección, lo es ahora; la violencia policiaca contra los negros, la creciente desigualdad, el temor del terrorismo, la amenaza de las crisis económicas recurrentes y el embate contra las comunidades indígenas no alientan la esperanza.

¿Dónde están los grandes espíritus que iluminaron el camino de la humanidad?

¿Por qué la democracia se encuentra en lo que parece una fase terminal? ¿Por qué los Señores de la guerra cierran los caminos de la paz, de la concordia y del progreso? ¿Porqué los pueblos son incapaces de sacudirse las tiranías?

¿Por qué la desmedida ambición de poseer nos ha llevado a esta locura? ¿Qué hacer para recuperar el sentido, la razón y la paz?

8259. ‘DE ALLÁ MESMO’.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

‘De allá mesmo’.
Ya sabe bien usted la clase de gandul que era Pepe, el primo más impresentable que tenerse pueda, pero lo que  no le he contado es que a su boda se presentó en la iglesia la familia de la novia (todos), de riguroso luto y ninguno fue a la fiesta (que estuvo muy divertida porque Pepe era amigo de los de la Sonora Santanera y en esa remota época la vocalista era una tal Asmindia Sonia López Valdez -Sonia López, también conocida como ‘La chamaca de oro’-… fue un fiestón).

Ayer en la madrugada se consumó el triunfo de don Trump, quien será presidente de los EUA, digno representante de una inmensa cantidad de yanquis que piensan igual que él, aunque no lo digan en público por ser políticamente incorrecto.

Este martes, sin saber qué pasaría en esa elección, el del teclado pronosticó la derrota de don Trump, no sin advertir al avispado lector que este su texto servidor  goza de merecida mala fama prediciendo cosas.

Confirmada la inhabilidad de este López como profeta no es consuelo que todos los encuestadores también se hayan equivocado: siempre se equivocan.

Por lo que sea: Trump ganó la presidencia, nada más que quede claro que no ganó la elección, porque la doñita Clinton sacó más votos que el patán Donald (al corte de las 14:23 horas de ayer: 59’648,347 votos para Hillary, frente a los 59’440,482 del republicano… 207,865 votos más para ella, poquitos, pero más).

Ya ha pasado antes en los EUA: en el año 2000, Bush; en 1888, Harrison; en 1876, Hayes; y en 1824, Adams, todos llegaron a presidentes de los EUA con menos votos directos que sus competidores, pero en el sistema electoral yanqui eso no cuenta, sino el valor electoral de cada estado como bien sabe usted. Pa´l caso.

Lo chistoso es que las casas encuestadoras están dando explicaciones de porqué sacó menos votos doña Hillary, cuando sacó más; e interpretando porqué la mayoría votó en contra de ella cuando la mayoría votó por ella. Lo que no quita que el barbaján Trump, supo bien qué tenía que hacer para levantar mucho voto, casi empatando a la señito, y gracias a la suma del valor electoral de cada estado, se le concedió ser el próximo presidente de su país. Pero algo nos debería decir sobre el electorado de ese país que una propuesta política elemental y rudimentaria hasta lo burdo, como la del Trump, obtenga casi la mitad de los votos emitidos… algo significa.

Decíamos el martes pasado: “Que no gane Trump no es tan importante como reflexionar en que algo anda mal con la economía dogmática al uso, con la democracia entendida como aparatos partidistas controlados por élites cada día más alejadas de los afanes de la gente común, con sistemas electorales que, en un descuido, le entregan el poder a un bárbaro (y nomás acuérdese que Hitler llegó a donde llegó a golpe de votos)”. Encima: ganó la presidencia. Como que va siendo hora de que el imperio global del capital recapacite: están hilando la cuerda de su propia horca. Ha pasado antes. Las cosas tienen un punto de quiebre. A las masas no las contiene nada y ahora, más de 59 millones de votos lo prueban.

Por supuesto es cierto que el entramado político yanqui limita mucho a su Presidente, en el derecho y en los hechos, por algo la famosa frase del presidente Harry Truman, cuando el 4 de noviembre de 1952, supo que el triunfal general de la Segunda Guerra Mundial, Dwight -Ike- Eisenhower había ganado las elecciones y lo sucedería en el cargo: “¡Pobre Ike! Dirá hagan esto, hagan aquello y no pasará absolutamente nada”. Bien sabía ese zorro de la política, que don Ike, como militar de alto rango, estaba acostumbrado a dar órdenes y a que se cumplieran… sí, cómo no. Y eso es muy similar a lo que le pasa a los empresarios que se meten a la política: esperan ser obedecidos y hacen todo lo que no les prohíbe la ley, en tanto que en el gobierno es al revés: pueden hacer exclusivamente aquello para los que las faculte la ley. Ya se va a enterar don Trump (que le pregunte a Obama por qué no pudo cerrar la prisión de Guantánamo).

Trump antier, traía el santo de frente: los jerarcas de su partido no querían que ganara y se dedicaron a asegurar la mayoría en el Congreso… ¡y la ganaron!, con lo que el bárbaro de Nueva York, parece tener todo para hacer y deshacer… ya se va a enterar de que los congresistas de su país no reciben línea de sus dirigentes de partido y hacen lo que les viene en gana.

El Congreso yanqui básicamente controla al Ejecutivo con un instrumento muy poderoso: la autorización del presupuesto y la revisión de su ejercicio (y se lo toman muy en serio, no se crea que es como acá). La guerra en Vietnam realmente terminó cuando el Congreso le quitó todo el presupuesto al ejército para gastar en ese país; igual obligaron a Reagan a salirse del Líbano: le cerraron la llave del dinero; y a Bush le abollaron la dignidad cuando le advirtieron que más le valía encontrar una salida pacífica a lo de Irak. Y si hace falta, paralizan al gobierno, se lo hicieron a Bill Clinton, que se quedó sin empleados 28 días en 1995 y a Obama también, en 2013. No se andan con bromas: se dobla o le secan la cartera. El Congreso también aprueba los tratados internacionales y en 1998 a Bill Clinton lo dejaron en ridículo porque no autorizaron el Protocolo de Kioto que había firmado.

Sí, está tan acotado que las ‘órdenes ejecutivas’ del Presidente a la burocracia federal, las puede parar (y las para) la Suprema Corte: a Truman en 1952, le anularon la orden de intervenir en la industria del acero para apoyar la guerra en Corea; y a Obama en 2014, le congelaron la orden de legalizar inmigrantes indocumentados. Así, sin despeinarse: no y punto.    

A pesar de todo, Trump nos puede dar y nos va a dar, mucha lata. No sabe que tenemos un arma secreta: si se pone muy pesado, elegimos en 2018 al Peje y se lo mandamos a soliviantar migrantes, le toma la avenida Pensilvania y no le va a alcanzar la producción de Miss Clairol para teñirse las canas: ‘pa’ las mulas del Jaral, los caballos de allá mesmo’.

8258. DIFUSIÓN CULTURAL LATINOAMERICANA.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

8257. ANAYA Y LA CORRUPCIÓN DEL PAN.





Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepall de CACCINI

Por Sanjuana Martínez.
Noviembre 7, 2016 - 12:04 a.m.

“No son lujos. Es una oportunidad que a mí me dieron mis padres y yo se la quiero dar a mis hijos”. Foto: Especial.

¿Cuántos años necesita un político para hacerse rico? ¿Cuántos puestos requiere para incrementar su patrimonio? ¿En cuánto tiempo aumentará sus cuentas bancarias?

En México, a la vista de los hechos, los políticos necesitan dos o tres años para enriquecerse. La carrera vertiginosa por la corrupción de la clase política es ascendente y rápida.

Políticos en plan competitivo luchan día a día por obtener el primer lugar en robo al erario, en conflicto de intereses y enriquecimiento ilícito.

No importa el puesto. Su lema es “no me des, nomás ponme donde haya”. Si el Presidente roba, los gobernadores también; si los alcaldes roban, igualmente los regidores; si los senadores roban, ¿por qué no los diputados?; si los presidentes de partido se enriquecen a manos llenas, también lo pueden hacer los funcionarios de alto, medio y bajo nivel.

El caso es obtener beneficios, rendimientos económicos. Políticos de todos los colores hacen “negocios” a través de sus puestos. Tal vez, por eso, ellos no se sienten ni se perciben a sí mismos como corruptos o delincuentes.

Obtener contratos, recibir moches, quedarse con las partidas destinadas a cuestiones sociales, embolsarse los presupuestos a la atención de sus oficinas o asesores, es solamente algo normal. Finalmente todos lo hacen, ¿por qué ellos no?

La cultura de la corrupción en la que está sumida la clase política mexicana justifica el enriquecimiento, el aumento de nivel de vida de ellos, sus hijos y el resto de sus familiares.

Tal vez por eso, Ricardo Anaya, el “honesto” presidente del Partido Acción Nacional (PAN), sienta que su enriquecimiento es normal, lógico, casual, “cool”.

Con tan solo 37 años, este exponente del panismo más decente ha acumulado suficiente dinero como para tener a su familia viviendo en Atlanta, Estados Unidos, y sostener un ritmo de vida muy por encima de sus posibilidades económicas oficiales.

Su orgullo por su repentina prosperidad es tanto que, este fin de semana como todos los anteriores, viajó hasta Atlanta, para estar con su querida familia a pesar de las críticas en su contra.

Y es que el señorito Ricardo Anaya ha sido el adalid anticorrupción del PAN. Con esa carita de bueno, parece que no quiebra un plato, pero tiene toda la vajilla hecha añicos.

“Aquí lo que importa son los hechos y no las palabras: en los primeros 100 días a partir de que yo reciba mi constancia voy a integrar un órgano verdaderamente autónomo e independiente para investigar con objetividad pero sobre todo para sancionar con severidad a quien cometa un acto de corrupción dentro de Acción Nacional”, dijo el pasado 5 de junio.

Su hermoso discurso no corresponde con sus hechos. El señorito Anaya carece de congruencia. Por una parte, dice que investigará los actos de corrupción; por otra, su nivel de vida no corresponde con sus ingresos.

Pero hagamos un recuento de la carrera meteórica para la súbita fortuna del líder nacional del PAN. Sus inicios se sitúan en Querétaro, donde fue secretario particular del ex Gobernador Francisco Garrido Patrón, de 2003 a 2009, un gobierno seriamente cuestionado por la corrupción y las obras inconclusas.

Anaya se ganó entonces el apodo de “El Cerillo” porque todo lo que toca lo quema. Hay que reconocerle al joven trepador que en muy poco tiempo supo operar los fondos necesarios para las campañas electorales, esos mismos fondos que después no supo explicar su procedencia.

De hecho, la ex Diputada federal panista María Concepción Ramírez Diez Gutiérrez denunció que Ricardo Anaya se robó 20 millones de pesos del grupo parlamentario del PAN en 2015. La ex Diputada dice que el discurso anticorrupción de Anaya no corresponde con la realidad, ya que en ese entonces el ex Diputado Damián Zepeda tenía los números del faltante de 20 millones y actualmente es el Secretario de la dirigencia nacional del PAN.

Más allá de la vida lujosa de Anaya, lo que más sorprende es que su familia viva en Estados Unidos desde hace año y medio. Al parecer el líder nacional del PAN piensa que su familia no tiene por qué vivir en un país tan violento y tan malo como México y por eso prefiere trasladarlos al vecino país. Una incongruencia más.

El origen de la renta de su casa en Atlanta, en Bishop Lake Road, el pago de tres colegiaturas en una de las escuelas privadas más exclusivas y los boletos aéreos semanales que compra para ir a ver a su familia, son un auténtico misterio.

El contesta muy “cool” diciendo que todo le parece normal: “No son lujos. Es una oportunidad que a mí me dieron mis padres y yo se la quiero dar a mis hijos”.

¡Fantástico! Uno se pregunta por qué el señorito Anaya no se va a vivir a Estados Unidos definitivamente. Total, esos 231 mil dólares anuales, unos 5 millones de pesos, ya los tiene. Según él, paga 3 mil 500 dólares al mes de renta, es decir, 67 mil 900 pesos, unos 814 mil 800 pesos y la colegiatura de sus tres hijos en High Meadows School representan sólo 80 mil pesos mensuales, un total de 960 mil pesos. A esto hay que añadirle su departamento en la Ciudad de México ubicado en Reforma, por el que afirma paga 14 mil pesos al mes y la hipoteca que paga de 5.5 millones de pesos.

Con 37 añitos, la pregunta surge inmediatamente. ¿Cuántos años necesito el joven Ricardo Anaya para enriquecerse?

La filtración de esta información ciertamente es un golpe bajo, un fuego amigo de su propio partido, particularmente de Felipe Calderón, el ex presidente que quiere todo para su señora esposa Margarita Zavala, con quien Anaya lleva una guerra abierta para convertirse en candidato a la presidencia por el PAN.

Los panistas la tienen fácil, solo tiene que decidir entre ¿la corrupción de Ricardo Anaya o la corrupción de los Calderón? Este es el espectáculo de las manos limpias del PAN rumbo al 2018.